Uno de los rasgos de la idiosincrasia latinoamericana es la fácil generación de empatía. En muy poco tiempo de conocer a otra persona puede generarse una relación de amistad que, con el transcurrir del tiempo, puede evolucionar hasta en vínculos afectivos, sentimentales y de camaradería. Por el contrario, ciertas culturas de Europa, y oriundos de algunos territorios de los Estados Unidos de América, suelen ser apáticos, insensibles pero sobre todo distantes.
Precisamente un estadounidense -fallecido en el 2009-, antropólogo y profesor universitario, Edward T. Hall, investigó durante casi toda su vida sobre las percepciones culturales del espacio, lo que luego devendría en estrategias de comunicación intercultural y que hoy en Comunicación Corporativa utilizamos, con especial énfasis en temas de Comunicación Interna.
Hall realizó exploraciones en casi toda Europa, en Asia, y en su país compartió en reservas indias de Arizona. En los años 50, enseñó a personal diplomático de su país la utilización de la cultura como herramienta comunicacional y desarrolló los conceptos de "alto contexto" y "bajo contexto", además de escribir textos sobre los problemas interculturales y cómo enfrentarlos.
No obstante, consideramos que el aporte más significativo de Hall fue la identificación de la proxémica, la cual describe las distancias medibles entre las personas en el proceso de interacción entre ellas. Es decir, los espacios interpersonales. En su libro The Hidden Dimension, Hall describió las dimensiones subjetivas que rodean a las personas y las distancias físicas que tratamos de mantener con los demás de acuerdo con reglas culturales muy sutiles, no escritas pero generalmente aceptadas por la sociedad.
Cuestión de espacio y de distancia
Hall estableció dos tipos de espacio, en cuanto al territorio en el que se desenvuelven las personas: el fijo y el semifijo. El primero está marcado por super "estructuras", o grandes barreras difíciles de atravesar, representadas por las fronteras de los países. Es decir, el territorio de una nación; mientras que el semifijo es el territorio de los individuos, el espacio alrededor de una persona y que varía según su cultura.
Por ejemplo, si alguien transita atropelladamente y nos toca o golpea sin disculparse, puede ser asumida como una "invasión de terreno" además de una falta de respeto. Asimismo, también clasificó las distancias físicas entre las personas como íntima, personal, social y pública, las cuales se diferencian por el tipo de contacto, el trato y el tipo de relación entre los individuos.

Proxemia
La proxemia es uno de los elementos principales en la comunicación no verbal y forma parte de cualquier estrategia de comunicación interna, dentro del marco de la Comunicación Corporativa. En este sentido y sobre la base de lo establecido por Hall, hemos diferenciado dos manejos de la proxemia en las organizaciones: con la distancia y con el espacio.
El manejo de la proxemia con la distancia es el que utilizamos con las personas, entre las personas, al interactuar cotidianamente. Para ejemplificarlo, imaginemos la distancia física que se tiene al dirigirse al presidente de la empresa y comparémosla con la distancia con una asistente o con un colega de la misma área. Ambas son antagónicas: mientras la distancia con el presidente denota respeto hacia él, la autoridad que él posee y otros elementos que le otorga el cargo; la mantenida con un colega demuestra afinidad, amistad, compañerismo, pero sobre todo igualdad.
Por otro lado, tenemos el manejo de la proxemia con los espacios, el cual se evidencia en la asignación de "territorios" a las personas en la organización según la posición jerárquica que ostenta. Ejemplo es -nuevamente- las dimensiones de la oficina que tiene el presidente de la organización comparada con el espacio asignado a un asistente o a un mensajero.
Utilización comunicacional
Los ejemplos mencionados "dicen" mucho y generan múltiples sensaciones y sentimientos entre los miembros de la organización; lo cual redundará en un clima organizacional positivo o negativo. Una correcta administración de la proxemia generará un ambiente laboral agradable que contribuirá con la productividad. Por el contrario, un uso exagerado, discriminatorio o mal enfocado puede ser contraproducente. No guarde distancia, aprovéchela.
Teniendo en cuenta el valor de la proxemia, ¿cómo evalúa usted el clima organizacional de su compañía? ¿Qué medidas desarrollaría para generar mayor empatía?
Profesor del Diplomado Internacional en Comunicación Corporativa de ESAN
Interesante el estudio del espacio para el manejo de la comunicación personal en la empresa o en las distintas instituciones. Por eso se habla en comunicación de "poner distancia" o "acortar distancias". Gracias.
Interesante artículo, permite entender la reacción o actitud que se toma al interactuar con un colaborador de similar nivel, o con un funcionario de mayor nivel en un centro de trabajo.
Hola José,
El tema de las distancias entre las personas es tan subjetivo como las relaciones sentimentales: no hay normas escritas, ni reglamentos sobre los cuales apoyarse. Pudieran existir, pudieran establecerse, pero tenga la seguridad de que no habrá consenso, ni aprobación unánime en la organización.
Desde mi punto de vista, el punto de partida es la cultura corporativa de la organización (asumiendo que exista). En la medida en que la cultura tenga elementos como la colaboración, el trabajo en equipo, el apoyo sin distinción de cargos, etc., las distancias serán cada vez más cortas entre todos.
La confianza no se decreta ni se regala; hay que ganársela. Del mismo modo, la mayor o menor distancia con otra persona (en todos los sentidos), es porque con sus acciones se lo ha "ganado".
Saludos,
Pero depende del criterio personal para asignar las distancias y espacios adecuados o ¿cómo se puede establecer? ¿Hay reglas, factores, etc.? La verdad no sé bajo qué criterios se establecen y luego no se cumplen.
Estimado Abel,
Tu comentario es muy importante pues toca un tema que para muchos resulta delicado tratar, comentar y sobre todo abordar dentro del ambiente organizacional.
Ciertamente, no todos tienen plena conciencia de que la presencia personal es fundamental para establecer relaciones de todo tipo, y uno de los ingredientes de esa presencia es el cuidado que le pongamos a las reacciones que podamos generar en el olfato de los demás.
Para ello, una de las tantas labores de un DIRCOM (Director de Comunicación) es generar un adecuado clima laboral, el mismo que podría verse afectado por la poca atención que algún miembro del equipo le ponga a su cuidado personal.
En ese sentido, mi recomendación es abordar el tema en forma grupal y paulatina -de modo de no generar reacciones personales no deseadas-, quizás a través del boletín interno, y por medio de varias entregas ir creando la conciencia, el interés y fomentar el cuidado personal como parte de la cultura corporativa, lo cual redundará en el bienestar común.
La solución siempre la tendremos más cerca en la medida en la que exista una buena comunicación, y estén presentes la confianza y respeto adecuados para resolver asuntos de esta índole.
Saludos.
El valor de la proxemia importa mucho en la comunicación interpersonal, especialmente con las personas con las que compartimos el día a día en la organización. Siempre tengo la percepción de que el olor que emana la persona de alguna manera nos genera distancias o acercamientos, así como también el que captamos cuando hacemos equipos de trabajo y se producen acercamientos personales. Por todo ello, ¿qué tenemos que hacer? ¿Tolerarlos o entender nuestra naturaleza corporal? Gracias.