Cerca del 90% de las compañías del sector están conformadas por ingenieros, lo cual es lógico. Sin embargo, es importante considerar que el ingeniero tiende a ser una persona esquematizada y analítica, orientada hacia la objetividad. Y es que no solo nace con un hemisferio izquierdo desarrollado, sino que además a lo largo de su vida lo ha reforzado tanto durante sus estudios escolares como en los universitarios.
La tendencia entre las personas de este tipo es a preferir el trabajo individual que el de equipo. Adicionalmente, tienen una debilidad con respecto al desenvolvimiento de sus emociones. Mi experiencia me ha enseñado que los ingenieros están más orientados a resolver sus propios problemas (técnicos, por supuesto) en lugar de compartirlos o a permitir que personas diferentes puedan brindar soluciones.
Al ingeniero le es muy difícil presentar sus ideas, si es que antes no han pasado por un proceso de riguroso análisis en su cerebro; si la idea no prospera en su cabeza, sencillamente la descarta y por lo tanto no la presenta al equipo (que podría recibirla como una ayuda a la solución). Asimismo, no suelen dar prioridad a las propuestas innovadoras, ya que normalmente estas rompen esquemas y ellos se manejan dentro de estos. Tampoco le dan mucha importancia a las relaciones sociales.
Todo esto no quita que haya ingenieros súper creativos, de mente abierta, pero mi experiencia me ha mostrado que no son muchos.
Cuando una organización está llena de personas de este tipo, tiende a ser muy conservadora, poco proclive al cambio y con una debilidad en la capacidad de innovación. El riesgo es que la competencia innovadora gane y la empresa pierda, lo cual no constituye una preocupación cuando hay posición de dominio del mercado o monopolio natural como suele suceder en el sector energético. Aunque no debemos perder de vista a los clientes que cada día se hacen más y más exigentes en el servicio.
Otro gran riesgo es una muy mala relación con la comunidad, hasta el punto en que un proyecto pueda no concretarse. Una compañía minera o de energía en la fase de exploración suele enviar primero topógrafos, geólogos o ingenieros geólogos que van a cumplir un objetivo determinado. No está en el horizonte de estos profesionales establecer una relación armoniosa con la comunidad.
Cuando he conversado con personas de diferentes comunidades me han comentado que: "....los ingenieros que llegaron primero no explican bien". Llego a la conclusión que para los primeros técnicos que llegan a tener contacto con las comunidades, estas son solo un dato medido en número de habitantes, más que una barrera fundamental para el desarrollo del proyecto. Probablemente sea esta una de las razones por las que estas empresas suelen tener tantos problemas para obtener las licencias sociales.
¿Qué hacer al respecto?
La universidad debe obligarse a desarrollar materias que contribuyan a desarrollar la creatividad de los jóvenes, especialmente de los ingenieros, teniendo como prioridad el tema relacional. La currícula universitaria debe tener como uno de sus objetivos desarrollar el hemisferio derecho del cerebro de los estudiantes.
La universidad y la sociedad deben abrirse mentalmente. Existe mucho prejuicio cuando se trata de escoger carreras universitarias. Si un joven decide estudiar literatura, historia, arqueología o sociología, suele recibir un cargamontón por parte de familiares y amigos acerca de la desacertada decisión que ha tomado. Pero aquel joven que quiere ser ingeniero o contador es visto como una persona centrada, que sabe lo que quiere en la vida.
Pero donde debe haber un esfuerzo mayor es en las organizaciones empresariales. Estas deben propender a ser equilibradas partiendo de reconocer el desequilibrio que tienen al contar con tantas personas orientadas en su mayoría a lo racional y lo esquemático. A manera de contrapeso, los líderes pueden ser personas más creativas, orientadas a la innovación. Y para profundizar este proceso, los equipos deben ser capacitados utilizando diferentes herramientas como coaching, mentoring, desarrollando las competencias "soft" y todo aquello que propenda a tener una perspectiva más vinculada al tema relacional. ¿Qué debe hacer el líder de una empresa del sector energía para tener éxito en el desafío de introducir herramientas que conduzcan a impulsar la creatividad en la empresa?
Rafael Pinna Valera
Master en Recursos Humanos
Profesor de la Maestría en Gestión de la Energía
Buenos días, permítanme intervenir en este tema tan trascendental en el desarrollo de las empresas. Si bien es cierto se coincide en que algo no está bien como la formación académica universitaria, considero que esta situación no sólo recae en las carreras de ingeniera, sino también en todas las facultades de formación profesional.
En mi opinión, las currículas universitarias tendrían que adaptarse a las necesidades de la formación actual, dictando temas como: inteligencia emocional, toma de decisiones, comunicación asertiva, trabajo en equipo, economía, manejo de tecnología y negocios; y que estos temas estén dentro de la currícula y no como talleres.
Nosotros como profesionales y desde nuestra injerencia profesional, debemos apoyar los cambios que sean necesarios para tener profesionales preparados y comprometidos con el desarrollo de la sociedad peruana.
Rafael, te felicito. Es un excelente artículo.
También soy ingeniero y comparto contigo la idea central de que nuestra formación académica incide más en desarrollar nuestro aspecto lógico – racional en desmedro del relacional. El programa curricular de la mayoría de especialidades considera solo el 5% de créditos en materias de humanidades, siendo lo demás copado por cursos analíticos y de especialidad.
Las universidades y las empresas deben entender que el ingeniero actual tiene un rol determinante dentro de la organización, en la medida que su función es lograr junto a su grupo de trabajo mayores índices de productividad cada vez; para ello debe dejar el papel de "jefe" dueño de la verdad, y constituirse en líder, aprendiendo a trabajar en equipo, delegando responsabilidades y haciendo del brainstorming una herramienta habitual, entre otros.
Estoy de acuerdo. Creo que ambas partes deben de ir de la mano y avanzar a igual ritmo; de lo contrario, podríamos caer en extremismos que no conllevan a nada bueno para el trabajo en grupo. Asimismo, deberíamos acordarnos de unos valores (sencillez y humildad) que a veces olvidamos cuando adquirimos un poco de poder. Felicito a Rafael Pinna por el valioso artículo.
Existen algunas estadísticas mundiales o nacionales que apoyen afirmaciones como "al ingeniero le es muy difícil presentar sus ideas, si es que antes no han pasado por un proceso de riguroso análisis en su cerebro; si la idea no prospera en su cabeza, sencillamente la descarta y por lo tanto no la presenta al equipo”.
Hola Aldo Ernesto,
Gracias por tus comentarios y la excelente pregunta. Como verás mi artículo se inicia con la frase: "Uno de los temas que he observado como consultor de varias empresas energéticas". He tenido la oportunidad de trabajar con algunas empresas del sector energético como Luz del Sur, Edegel, Duke Energy, Electro Puno, Tecsur, Hidrandina /Distriluz; habiendo tenido contacto con centenares de ingenieros.
En esta experiencia puedo decir que cada vez que he realizado ejercicios donde es necesario que se presenten ideas sin analizarlas previamente, he encontrado una limitación a lograrlo. Concluyo por lo tanto que no es que les falte capacidad para crear ideas, sino que no las presentan porque se detienen a "analizar" cada punto de la idea que tienen; si creen que la idea no es adecuada la descartan y por lo tanto no la presentan.
Debo precisar que el desarrollo del hemisferio izquierdo es una tendencia en los ingenieros, no es algo absoluto (estamos hablando de personas), estas tendencias las podemos encontrar en cualquier persona con desarrollo del hemisferio izquierdo, y estas las podemos encontrar en cualquier profesión, como ejemplo puedo decirles que un amigo que tiene el hemisferio izquierdo desarrollado es de profesión músico.
Buen artículo Rafael.
Reforzando los conceptos que diste y el comentario de Antonio, podría decir lo siguiente. Trabajé 8 años en el sector de los hidrocarburos y una de las constantes son los parámetros y estándares que se manejan; si bien son muy útiles y sirven la mayoría de veces, existe mucha resistencia para comprenderlos a cabalidad y más aún para cuestionarlos o sugerir un cambio. "Si así le funcionó al resto", entonces me debe funcionar a mí. Lamentablemente la regla no es infalible y tiende a fallar en el momento menos esperado.
Hace poco conversé con una persona del sector energético y me comentó que ante un problema muy grande, surgió una solución muy simple. Resulta que una herramienta se había atascado en un ducto de un fluido que movía grandes volúmenes y si paraban la operación, significaba una pérdida económica muy fuerte; los ingenieros dieron múltiples posibilidades para retirar dicha herramienta, pero ninguna de éstas convencía al equipo. Hasta que un operador que pasaba por ahí, les habló: "yo sé como pescar esa herramienta...es fácil...", tal fue el convencimiento y determinación de esta persona, que de inmediato (y en un acto desesperado), le encargaron retirar la herramienta del ducto. No pasó más de 30 minutos y con accesorios que el mismo se consiguió, el operador salió airoso de su cometido.
Fue la primera vez que observaron una operación como esta y de inmediato los ingenieros la documentaron; uno de ellos no se contuvo y le preguntó al operador: "¿señor, cómo sabía esto?", la respuesta lo dejó más perplejo aún: "Esto nos ha pasado varias veces, los ingenieros ni cuenta se daban, pero nosotros mismos nos ingeniábamos y descubrimos la mejor forma de "pescar" las herramientas...cuando lo queríamos comentar, siempre nos decían que estaban ocupados con sus tareas..."
Termino con una reflexión final: "¿tenemos que estudiar una carrera de ingeniería, una maestría y un doctorado, para escuchar y entender a mis trabajadores?"
Estimado Enrique,
Cuando vi por primera vez este blog me llamó la atención el enfoque del autor. Soy ingeniero y trabajo en el sector hidrocarburos. Me satisface que mi punto de vista haya contribuido a una aleccionadora polémica entre los participantes. Sobre la última reflexión debo decir que a mi también me ha pasado.
Un operario con 20 años de experiencia y sin ninguna preparación técnica solucionó un problema para levantar una caldera para la turbina de vapor de generación de energía eléctrica. Con una simple observación manual estimaba que la humedad del combustible no era la adecuada y no prendería la caldera. Éramos 5 ingenieros que asegurábamos que la humedad no era el problema y que se procediera a operar la máquina. Al final no prendió y el operario tenía la razón.
Esto indica que los ingenieros debemos tener mente más abierta para saber escuchar a todo nivel de conocimiento operacional. Hay que innovar, investigar y ser creativos con las nuevas tecnologías; sin embargo, hay que mantener también nuestras decisiones dentro de los estándares de la ingeniería. Todos los involucrados deben hablar este idioma y desde luego estamos refiriéndonos a la estructura operacional de la industria.
Por otro lado, los ingenieros no deben olvidar que su trabajo va de la mano con el tema de impactos ambientales y seguridad. Aspecto fundamental para tomar decisiones. Los líderes en hidrocarburos, por ejemplo, son los especialistas que con experiencia y conocimiento trabajan con sus equipos en forma más eficiente y segura. Con referencia a las relaciones con la comunidad, los recursos humanos, la gestión comercial, entre otros, hay profesionales para esas funciones que no necesariamente son de los ingenieros.
Como estudiante de la carrera de Recursos Humanos en la UPC, debo felicitarte Rafael por este artículo, ya que lo que mencionas es muy cierto. En la actualidad, el mundo profesional requiere de personas creativas, innovadoras y que sepan desarrollar su sentido de liderazgo para poder lograr sus metas y así alienarlas con los objetivos de la empresa.
A mi parecer los ingenieros sí investigan y esto significa "búsqueda de la innovación”. Los ingenieros de hidrocarburos y energía a diferencia de otras industrias tienen un alto nivel de responsabilidad en sus decisiones. Hay que recordar además que estas industrias tienen alto impacto socio económico y de seguridad nacional. Por lo tanto, cada cambio y flexibilización en el proceso debe ser muy riguroso y no hay que tomar decisiones como si fuera un negocio de venta de seguros donde si algo sale mal, lo máximo que puede suceder es que el seguro no cumpla con un cliente; en cambio, en hidrocarburos y energía si algo sale mal podría suceder una catástrofe con muchas vidas en riesgo. Entonces, el 90% de profesionales ingenieros en este rubro es poco, debería ser el 99.9 % los profesionales a cargo de estas empresas. Las decisiones de cambio además se deben tomar con un exigente análisis de las variables en juego ya que esta industria es totalmente de carácter científico y no cualquier profesional, por más especializaciones de gestión que tenga, está en capacidad de decidir en estas empresas.
Ciertamente, Jorge,
Las industrias de hidrocarburos y energía son de alta responsabilidad. Por esta razón, corresponde a quienes gestionan sus recursos humanos ser realistas respecto a las fortalezas y debilidades del capital humano con que cuentan. Pues sólo así serán capaces de tomar decisiones acertadas.
La realidad es que un proyecto minero-energético puede fallar si no se manejan adecuadamente las relaciones con los diferentes stakeholders, incluyendo a las comunidades donde se instalan. La experiencia dice que los profesionales de ingeniería no suelen contar con las herramientas, conocimientos o habilidades necesarias para tratar estos temas.
Por lo tanto, quien dirige a las personas de esa organización puede elegir una de dos opciones o una mezcla de ambas. Desarrollar estas habilidades en sus ingenieros, lo cual no está de más. Y, de manera que cuente con una mezcla o variedad de colaboradores que les permita cumplir con éxito todos sus objetivos, planificar la contratación de personal de ciencias sociales o humanas. Estos desempeñarán su trabajo con tanta rigurosidad, responsabilidad y capacidad de innovación como sus compañeros ingenieros, sólo que en áreas distintas.
Felicitaciones por el artículo, muy interesante y real. Como ingeniero asumo que nuestra formación es hard o cuadrada como se dice, muy poco soft o circular, pero la experiencia de trabajo con otros profesionales, otros estudios, el desarrollo de la inteligencia emocional, consultorías especializadas, etc. lleva a encontrar un sano equilibrio en el uso de ambos hemisferios. Por eso es bueno que en los proyectos de desarrollo y en las empresas grandes, no sólo participen ingenieros sino también sociólogos, psicólogos, antropólogos, etc. Un proyecto requiere una parte hard muy importante, el componente técnico, pero también se requiere mucho soft para entablar una comunicación efectiva con la población beneficiaria, para hacer la planificación participativa, para lograr consensos, y cuando hay interculturalidad la parte soft es más necesaria e importante. Por eso es bueno reconocer, dentro de cada profesión, nuestras limitaciones respecto a las percepciones y sesgos, donde el trabajo en equipo se hace una exigencia en entornos complejos. Un buen jefe de proyecto debe ser 50 hard y 50 soft y aprovechar eso para armar buenos equipos.
Rafael, un gran saludo desde Venezuela. Muy acertado tu artículo. Te felicito. El lado derecho del cerebro no es el fuerte de muchos de nosotros, a tal punto, que algunas empresas requieren un trabajo profundo en esta área (como tú lo planteas) dedicadas a la creatividad y a la innovación. Comentado en mi casa sobre una conferencia que dicté a una empresa del área de investigación en Hidrocarburos, denominada: "¿Creatividad e Innovación, factible en un mundo de Paradigmas incuestionables?" Uno de mis hijos, de 19 años de edad, me preguntó:"Pero papá, ¿cómo es eso de enseñarle a profesionales de tanta experiencia algo tan elemental? Parece más bien dirigido a niños de escuela primaria..." La pregunta me resultó interesante porque los jóvenes "si entienden" que los paradigmas se derrumban, pero en sus universidades (reforzando lo que tu manifiestas) se les inculca, a "letra y sangre" que los paradigmas que el profesor enseña son incuestionables. Y eso, en ingeniería, es la norma. Un alumno que cuestiona es visto como irreverente y "problemático". Y así, formamos profesionales que no cuestionan, que no van más allá de lo "lógico y evidente" de lo que está en el libro técnico que el profesor recomendó y que no entienden que el mundo real, ese que uno ve todos los días, "no existe", es solo una "percepción de nuestra mente". Yo veo el mundo tal cual mi mente "me dice" que es y eso se aprende, lo aprendemos desde la casa hasta la escuela, y lo reforzamos en la universidad, y después, lo llevamos al trabajo. Entender que la manera en la cual veo el mundo es la que marca mis pautas de vida es el primer paso. Lo demás, es trabajar en construir nuevos paradigmas que combinen lo secuencial y lógico, con lo humano y lo emocional. Somos, en conclusión, "humanos en un mundo tecnológico y no tecnólogos en un mundo humano"