Lorenzo Castillo, gerente de la Junta Nacional del Café (JNC), dio a conocer que las exportaciones en el 2010 bordearon los US$880 millones, cifra nunca antes conseguida por el Perú. Una de las razones del monto alcanzado es que los principales exportadores de cafés finos, Colombia y Centroamérica, han tenido problemas de producción. Ello generará escasez al menos hasta el 2013 en el caso de Colombia. Para el Perú es una oportunidad para seguir posicionándose internacionalmente.
Eduardo McBride, profesor de la Maestría en Marketing de ESAN, señala que es evidente que el precio del café seguirá en alza debido a los problemas climáticos en los principales productores. Situación que ya ha generado protestas en las cadenas de cafeterías. El Perú debe aprovechar esta situación. "Sin embargo, hay que tomar en cuenta que la demanda de café tradicional está descendiendo, así que las exportaciones deben apuntar al café orgánico, el cual está en ascenso, principalmente, en mercados como Estados Unidos y Europa".
Otro logro del café peruano en el 2010 es el reconocimiento de su calidad. Gracias a Wilson Sucaticona, productor cafetero del valle de Tunkimayo, con su café Tunki que fue premiado como el mejor café orgánico del mundo por La Asociación Americana de Café Especial (SCAA). Ahora, el café Tunki se encuentra en el top mundial de los cafés y ha llegado a cotizarse hasta en US$ 1.000 el quintal (46 kilos).
"El café peruano está destacándose a nivel internacional, especialmente los orgánicos, de cuyas exportaciones somos los primeros. Sin embargo, no tenemos imagen internacional de país cafetero, como es el caso de Colombia y Brasil", comenta el profesor McBride. Agrega que Colombia supo impulsar su imagen internacional gracias a una campaña muy bien elaborada, apoyada en la figura de Juan Valdés, un cafetalero, común y corriente, con su saco de café al hombro.
El principal reto del 2011
Para que el café peruano siga creciendo se necesita mejorar la producción y los procesos. El presidente de la Cooperativa Agraria Cafetalera Valle Río Apurímac, Adrián Aréstegui, reveló que la antigüedad de los cafetales peruanos es de 30 y 40 años, cuando lo usual es que solo llegue a 20 años. Está situación afecta la calidad del café. El año pasado el Ministerio de Agricultura entregó créditos por S/.15 millones para la renovación y mantenimiento de los cafetales, este año se espera una cifra similar.
Además, buscando seguir los pasos del café Tunki, los productores han empezado a invertir en tecnología e insumos químicos para obtener un producto de mayor calidad. El JNC calcula que en el 2010 se invirtieron al menos S/.20 millones. Castillo señala que en el valle de Tunkimayo hay de 30 a 40 productores que podrían sacar al mercado lotes completos de un café especial de la misma calidad que el Tunki.
"En el Perú, se debe incentivar la producción de café especial, como el orgánico, el de sombra, el de precio justo y el gourmet. Sin embargo, se debe tener en cuenta que los rendimientos de estos cafés son más bajos que los tradicionales. El café es un producto de exportación tradicional y no recibe, por lo tanto, los beneficios de los bienes no tradicionales. En ese sentido, para incentivar el cultivo y la producción de cafés especiales, se debe incluir a éstos en los beneficios de los no tradicionales", finaliza el profesor McBride.
Las oportunidades están dadas. El café es el principal producto de la canasta agroexportadora y tiene un gran potencial como lo ha demostrado el Sr. Sucaticona con su Tunki. El profesor McBride muestra el ejemplo de Colombia y cómo apoyó sus exportaciones con una campaña para impulsar su imagen ¿cree usted que es el momento de hacer algo similar con el café peruano?
Lo “orgánico” en Perú radica en las distancias de las fincas y el transporte a bestia para los insumos etc. Por su lado, el rendimiento costo-precio es lo que realmente vale para producir en cualquier país. Hay orgánico siempre y cuando haya precio.
La idea sería que den más apoyo a los productores de café. Darles facilidades de crédito y que los intereses sean bajos. Trabajo con café en San Martín de Pangoa, pero necesitamos más capacitaciones y charlas para mejorar el producto.
Me siento muy orgullosa de nuestro producto, y hay que tener una imagen como la de Juan Valdés. Un saludo.
Hay buenas expectativas de crecimiento en cuanto a las exportaciones de café peruano. Puedo dar fe de que las cooperativas de la región centro como Pangoa, Pichanaki, además de otras empresas de la zona, tienen bastante preocupación en el abastecimiento de café de primera calidad, de tal manera que diferencie la calidad del café peruano comparado con sus competidores directos; principalmente Colombia.
Es verdad que una parte de la subida de precios de nuestro café peruano ha radicado en los cambios climáticos de otros países aledaños (reconocidos como productores cafetaleros), pero no debemos olvidar que ya se está "sintiendo" esta problemática climatológica en nuestro país.
Un caso muy puntual es el largo "verano" vivido en los meses de julio a diciembre del 2010; es decir, no somos ajenos a estas fluctuaciones meteorológicas. Por ello, estoy de acuerdo con el planeamiento y ejecución de nuevas políticas de promoción, pero no solo a nivel comercial o de marketing, sino también de desarrollo tecnológico en las regiones cafetaleras peruanas.
Creo que se debería empezar a trabajar en una imagen internacional como la de Juan Valdez en Colombia, pero ¿realmente estamos preparados para una gran demanda y sobre todo de calidad?
Interesante artículo. Si bien es cierto que aún tenemos algunas limitaciones también se presenta una inusual oportunidad para profesionalizar al sector cafetalero. Hay que aprovechar la coyuntura pensando en nuestro café, el chocolate y otros tantos productos peruanos, que por su condición "orgánica" son infinitamente apreciados internacionalmente. Desarrollémoslos como producto/marca e íconos del país, como se hizo con el pisco peruano. En términos de marketing, es momento de apropiarnos de los conceptos que marcan nuestro posicionamiento para generar una ventaja diferencial. Lo "orgánico" por ejemplo es uno de esos elementos que nos caracteriza.
Si queremos apoyar este cultivo debemos disponer de líneas de crédito para capitalización (renovación/instalación) de cafetales. Hay que aprovechar también los precios actuales para hacerlo, con precios mayores a US$ 140/qq ya es factible financiar, con tasas promocionales, la renovación e instalación de cafetales.
Recordemos que hay países productores que tienen líneas de crédito con hasta 15 años para pagar y acá en Perú eso es una debilidad actual del cultivo. Hay que recordar que una cosa es financiar completa e íntegramente la capitalización de cultivos y otra cosa es regalar plantones, no confundir.
“Las exportaciones del café peruano subirán a consecuencia de los problemas climáticos de los principales países productores como Colombia y Brasil”. Esta oportunidad debería ser aprovechada para invertir en mejorar la calidad del grano de la planta, la instrucción en la cosecha, las técnicas de beneficio del grano que permanecen igual desde hace más de 60 años, la selección de granos, la elaboración de características organolépticas de las diferentes áreas donde se cultiva el café a diferentes alturas (Puno, Jaén, Chanchamayo), etc.
De esta forma, se puede impulsar la combinación de los granos selectos con las características propias de cada área productora, con el único objetivo de encontrar un producto estrella. Sobre la tecnificación de tostado de los granos, "tenemos muchas deficiencias que no nos permiten ser reconocidos como productores de café. Sin embargo, los italianos y japoneses sin ser productores de café tienen una gran maestría en el tostado y en la selección de los granos componentes". La innovación del envasado está lejos del uso de gases inertes (nitrógeno) para la conservación de las características organolépticas.
Estoy convencido además que si se desea hacer una empresa, invirtiendo en campo, post cosecha y procesamiento; hay que evitar ser sólo acopiadores de granos de café. El Perú en un futuro próximo no dependerá de problemas de climáticos y de centrar sólo nuestra mirada al café orgánico, el cual procede de campos certificados, sin fertilizantes; estos campos no son consecuencia de una aplicación de la producción sino por falta de recursos en su mayoría para el manejo de las labores culturales.