Conexión ESAN conversó con David Camino, director del Instituto Universitario de Derecho y Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, y profesor del curso Opciones Reales durante la Semana Internacional de Finanzas de ESAN, sobre la importancia de esta técnica y cómo desarrollarla en el ambiente financiero nacional.
¿Qué son las opciones reales?
Es una metodología para valorar proyectos de inversión. Se le llama opciones porque viene de la metodología de elaborar las opciones financieras para que las empresas se puedan proteger de los riesgos en el mercado. Y las llamamos opciones reales porque en lugar de aplicarse esta metodología sobre activos financieros, se aplica sobre activos reales.
Hay muchos proyectos y muchas circunstancias personales en las que uno puede optar o no. Lo que sucede es que en la vida personal uno no se pone a hacer cálculos ni evaluar precios, pero cada vez que se hace algo se toma una decisión. Un ejemplo sencillo es al salir de casa; uno toma la decisión de llevar el paraguas o no y el costo de la opción es cargar con el paraguas todo el día y que no lo vaya a necesitar.
En el caso de una empresa minera, ¿tiene la opción de vender a futuro?
Así es. Los mercados de opciones son los mercados a futuro. Se podrá decir que aquí no tenemos muy desarrollados los mercados a futuro, pero no importa. Los contratos a futuro obligan a ambas partes. Si una tiene un mineral todavía no extraído, puede asegurar una venta a futuro a un precio que le compensa el costo de extracción. Y la entidad que compra ese mineral también pensará en que comprará el mineral a un precio determinado, independientemente de cómo evolucione el mercado.
Esto funciona en las empresas que producen commodities...
Hay muchos productos agrícolas que tienen mercados a futuro interesantes como el trigo, el maíz y la soja. Supongamos que el costo de producción de uno de ellos es 80 centavos de dólar por kilo y el precio de venta a nivel mundial es un dólar. El temor del productor es que si tiene una mala cosecha y sus costos de producción suben por encima de un dólar, su producto no será rentable.
Y el temor del importador es que los precios a nivel mundial se disparen y que no pueda comprar lo que requiere. Pero si ambos firman un contrato anticipándose a la próxima cosecha, fijando el precio de la transacción en 90 centavos por kilo, el productor sabrá con seguridad que si sus costos son 80 centavos, ganará 10 centavos. Y el comprador sabe que si el precio se mantiene en un dólar, ganará también 10 centavos por kilo.
Lógicamente, si el precio baja, el productor asegurará una ganancia, como un seguro agrario. Si el precio cae a 70 centavos, el productor estará feliz y el importador no tanto porque tendrá un costo de oportunidad. Pero los dos pueden dormir tranquilos.
¿Los mecanismos para reducir los riesgos cambiarios también están considerados como opciones reales?
Por supuesto. Una caída del tipo de cambio puede hacer perder a un exportador. Ante este riesgo, puede hacer un contrato forward a futuro con el banco. Y si es importador, al revés. El banco lo hace porque tiene vendedores y compradores por ambos lados, pero estos no se conocen entre ellos y no se fían, haciéndolo a través de intermediarios que cobran una comisión.
¿Se está usando las opciones reales en Perú?
Muy poco. Pero es recomendable.
¿Qué les diría a los empresarios peruanos sobre el uso de esta metodología?
Que pierdan el miedo. Las opciones tienen una fama de ser complicadas de entender, porque se requiere un alto conocimiento de las matemáticas, pero solo hay que tener un conocimiento de lo que se está haciendo y los valores son calculados en las computadoras. Una vez perdido el miedo a las opciones, utilícenlas. Verán que podrán desarrollar negocios que parecían no tener un rendimiento.
¿Qué requiere una empresa para emplear la metodología de las opciones reales? ¿Todas las actividades pueden participar?
Necesita que el activo cotice en el mercado. Por eso los minerales son perfectos. Igualmente, que la empresa tenga acciones. Deben ser compañías cotizadas, donde haya precios de las empresas en el mercado y donde se pueda saber lo que vale en cada momento.
La metodología de las opciones reales aún tiene poco uso en el Perú, según manifiesta el profesor David Camino. ¿Se animaría usted a emplear esta técnica en su empresa?
Los mercados a futuro en el Perú deben tener mucho éxito porque el país tiene commodities de origen animal, vegetal y mineral. ¿Por qué no hacer como lo hizo el filósofo Thales? Predijo una abundancia cosecha de Olivos para el próximo año y tomó los ahorros de toda su vida para celebrar contratos con los dueños de las prensas de olivo para extraer aceite a un precio normal antes de la cosecha. Al final, la cosecha fue abundante y también el uso de las prensas tenía una gran demanda. Así es que Thales hizo una gran fortuna.
Si bien es cierto que los mercados de opciones son mercados de futuro y que existen mecanismos como los contratos forward con bancos, para asegurar el riesgo cambiario estos mayormente se aplican a commodities.
La aplicación de opciones de valoración de activos reales en vez de activos financieros es una excelente técnica a implementar en el sistema financiero nacional, que ayudarían a la consolidación de operaciones independientemente de la evolución del mercado.
Interesante artículo. Y si bien es cierto que a veces lo nuevo causa cierto temor, los empresarios peruanos deberían empezar a utilizar este y otros métodos financieros, sobre todo si se trata de disminuir el riesgo de un proyecto.