En la actualidad, refiere la ejecutiva, la exclusividad o sensación de exclusividad es lo que buscan los turistas que practican el turismo de lujo. Esto en un producto diseñado a la medida de sus necesidades, con un servicio de alto nivel y personal muy especializado que atienda sus peticiones, añade.
La ejecutiva refiere que para el viajero que practica el turismo de lujo, la "exclusividad" no tiene fronteras ni está reñido con lo cotidiano. Por el contrario, añade, la cotidianeidad se ha convertido en el valor diferenciado que buscan los turistas de lujo, quienes están dispuestos a desembolsar altas sumas de dinero por visitar lugares que no tengan competencia en el mundo y que presenten características únicas.
Vargas Fort indica que el servicio comienza desde la estructuración más idónea del itinerario, la elección de hoteles y tipos de habitaciones, servicio de guías, transporte, elección de restaurantes y servicios adicionales.
Al respecto, Otto Regalado, profesor de ESAN, comentó que la segmentación de mercados también permite identificar oportunidades de negocios no atendidos. En este sentido, expresó, el turismo de lujo se constituye en un nicho de mercado para cubrir las necesidades de los turistas exigentes que, teniendo recursos, buenos gustos y cierta disponibilidad, buscan lugares "paradisíacos". "El Perú por su diversidad tiene atractivos suficientes para atender este mercado, por ello empresas emblemáticas como Lima Tours u Orient Express están presentes. Sin embargo, debemos resaltar que la excelencia y la exclusividad esperadas por este público objetivo requieren mayor infraestructura, servicios de alta calidad y personal mayor capacitado", manifestó.
Estimado Profesor otto:
Luego de la designación a Machu Picchu como una de las maravillas del mundo, era de esperarse las grandes inversiones de hotelería en el Perú.
Sin embargo a mi criterio, estas inversiones se consolidaron por que nuestro país más allá de Machu Picchu tiene diversificación de atractivos turísticos como las hermosas playas del norte, hermosa cultura de nuestra sierra y bello hábitat natural de nuestra selva.
Si a eso le agregamos el alto nivel gastronómico la cual nos caracteriza, definitivamente son factores la cual permiten un posicionamiento turístico de nuestro país.
Por tal motivo, es importante seguir creciendo en este ámbito, con más preparación de atención al turista, trabajar en la seguridad y sobretodo cuidar nuestras reservas naturales que justamente son los que fomentan el turismo.
Cordial saludo.
Estimado Luis Alberto, el enfoque es correcto sin embargo como bien señalas nuestro país tiene diversos "atractivos turísticos" y no "productos turísticos". ¡He ahí el problema!
Adicionalmente, podemos señalar que el único producto turístico maduro que tenemos no está bien gestionado, ¿recuerdas que sucedió en Cusco la semana pasada? ¿y en enero?
Coincido en que apuntar a un segmento de turismo de lujo en el mercado se presenta como una gran oportunidad de negocio. Si bien las expectativas de los clientes son altas y se requiere de inversiones mayores en infraestructura y personal capacitado, el margen de ganancia que se puede obtener también es mayor. Cada vez vienen más turistas y debemos estar preparados para atender también a los de lujo en todas sus exigencias, ya que si un turista queda insatisfecho, hará que otros no vengan.
Hola Otto,
Buscar nuevas oportunidades en este caso es muy interesante, ya que muchas veces tenemos miedo a las exigencias del mercado y preferimos seguir con hoteles tradicionales.Comparto el comentario de Mark, por que el cliente es un conocedor y al vivir una mala experiencia repercutirá en los demás actores del sector en este caso quienes se involucren a prestar un servicio de lujo deberán suplir e ir mas allá de las expectativas del cliente, porque a este no le importará pagar más, en cambio sí vivir una excelente experiencia.
A mi criterio, si es posible que el cliente objetivo pueda estar insatisfecho con el producto pero a la vez percibir valor en el mismo. ¿Cuándo se daría esta situación? Cuando ofreces un producto único o innovador, la calidad está por debajo de las expectativas del cliente objetivo pero éste individuo valora que te hayas diferenciado y puedas ofrecerle una alternativa distinta a las ya existentes. La decisión de tomar tu servicio o producto al final dependerá de cada uno luego de analizar la relación beneficio-costo.
A propósito Mark, también estoy pensando en ese viejo adagio que dice "más vale malo conocido que bueno por conocer", es decir que muchas veces nos quedamos, por ejemplo, con un operador telefónico por costumbre, porque ya ubicamos sus oficinas, porque conocemos a los empleados u otras razones poco relevantes; y no nos cambiamos de operador, a pesar que ya es posible gracias a la portabilidad numérica. Sin embargo, sostengo que los clientes deberían valorarnos por el producto básico (core) y no por los servicios complementarios.
Comparto el punto de vista de la segmentación tanto para un producto como para este caso un servicio es primordial ya que a partir de la identificación de las necesidades de un nicho no atendido, gustos y preferencias del cliente objetivo, lo demás cae por su propio peso, por consiguiente es mucho más fáscil la implementación, acondicionamiento del tipo de servicio a realizar en este caso el turismo de lujo.
En efecto Celide, esas son algunas de las ventajas de la segmentación de mercados; otra de ellas, es que te puede dar la seguridad (y tranquilidad) que te estas dirigiendo al público que verdaderamente percibe valor en tu producto. Aqui conviene preguntarse: ¿alguién puede estar insatisfecho con un producto (o servicio) y percibir valor en el mismo, a la vez?
Hola Otto, uno de los aspectos mas importantes que hay que considerar para que este negocio crezca es la seguridad, porque los clientes serian uno de los objetivos de los delincuentes.
Saludos.
Es correcto Deusdit, un destino no se desarrollará si no garantizamos seguridad. A este factor debemos sumarle también el acceso (la conectividad), la salubridad e higiene, entre los más importantes.