La garza real pesca explotando sus habilidades de acecho y paciencia, y empleando su afilado y alargado pico. El águila aprovecha su aguda visión y precisión y toma sus presas mediante sus poderosas garras. El guepardo (cheetah) atrapa a sus presas a la velocidad y utilizando sus filosos colmillos. Entonces, la primera lección es que para captar clientes es importante la concentración en los talentos; y la segunda, la necesidad de emplear la ventaja diferencial.
En otras palabras, atrape a sus clientes usando sus talentos y recurriendo al recurso en el que es superior a la competencia y al cliente. Si su talento es el diseño, destáquelo, y si su ventaja diferencial es la cantidad de puntos de venta, acorrale al cliente y concentre sus recursos ahí. No hable al cliente sobre un tema en el que él y los competidores saben más que usted y no se le acerque con una flecha si los competidores lo hacen con una pistola.
Sin embargo, el talento y la ventaja diferencial necesitan al menos de dos factores más: la identificación del cliente y el modo de llegar a él. En un mundo hiper-competitivo y donde los recursos son cada vez más escasos, resulta incoherente "matar pulgas a cañonazos". Hoy es un asunto de "una aguja, una pulga". De ahí que debe reivindicarse la función esencial de la segmentación.
¿Para qué se segmenta? ¡Para afinar la puntería! Es decir, para incrementar la efectividad en el uso de los recursos de marketing. Aquí la clave es "desnudar" al cliente. Si no se conoce al cliente, no se sabrá con precisión el valor que se le ofrecerá, el anzuelo que se utilizará, por dónde se llegará a ellos con mayor efectividad y qué, cómo y quién le dirá lo que se le tiene que decir.

Asimismo, debe plantearse con claridad cómo se enamorará a los clientes. "Dar para recibir" es la clave. ¿Qué dar? Lo que le mueve al cliente y, al mismo tiempo, lo que no cuesta mucho: amor. Más que satisfacer al cliente, debe amársele. Tratar bien, escuchar con atención, utilizar un tono de voz amigable y sonreír no cuesta dinero.
Luego, debe responderse: ¿qué carnada será atractiva para los clientes? Por ejemplo, las garzas utilizan una de sus vistosas patas amarillas para atraer a los peces. La carnada a emplear debe ser apetecible, espectacular, singular y generadora de chismes.
Y usted, ¿cómo está trabajando la captación de sus clientes? ¿Concentra el talento y destaca su ventaja diferencial?

Profesor de la Maestría en Administración de Agronegocios de ESAN
Excelente propuesta. Definitivamente clarifica ideas haciendo comparaciones que resultan aplicables a la hora cerrar negocios.
Lo felicito, me parece un excelente artículo que da qué pensar en lo que muchos de nosotros hacemos en nuestro trabajo como estrategas en temas comerciales.
Gracias.
Muy de acuerdo con el artículo y los comentarios expuestos. Me parece que en el mercado actual varias de las empresas utilizan esta herramienta para poder captar más clientes y les funciona, como precios bajos, buen servicio y trato amable.
Siempre depende del cliente al que se dirige y qué es lo que valora más el mercado al cual se desea apuntar.
Dentro de mi experiencia aplicamos la amabilidad con los clientes y detalles como saludos por algunos aniversarios. Esto hace que el cliente se identifique más con nosotros.
De acuerdo con Cristina y con los consejos de Zaida.
Con experiencia en ventas (15 años) puedo adicionar que el valor agregado a cada operación es confianza y seguridad que proyectas al cliente; con el tiempo se va reforzando y terminan siendo lazos tan fuertes que a la larga no se desvanecen.
Excelente artículo, felicitaciones. La claridad de sus ideas permite dar entender lo que realmente quiere explicar sin dar tantas vueltas.
Excelente esta enseñanza. Lo felicito. Hay una clave que también manejo: el tema de los detalles. Por ejemplo, el aniversario de la empresa o el cumple de gerencia. Hay que mantener siempre este lazo, el de estar presentes. El carisma, lo es todo.
Espero les sirva estos consejos. Tengo 40 años trabajando en ventas internacionales.