Costos directos e indirectos en la gestión de salud

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Actualmente identificar los costos directos en la gestión de salud resulta relativamente fácil, más no cuando se trata de los costos indirectos. Veamos por qué.

Las diferentes organizaciones de atención para la salud (hospitales y clínicas) constituyen una red compleja de acciones, actores (pacientes, médicos, enfermeras, etc.) e instituciones. Tradicionalmente, estas entidades se organizan por funciones, diseñando sistemas de información de costos, los que tenían como mayor dificultad decidir cómo distribuir los esfuerzos económicos comunes o compartidos por los diversos departamentos y unidades centrales.

Hacia los años setenta, los avances científicos y tecnológicos, así como la creciente demanda de servicios asistenciales, tornaron altamente ineficiente esa forma de organizar las actividades de salud. La necesidad de mejorar la productividad y el financiamiento de los servicios de salud impulsó nuevas formas de organización que permiten no sólo reducir los costos, sino también mejorar la calidad de los servicios.

En la actualidad se hace necesario calcular realmente los costos en los que se incurre y asignarlos correctamente. Es en este contexto que cobra gran importancia la clasificación de los costos en: costos directos y costos indirectos. 

Se debe tomar en cuenta que conocer lo más exacto de los costos de un producto o servicio permitirá: llevar a cabo una buena planificación; realizar el control al conocer los costos reales; retroalimentar el resultado de este control en los periodos subsiguientes y conocer el precio a aplicar al producto o servicio.

Identificar los costos directos con el objeto del costo (departamento de servicios médicos, unidades centrales de diagnósticos, unidad de cuidados intensivos-UCI, etc.) es económicamente y fácilmente rastreable. La principal dificultad consistirá en asignar los costos indirectos, los cuales son comunes a los distintos objetos de costos. La asignación de estos costos indirectos es todo un reto.

Para resolver la asignación de estos costos indirectos algunas entidades emplean una sola base de asignación y otras más bien utilizan diferentes bases de asignación. De las dos formas, la más recomendable es esta última, la que utiliza diferentes bases, ya que permite identificar y aplicar el concepto de "causa-efecto". 

Por ejemplo, el costo en que se incurre en el área de UCI donde se están atendiendo a pacientes de diferentes especialidades, se podría cometer un error asignar los costos de UCI a las diferentes especialidades de acuerdo al tiempo de atención porque el tiempo de atención para una recuperación de una operación, que no demande muchos recursos, podría ser mayor que el tiempo que demanda una emergencia que necesita la presencia de especialistas cuyos honorarios son altos, además del empleo de equipos especiales.

En todo caso, para una mejor forma de asignación de los costos indirectos se recomienda emplear el sistema de "costeo a base de actividades", siempre y cuando lo permita el costo de implementación de este sistema.

¿Qué otros métodos se puede considerar para asignar costos indirectos en la gestión de servicios de salud?

Esta entrada contiene un artículo de:
José Velazco Paúcar
Profesor del área de Finanzas, Contabilidad y Economía. MA, ESAN, Perú. Ingeniero Mecánico, Universidad Nacional de Ingeniería, Perú.
Profesor de la Maestría en Gerencia de Servicios de Salud de ESAN