Lamentablemente nunca se llegó a formar el fondo previsional previsto, por lo tanto no hay capacidad para actualizar las pensiones y peor aún, el principal operador previsional, la Caja de Pensiones Militar Policial, afronta un déficit técnico de S/. 20,000 millones.
Esto significa que si en este momento la liquidamos, su patrimonio no alcanza para cubrir sus obligaciones y le faltaría la cantidad indicada, generándose una fuerte incertidumbre en el pago de las pensiones de 40 mil actuales pensionistas y 140 mil aportantes, quienes se convertirán en pensionistas en los próximos años 30 años.
¿Aún se puede solucionar el problema? Evidentemente que sí, pero en el largo plazo y alguien tendrá que pagar una factura que no será pequeña.
Revisemos tres causas primarias de este problema, en las cuales también está la solución:
La modalidad de trabajo
Como sabemos, todo sistema previsional se basa en los derechos, modalidades o ahorros generados en un periodo laboral y responde a las especificidades del mismo. La modalidad de trabajo o en el caso, las especificidades de la carrera militar, es quizás el más importante factor a tener en cuenta para la solución del problema previsional:
- La línea de carrera en estructura piramidal genera retiros tempranos, por lo tanto el militar vive laboralmente años muy intensos, pero breves, pues se generan retiros a una temprana edad. Esta situación a su vez ocasiona, en promedio, un corto tiempo promedio de aportes, que es menor a los 30 años y en muchos casos, un largo periodo de pensionista.
- Operativos, maniobras, embarques y guardias de 24 horas establecidas en las ordenanzas militares suponen jornadas laborales mayores a las ocho horas diarias, pero no son remuneradas o compensadas, a pesar del art. 25 de la Constitución y el Decreto Supremo nº 007-2002-TR. Por supuesto que tampoco generan aportes previsionales.
- No deliberancia, incluso para temas laborales que afectan al personal de los Institutos. Se entiende que los Comandantes Generales asumen la representación laboral del personal militar, pero durante décadas esto no ha sido así.
Los aportes
La relación entre aportes y prestaciones es directamente proporcional. Si esperamos tener ciertas prestaciones, como por ejemplo, una sostenible pensión después de un corto periodo de aportes o pases al retiro con el sueldo del grado inmediato superior, debemos ahorrar a una tasa elevada, por eso en 1974 el estudio actuarial determinó la tasa de aportes del 27% mensual, la cual es considerablemente mayor que en el resto del sector público.
A pesar de haberse fijado técnicamente los aportes en 27 %, durante 40 años los aportes han sido siempre menores a los establecidos por el estudio. En el mejor de los casos han llegado al 12 %, por lo cual hemos tenido un permanente déficit de, por lo menos, 15% mensual. ¿Por qué nunca se aportó el 27% que le daría equilibrio al sistema previsional?
Por una razón muy simple, en estos cuarenta años, los sucesivos Ministros de Economía cuidaron el Gasto Público y los sucesivos Ministros de Defensa, Interior o de las Instituciones de las Fuerzas Armadas (antes de 1987), no tuvieron la capacidad de lograr que el aporte se efectúe de acuerdo al estudio técnico. En resumen, nunca tuvimos los aportes, pero sí dimos los beneficios. El resultado: la crisis actual.
El operador previsional: la Caja de Pensiones Militar Policial
La privatización de las pensiones militares en 1973 erró en algo básico, en el diseño de la organización que tendría a su cargo el fondo previsional u operador previsional. Se creó una muy particular empresa pública: la Caja de Pensiones Militar Policial (CPMP), dirigida por Directorios designados por los Ministerios de Defensa e Interior, quienes a su vez también se constituyeron en su órgano supervisor.
Sin embargo, a partir de 1995, la corrupción en dicho operador fue el resultado del poder absoluto y telón de fondo de negocios inmobiliarios de cualquier orden, donde los testaferros del poder político y empresarios mercantilistas se repartieron el escaso fondo previsional ahorrado para ese entonces. Leer más.
Aunque parezca increíble, actualmente, casi 20 años después, el Directorio de la Caja sigue en propiedad de sus llamadas "Unidades de Negocio", como el Banco de Comercio, Almacenera Alpeco y el área de Negocios Inmobiliarios, esto es compra, venta y alquiler de inmuebles.
Y no estamos hablando de montos pequeños. A diciembre de 2010 la Caja tenía 2,763 inmuebles con valor contable de US$ 60.693 millones y en ese año se vendieron 169 propiedades por US$ 16.9 millones, alquilando inmuebles por US$ 565 mil.
Aunque no exista corrupción, tampoco tenemos transparencia. Recordemos que para hacer "negocios" fácilmente, en la Caja se innovó con el "Modelo Montesinos". Esto es, se cambió la intangibilidad de las colocaciones, que hasta el año 92 solo podían efectuarse en instrumentos financieros (cuya adecuada colocación puede verificarse a través de concursos públicos y a tasas conocidas) y a partir de esa fecha, hasta la actualidad, la Caja puede invertir dinero de los pensionistas en Bancos quebrados como lo hizo hace años con el Banco de Comercio o en almaceneras ineficientes como Alpeco, o como lo hicieron en la mencionada década, en inmuebles adquiridos con sobreprecio o vendidos a precios subvaluados.
¿Dónde está el origen del problema institucional? Quizás tendríamos que remitirnos a su diseño organizacional y los consabidos problemas que encontramos en cualquier empresa pública: no hay propietarios, nadie es responsable.
Nuestra propuesta trata de cuatro temas que deben ser aplicados en conjunto, pues las soluciones parciales como hemos visto, no son adecuadas:
- Modifiquemos algunas características del trabajo militar y será factible un eficiente sistema previsional: :
- Evaluemos extender el periodo de aportes hasta los 65 años. Si por motivos institucionales se debe invitar al personal a pasar al retiro, los aportes del Estado y el individuo deben continuar hasta esta edad de referencia en todo el sector público.
- Si se reconociera el pago de trabajos adicionales a las 8 horas y extendiéramos la carrera militar en la base de la pirámide, se generaran más años de trabajo, mayor aprovechamiento del capital humano, más sueldos, más aportes y menos años de pensión, por ende, serán necesarias tasas de aportes menores al 27%, las cuales sí podrán ser asumidas por el Fisco.
- Una medida innovadora será separar la remuneración del grado militar (para algún tipo de personal especialista), lo que permitirá perfilar los grados del personal, prolongar la carrera militar y disminuir la presión sobre los ascensos que actualmente es la única vía para conseguir una mejor remuneración.
- La deuda por aportes puede ser pagada por el Estado asumiendo el pago de varias promociones con los fondos provenientes del ahorro fiscal que año tras año se produce en el pago del montepío, esto es del personal egresado antes de 1974 y que no se incorporó a la Caja de Pensiones. Se afectará la Caja Fiscal, pero en términos moderados, pues estas pensiones se pagarán en el largo plazo.
- Modernizar el operador previsional, esto es la Caja, liquidando las unidades de negocio de los años 90 y por consiguiente monetarizando el patrimonio, incorporando directores independientes con perfil técnico, no pensionistas; estableciendo normas de buen gobierno corporativo y organismos de supervisión privados, lo cual aumentará la eficiencia y recuperará la confianza a los aportantes y la ciudadanía.
- Crear dentro de la Nueva Caja dos fondos diferenciados: el Fondo Uno con los actuales beneficiarios y la vigente normatividad, y el Fondo Dos, para las nuevas generaciones, en el cual se rijan por las nuevas reglas incluidas en una nueva Ley de Pensiones y no se vean perjudicados con los malos resultados de las gestiones anteriores.
Esperemos que estas medidas sean claves para la recuperación del Sistema Previsional Militar. Al cierre del presente artículo nos parece que están por emitirse dispositivos que actualizan las remuneraciones del personal en actividad, pero no se está tocando la Caja de Pensiones.
Parece irreal que a pesar de todo lo que se conoce al respecto, los sucesivos gobiernos no han tomado las necesarias decisiones. Recordemos que diferir este tema aumentará los subsidios y traerá inseguridad previsional, tratemos de evitarlo aportando ideas para la necesaria Reforma Previsional.
¿Qué opina usted al respecto? ¿Cree también que se puede solucionar el problema de la Caja de Pensiones Militar Policial?

¿A donde debo recurrir para que me solucionen el caso que comento?, acabo de salir al retiro y en la Caja de Pensión Militar Policial me indican que me adeudan aportaciones del año 90 de enero a mayo me he ido la DIRREHUM de la PNP y todo es un peloteo, me mandan al desvío.
Serví al EP por 13 años 7 meses y fui dado de baja en el grado de Cap de Inf. Nunca llegué a cobrar ni un centavo aun que era su obligación pagarme todo lo que aporte a la Caja de Pensiones Militar Policial, como el MIN de Guerra debió de pagarme mi liquidación, pregunto, ¿a donde debo recurrir para gestionar lo que me están debiendo?
Gracias.
Buen día, Sr. Bahamonde.
Una pregunta, la ley de pensión militar policial, ¿es una norma de derecho público o privado?
Estimado profesor,
Lo felicito por su aporte y preocupación por el personal de las FFAA y PNP. Mi comentario es el siguiente.
Se ha precisado que las estrategias de inversión como conjunto de reglas, comportamientos y procedimientos, diseñados para orientar en la mejor selección de una cartera de inversiones, inciden en la maximización de la rentabilidad como criterio básico para las decisiones en gestión financiera a nivel de la Caja de Pensiones Militar Policial.
Se ha analizado que los estudios actuariales, como la herramienta de gestión financiera, determinan la cuota de la prima efectuada por los afiliados a la Caja de Pensión Militar Policial.
La reestructuración de la Caja de Pensión, que tiene como origen una duda razonable, en lo que respecta a su capacidad para cumplir con los compromisos adquiridos logra el pago sostenible de las pensiones y compensaciones de sus miembros.
Que el Congreso de la República y el Gobierno dispongan la modificación del Decreto Ley Nº 19846, que crea el Sistema Pensionario de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, incluyendo las modificaciones de los artículos 25 y 26, suprimiéndolos.
El incremento de aportes del Titular, Empleador y Pensionista sea aprobada, así como la transferencia de 10 promociones 1,974-1,983 al régimen de montepío.
Sea modificada la estrategia de inversión y se maximice la rentabilidad a nivel de la Caja de Pensión Militar – Policial y que estudios actuariales permanentes orienten el monto de los aportes.
Estimados amigos, algunos comentarios sobre el tema de la Caja de Pensiones Militar Policial.
El sistema de Defensa es dentro del sector público, el que más necesita una visión de largo plazo para cumplir sus objetivos. Como sabemos no se puede salir al mercado a contratar personal, ni tener sistemas eficientes antes de varios años, temas que lamentablemente no se tiene siempre presente en quienes toman las decisiones; sin embargo, en relación al comentario de Juan y José, ante líneas de pensamiento que priorizan el entorno político o económico para ubicar las causas del problema, me parece que deberíamos mirar sobretodo fortalezas y debilidades internas.
En cuanto a lo expresado por Edwin, creo que coincidimos en que cualquier aporte adicional del Estado al sistema previsional, debe pasar por previamente crear confianza en los ciudadanos, así como transparencia en el uso de recursos, por ejemplo, diseñar un nuevo operador Previsional en reemplazo de la actual Caja de Pensiones Militar Policial, que en sus 40 años solo puede ser recordada por su ineficiencia en formar el Fondo Previsional para lo que fue creada y por los casos de corrupción que se han dado en ella.
Gracias Díaz por tu comentario y sobre todo por tu impagable aporte a crear nuestro país. Es por los ciudadanos de tu generación que estos temas deben conversarse para crear una política pública de Defensa que incluya una sólida función previsional del sector.
Gracias también a Águila por su propuesta, pero como menciono en líneas anteriores, en esta propuesta me parece que los números no son suficientes, pues las cantidades de pensionistas que reciben estas beneficios son sólo una reducida parte del total de aportantes de la Caja.
En relación a lo expresado por José Holgado, después de agradecerle el comentario, me permito indicar que el tema de la deuda del Estado no es decisivo, pues lamentablemente así el Estado la pagase este año, el déficit de la Caja solo se reduciría levemente.
A Oscar Miguel también los agradecimientos, pero lamentablemente no veo una vía rápida para solucionar el problema que se ha generado en 30 años, pero tengo la seguridad que si más personas analizan las alternativas vamos a encontrar soluciones. Creo sí que los factores macroeconómicos serán decisivos en la solución, recuerden el gran peso que hace solo unos años tenía la Deuda externa, un tema que a pesar de su gran volumen hoy día es casi imperceptible por haberse triplicado la recaudación y por ende el Presupuesto Público.
Dr. Bahamonde,
Saludos antes que nada.
Me parece muy interesante su análisis y diagnóstico para solucionar esta álgida situación en la que se encuentra la CPMP. Creo que la propuesta de elevar las aportaciones a 27% es una buena alternativa. Otra opción es aportar creo, no hasta los 65, sino hasta los 60.
Actualmente soy pensionista de la caja y como oficial en retiro, mi pensión es irrisoria, a pesar de haber combatido con el terrorismo en tres oportunidades y participado en el conflicto del Cenepa, por los cuales obviamente, no se me pagó ningún concepto adicional, como se dice amor a la camiseta.
Solo me sentiría recompensado, si todas las pensiones se homologaran como retribución a los servicios prestados. Gracias.
Profesor, gracias por su acertado enfoque económico sobre la alicaída Caja MIPOL. Su comentario es la verdad exacta de lo ocurrido con los fondos de La Caja. En cuanto a las propuestas de solución que usted plantea para reflotarla estaría bien que se ejecuten, pero ¿cuánto tiempo tendría que pasar para poder gozar del incremento pensionable o habrá quizá otra forma más corta de resolver este problema? Creo que ningún personal de la PNP o de las FF.AA. con carga de familia pueda vivir con pensiones de 1,000 a 1500 soles. Gracias.
Un amigo me pregunta a qué me refiero cuando en un párrafo del artículo indico que: "...Se entiende que los Comandantes Generales asumen la representación laboral del personal militar, pero durante décadas esto no ha sido así."
Me refiero a dos casos particulares que no pude detallar por la limitada extensión que debe tener un artículo de este tipo:
El primer caso se dio en Setiembre de 1990, cuando el Ministro de Defensa de ese entonces, mediante un Oficio (¿?), dispuso que se suspenda la aplicación del Decreto Supremo 213 de fecha 19 de Julio de 1990, con lo cual se interrumpió el proyecto más serio de homologación de sueldos militares que se haya tenido y cuyos primeros tramos ya se habían pagado en Julio y Agosto (1). Cuando se produjo esta suspensión, no hubo ninguna solicitud de reconsideración o pedido de vigencia por parte de los Institutos.
El segundo caso se dio en el año 1999, cuando en el mes de mayo se emitieron Decretos Supremos que en algunos casos (Generales a Coroneles) duplicaron la asignación de Combustible y en otros casos se creó una nueva asignación de Combustible con montos muy menores. (Entre los grados de Teniente Coronel a Capitán y de Técnico Jefe Superior a Técnico Primero). Estos decretos crearon diferencias muy notorias en la escala remunerativa, que hasta ese momento había mostrado una homogeneidad concurrente con los valores y la praxis institucional, y al igual que en el caso anterior, no hubo ninguna solicitud de reconsideración o pedido de revisión por parte de los Institutos.
Por otra parte, otro lector me hace hincapié que también debemos destacar un hecho positivo y creo que tiene toda la razón. Recordemos: en setiembre del 2010 el Sr. Comandante General de la Marina, defendió personalmente y por escrito los derechos de su personal ante una nueva disposición contenida en el proyecto de Ley de Presupuesto de ese año (aprobada por el Concejo de Ministros y presentada al Legislativo) que recortaba derechos remunerativos y previsionales y que incluso cerraba las Escuelas Militares por dos años, “…sin que exista por parte del Poder Ejecutivo una propuesta integral con todas las modificaciones legales que se requieran efectuar a los actuales sistemas remunerativos y pensionario, incluyendo a la Caja de Pensiones Militar Policial.” (2). Esta firme posición del Almirante Navarrete, junto con diversas manifestaciones de los gremios de pensionistas ante el Legislativo impidieron la promulgación de estos artículos que pretendían pasar de contrabando modificaciones laborales y previsionales en una Ley Presupuestal.
Me parece que es momento de proponer un cambio en la praxis de sustentaciones presupuestales a fin que los legisladores tengan información de primera mano sobre la situación y requerimientos del Sistema de Defensa: es conveniente que al igual que en muchos países occidentales, sean los mismos Comandantes Generales quienes anualmente presenten el estado de la Fuerza y de sus necesidades Presupuestales ante el Legislativo, pero este es un tema que deberá ser abordado con mayor amplitud.
NOTAS:
(1) Algunos artículos del DECRETO SUPREMO 213-90-EF del 19/07/90
Artículo 1º.- El presente Decreto Supremo aprueba la Remuneraciones, Bonificaciones, Beneficios y Pensiones del Personal Militar y Policial a partir del 1º de Julio de 1990.
DISPOSIONES COMPLEMENTARIAS
TERCERA.- Los Percibos Totales del General de División o grados equivalentes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, será el 75% de la remuneración total de un Senador o Diputado.
CUARTA.- Los Percibos Totales del Personal Superior y Personal con Status de Oficial, se fijaran en porcentajes del Percibo Total del General de División, de acuerdo a las Escalas IV y V, del presente Decreto Supremo.
QUINTA.-Los Percibos Totales del Técnico Jefe Superior EP o grados equivalentes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, será igual al promedio de los Percibos Totales del grado de Mayor o de Capitán EP.
OCTAVA.- Las diferencias remunerativas por aplicaciones de la Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima Disposiciones Complementarias se consignarán bajo el concepto de “Bonificación por Dedicación Exclusiva” a partir de la vigencia de presente Decreto Supremo.
Dado en la Casa de Gobierno, en Lima a los diecinueve días del mes de Julio de Mil novecientos Noventa.
(2) Oficio G- 500 0771 de fecha 6 de Setiembre 2010, dirigido por el Sr. Comandante General de la Marina al Sr. Ministro de Defensa.
Apreciado Doctor,
Soy pensionista de la Caja, y la verdad es que estoy sorprendido por esta cruda realidad. Esperemos que el gobierno del Sr. Humala tenga en cuenta el estudio que ha hecho sobre nuestra institución, pero quisiera que me aclare si tiene conocimiento de la deuda que tiene el Estado a la Caja, ya que desde el gobierno corrupto de Fujimori en su periodo, nunca se le transfirió ni un centavo, los aportes que tenía que hacer el fisco.
En verdad deben recortarles el sueldo a toda la plana Superior. Aparte de ser tan notorio la diferencia de sueldos, que ellos ganan, creo que con tres mil nuevos soles sí pueden vivir decorosamente.
Si ponemos en la balanza los sueldos del personal de Sub Oficiales y la de los Coroneles, Generales y Tenientes Generales, creo que la balanza de los Generales harían un hoyo en el piso, algo injusto e inhumano. Gana por los servicios de chófer, mozo y seguridad, sin embargo, tienen a su servicio a personal en actividad, teniendo un gran ahorro, ya que ellos no cobran absolutamente nada, y es más, tienen vacaciones casi toda la vida mientras otros exponen sus vidas al servicio de la Nación y a la espera de una buena acción para que los burócratas dispongan un aumento salarial que también acoge a estos señores, es un robo al Estado.
Ni qué decir de los que tienen esposas integrantes de los institutos armados, cuando fallecen solicitan que el Estado les pague una pensión por orfandad. Imaginemos con el sueldo que reciben, creo que esto sí caería bien al personal de la plana menor, pero en fin muy aparte que los servicios de la sanidad se prestan al juego de opinar el pase al retiro de muchos efectivos, con 7 o 10 años de servicios aduciendo una lesión irreversible.
Todas estas anomalías en verdad afectan a la CPMP. En conclusión, que se les reduzca el sueldo a estos señores. Gracias y ojala los padres de la patria no se hagan la vista gorda y tomen en consideración al personal en retiro.
¡Felicitaciones Sr. Bahamonde por el artículo!
Buenas noches Sr. Oscar.
Felicitaciones por el artículo. Le quería comentar que soy un Sub Oficial en retiro del EP. Sufrí un accidente muy lamentable a los 19 años, en una base militar ubicada a orillas del río Putumayo.
Soy pensionista desde el año pasado por víctima del terrorismo (Discapacidad en Acción de Armas) y la verdad este tema es muy preocupante ya que afecta a muchas familias. Lamentablemente, los gobernantes nunca se han tomado la molestia de revisar y tratar de solucionar este problema, a pesar de que nosotros damos la vida o parte de nuestro cuerpo para que el país goce de soberanía y seguridad.
Digo esto porque gracias a la seguridad que el país ha gozado en estos últimos años, las inversiones han ido creciendo y por ende la economía peruana es cada día más prospera. Espero que el gobierno actual solucione éste problema tan delicado.
Felicitaciones por abrir este complejo e invisibilizado asunto de Estado, de como responde a un pacto contraído donde los que cumplieron su parte, hoy miran extrañados una suerte de despojo o estafa.
El país tiene bonanza y por eso los privilegiados sueldos de jueces, fiscales, congresistas, ministros y asesores, y dineros para aventuras como el Nuevo Código Procesal, pero el país recibe poco retorno de estos gastos. El país vive en una espiral de crecimiento en parte gracias al sacrificio de miles de policías y soldados que lograron revertir una acometida terrorista, psico social y política internacional (ya se hablaba de Perú como Estado Fallido, como país "inviable").
Nosostros justificamos nuestra posición, por las duras condiciones laborales y operacionales a la que estuvimos sometidos:
Trabajar más de 6 horas (una patrulla en la selva dura de 2 a 6 días, y una operación puede tenerlo a usted 2 meses durmiendo en el suelo sobre una bolsa de dormir y exponiendo la vida).
Operar en Ayacucho, con dinamitazos interdiarios, sangre dolor y muerte, dejó a muchos con problemas psicológicos que impactó en sus hogares, en la formación de sus hijos. Y el policía ganaba muy poco.
Sin gremio, ni sindicato, ni opinión, ni poder de reclamo, fuimos "metidos" no solo en la Caja sino en otras "asociaciones" que mutilaban nuestros ingresos, uno de ellos el FONAVI.
Esa diferenciación de esfuerzo, amerita una diferenciación de salario (que no la tuvimos) y una diferenciación de pensión.
Probablemente muchos no sobrevivan ni tres años trabajando en esas condiciones de desarraigo, de exposición a riesgos e inclemencias ambientales.
Finalmente, si esto fue detectado, ¿por que él Estado no lo cortó? ¿Por qué no se dicta una nueva Ley donde se establezcan nuevos sueldos y pensiones, pero que el ingresante sepa antes de firmar, a donde está entrando a trabajar?
Cada año miles de peruanos ingresan y caen en la trampa que el Ministro Luis Miguel Castilla y equipos asociados (Villena entre ellos) les tiene preparados como una perversa estrategia de llevar al inevitable colapso y al caos la situación pensionaria militar policial, para luego "negociar".
Collman atribuye estas estrategias a los yanquis (estrategia del caos), para lograr el dominio de los escenarios.
No hay dinero para las pensiones, pero sí hay dinero para "Gestores de Desarrollo", y gastos de clientelismo político en un trato desigual y reprobable que los gobiernos tienen con quienes les sirvieron en los momentos más difíciles para el Estado Peruano.
Gracias.
Interesante artículo desde el punto de vista que parte, lo cual es entendible.
En mi opinión, como contraparte, es decir, como uno de los contribuyentes que tengo que dar más de 30% de mi sueldo y pagar como todos el IGV, además que tiene que trabajar desde poco más de 20 años hasta los 65, y recibir los aportes que pudo dar, me parece injusto los privilegios que tiene la parte de alta graduación de las FFAA.
Conozco algunos de ellos que se han jubilado a los 40 años recibiendo poco más de 3,000 soles netos. Usted coincidirá que ha esa edad están en todo el uso de sus facultades, es como recibir un sueldo bruto de casi 4,000 soles, que no cualquiera lo tiene (además de todos los beneficios médicos, clubes, colegios, etc. y capacitaciones que han tenido en el transcurso de su carrera que no todos los del sector estatal lo reciben).
Con respecto a sus propuestas, de algún lado tiene que salir, y es de nuestros bolsillos o de los impuestos a la compañías que finalmente no es de un solo sector sino de toda la población. Es decir, cualquier mejora, justa o no, sale finalmente del bolsillo de todos nosotros.
Personalmente, no estoy de acuerdo en solventar cosas injustas, a pesar de que son "derechos ganados" ya que no son razonables. Podrán decir las FFAA que tienen derechos como los indicados: que es por el estilo de vida, que tienen que estar en lugares lejanos -los que trabajamos tenemos que ir a cualquier lugar a ganarnos el pan de cada día sea costa, sierra o selva-; que exponen su vida -los comunes y corrientes también y en extremo y no tenemos un arma o entrenamiento para defendernos-.
Y ni que hablar de los actos de corrupción que muchos de ellos lo toman como normal y le llaman "economías", concepto en el que si tienen un presupuesto y gastan menor que lo presupuestado, esa partecita no gastada tiene otros fines y finalmente otros bolsillos; por ello, hay puestos en especial relacionados a logística que muchos añoran asumir.
Le digo que si habría unas FFAA de una dimensión razonable (no 100 mil y muchos de ellos sirviendo como guachimanes, guardianes, en las casas o clubes militares) para un país pobre como el nuestro, con conductas intachables, que cumplan un rol en la sociedad y que no haya tamaña corrupción. Yo estaría de acuerdo con buenos sueldos, buena capacitación y mejor trato.
Felicito al Mag. Eco. Bahamonde Amaya por su centrada interpretación respecto a un tema que debería ser de interés nacional.
Nuestro país muestra un crecimiento económico basado en el incremento de inversiones, siendo necesaria una adecuada gestión pública que garantice que estas inversiones tengan las seguridades políticas y sociales para su desarrollo.
Los países que gozan de un crecimiento económico elevado (China, tigres del Asia, India, etc.) han logrado brindar garantías a su industria justamente solucionando, entre otras, las crisis sociales (internas y/o externas) que las pongan en riesgo.
En estos países, las Fuerzas Armadas cuentan con el potencial disuasivo y tecnológico necesario para que no exista ningún riesgo, evidente o encubierto, que amenace el desarrollo de sus sociedades. Es concluyente que, a mayor crecimiento económico de un país, se requieren FF.AA. más capaces para defender la soberanía de sus inversiones.
En tal sentido, como bien refiere el Eco. Bahamonde, la solución al asunto de las remuneraciones y pensiones de las FF.AA. y PNP ha sido tratado con tal pasividad e inercia por los distintos gobiernos de turno, por un razón lógica, no son deliberantes para el período de su mandato constitucional.
Es por esta razón que, dentro de las políticas para la modernización del Estado, no se toma en cuenta la institucionalidad de las FF.AA. y PNP, manteniéndose esquemas ineficientes, faltos de transparencia y hasta inmorales, como lo es la CPMP, así como las propias leyes de la carrera militar y sus altos mandos.
Finalmente, la solución para tener una Fuerza Armada y Policial que cautele y garantice el esfuerzo de toda una nación hacia su desarrollo, pasa por solucionar la condición profesional, moral y económica de su personal en actividad y en retiro, este último que, ante la eventualidad de un conflicto armado interno y/o externo, por mandato de la Ley tiene que retornar a la actividad.
El tema de la CPMP y las pensiones, se deriva de la solución a la Modernización de las FF.AA. y FF.PP.
Buenas tardes, Sr. Bahamonde.
En primer lugar quería felicitarlo por su excelente artículo, y empezar señalando que soy un Oficial de la Marina. Tengo 27 años, ostento el grado de Teniente Segundo, y aprecio mucho a mi Institución, sin embargo, creo que podría añadir un comentario que espero lo tome a bien para sus próximos artículos.
Actualmente, muchos de los Oficiales y Suboficiales, jóvenes en su mayoría, por no decir el 95%, desconoce este tema a fondo por motivos de desinterés y por la propia inmadurez de la juventud. No obstante, al conversar con algunos e indagar al respecto, nos topamos con un tema de fondo, y es que la problemática principal que se escucha a diario y que está ligada directamente al asunto, es el tema de que la gran mayoría de uniformados recibimos un sueldo muy bajo.
Sin embargo, esto puede ser solucionado de una manera muy interesante. Por ejemplo, reduciendo las pensiones a los oficiales y suboficiales en retiro sustancialmente. Todos sabemos que en los grados de Capitanes de Navío o Coroneles en adelante, el sueldo es sumamente considerable con respecto a los grados inferiores, tanto para el personal superior y subalterno, y que la edad promedio de retiro de esos grados es de 45 años.
No obstante, existen casos y que son de conocimiento público, que en algunos casos los Oficiales, Almirantes o Generales en retiro gozan de pensiones y beneficios muy altos como por ejemplo: mayordomo, chófer, etc., cuando para su edad podrían recibir modestamente una pensión de S/.3,000 por así decirlo, lo cual consideramos le sería suficiente, sin tener en cuenta su edad (relativamente joven) y teniendo en cuenta que aún son parte de la PEA en la mayoría de los casos.
En tal sentido, tocar este tema con oficiales en actividad, crea ciertas incomodidades específicamente en los grados más próximos al retiro ya que a ellos no les convendría que les reduzcan la pensión, sin embargo, creo, como muchos de los oficiales y suboficiales jóvenes que conocemos en algo el tema (5%), preferimos la otra cara de la moneda ya que actualmente como es de conocimiento público existe un gran déficit de oficiales y suboficiales en las instituciones castrenses, especialmente en la Marina y la FAP ya que por un lado ya nadie quiere postular a los Institutos castrenses por los sueldos de hambre, por así decirlos, y segundo, porque en la vida civil se consigue una remuneración en algunos casos diez veces mayor, lo cual genera esa gran cantidad de bajas por deserción o por propia solicitud.
Esto se evidencia cada año al observarse cada vez más la poca cantidad de postulantes a las escuelas castrenses y acarreando todo esto a la mala selección y calidad en el proceso de selección, tanto en personal superior como subalterno. Creo que muchos de los que conocemos el tema pensamos que sí se debería aumentar el sueldo sustancialmente al personal en actividad joven para evitar así deserciones ya que la mayoría de los gastos vitales ocurren a esa edad y más aún cuando esa persona tiene una familia que sostener, y que cada año se sigan incrementando las bajas y deserciones.
En la Marina, por ejemplo, la gran mayoría son oficiales de grados muy altos y de grados muy jóvenes (déficit de Tenientes en personal superior y déficit de OM2 (suboficiales de 2da) en personal subalterno). No obstante, hay que tener en cuenta que estas decisiones no son tomadas por los oficiales de bajo rango sino por el contrario, los oficiales de alto rango, que como ya mencioné, son los que están próximos a recibir sus pensiones.
Creo que este caso se debería someter a una consulta y ver qué es lo que realmente le conviene al Estado, teniendo en cuenta también que es lo más democrático en estos casos ya que la estructura castrense es piramidal, pero no necesariamente en las formas de pensar.
Estimado César,
Gracias por tus opiniones. Es un gusto tratar este tema que, como bien indicas, es poco difundido, pues la mayoría de los jóvenes ven muy lejana su etapa de pensionista y más bien tienen que preocuparse por cubrir su presupuesto mensual.
Sobre tu propuesta de reducir los sueldos a un grupo laboral para cubrir a los más jóvenes, me parece que las cifras quedarían cortas, pues el pico de la pirámide es muy corto, solo el 8-10% de los egresados llegan a ser Oficiales Generales.
Comparto tu preocupación sobre los bajos sueldos, parece que en estos días debe aprobarse un plan de incrementos salariales para los grados más bajos, esperemos a ver las cifras. En lo que coincido fuertemente contigo es en tu preocupación sobre captación de recursos humanos para el futuro de nuestras instituciones de Defensa, pues el capital humano y el manejo del conocimiento son los elementos básicos para la efectividad organizacional.