Ya no es raro escuchar hablar de nuestros tres cerebros: reptílico, mamífero y neocortex. Se sabe que el “cerebro”, como lo percibimos coloquialmente, es apenas una parte de nuestro cerebro completo y de sus implicancias en nuestra vida, en este caso, en nuestras decisiones.
Frases como: “échate agua”, “piensa con la cabeza fría”, “no seas emocional, hay que ser cerebral para tomar decisiones”, son apenas una muestra de la enorme desconfianza que le tenemos a nuestras emociones, a nuestros instintos básicos.
Del otro lado del tablero, hay experimentos probados que muestran científicamente cómo entre 1 y 5 segundos antes de tomar una decisión, ya la hemos tomado. ¿Cómo así? El momento en que nuestro cerebro consciente “decide” hacer algo, en realidad, las neuronas relacionadas a la acción ya empezaron a hacer sinapsis, al menos un segundo antes.
Esto se muestra contundentemente en las resonancias fMRI, que hacen tomas fotográficas del cerebro en fracciones de segundo y según la cantidad de irrigación sanguínea -llevando glucosa, combustible cerebral-, muestran qué parte del cerebro se activa, en qué momento y frente a qué estímulos.
116 años atrás, cuando Sigmund Freud creó el psicoanálisis y buscó las motivaciones inconscientes de porqué somos como somos, no pudo mostrarlo científicamente. Por ello, fue postulado doce veces a un Premio Nobel y nunca ganó. No pudo mostrar científicamente que su intuición y conocimiento eran, en esencia, ciertos.
Hoy conocemos que sí. Sabemos del enorme peso que las emociones (que nacen en nuestro sistema límbico) y las pulsiones, más cercanas al instinto (que se despiertan en nuestro cerebro reptílico), tienen en nuestras vidas y decisiones.
Hace 17 años empecé con este rollo del psicoanálisis, cuando por una circunstancia personal, al menos tres veces por semana estaba en mi auto entre las 9 y 10 de la noche. Entonces descubrí “La Voz Amiga” en CPN, una voz psicoanalítica. Me entusiasmó tanto que años después, como no soy psiquiatra ni psicólogo, sólo pude tomar el programa académico de cuatro años de Psicoterapia Psicoanalítica, de mano de los mejores psicoanalistas de Lima, y estar en el diván por muchos años. Algo he aprendido.
Para un buen marketero es fundamental entender el comportamiento humano que no es esencialmente racional. Para ello debe saber que la raza humana tiene 5.2 millones de años. Y que las primeras civilizaciones apenas llegan a los 10 mil años de antigüedad. La escritura llega a cinco mil años y las lenguas habladas no sobrepasan los doscientos mil años. ¿Cómo nos comunicábamos entonces los primeros cinco millones de años de vida humana? ¿Por signos y gestos? Para ello había primero que ponerse de acuerdo, pero, ¿cómo?
Esta es la razón por la cual, en la comunicación, la palabra apenas significa el 5%. El lenguaje corporal y la prosodia responden el 95% restante. Otro dato: entre el eslabón perdido (Ardipithecus Ramidus) y el hombre del siglo XXI, apenas hay un 1.6% de diferencia en el ADN. Esto muestra lo lento de los cambios por la evolución. Es donde lo cultural subvenciona la rapidez y acelera los cambios. Pero igual, el peso de 5.2 millones de años se sienten en nuestro modo de ser, pensar, sentir, actuar y decidir.
El buen marketero sintoniza con lo que el cliente lleva dentro sin saberlo. Aquí algunas pinceladas que pueden servir para servir mejor a nuestros clientes y a nosotros mismos.
Es cierto, hoy está tomando mucha fuerza lo emocional y lo psicosocial para realizar una venta en el mercado. Conocer lo que piensa el consumidor se extiende hasta lo inconsciente del ser humano, muchas veces nos lanzan cosas en el mercado que ni siquiera sabíamos que podíamos necesitar o que incluso nos gustaría.
¿Un buen plan de marketing o buen conocimiento del cliente consumidor? La psicología juega un papel muy importante en esta etapa del marketing. Somos una sociedad altamente consumista y ello también ayuda mucho en el análisis.
Súper interesante.
Comparto la opinión de que un buen marketero debe explorar desde lo más profundo del consumidor para poder llegar a satisfacer realmente sus necesidades, esto además nos permite optimizar los esfuerzos (y presupuestos) de publicidad, CRM - Marketing.
Por ello, en este caso, el psicoanálisis me parece una herramienta muy útil para crear campañas exitosas y conseguir lo que muchos buscan: la identificación del consumidor con una marca y la interacción.
Espero que puedas seguir compartiendo con nosotros este tipo de artículos.
Saludos.
Habiendo leído este interesante artículo, veo que es cierto lo que dicen: tú eres lo que piensas. Sorprendente.
Muy buena presentación Marco. Espectacular. Comparto muchas de las ideas que presentas, aunque como sabes yo creo que lo racional tiene un peso un poco mayor en el proceso de decisión, pero dado que el cerebro enfrenta un contexto de "información limitada", las emociones (predictores del efecto probable de una decisión, que la persona ha aprendido por experiencia) ayudan al cerebro a tomarla en el proceso de análisis costo – beneficio (cuando tiene el tiempo para hacerlo). No necesariamente creo que superponen a él.
Muy buen artículo. El tema de comportamiento al consumidor es esencial para todo tipo de estrategia de marketing y de la vida diaria. Gracias por compartir con nosotros los conocimientos adquiridos.
P.D: ¿La universidad tiene el video de dicha exposición? Sería muy útil para los que no pudimos asistir a la misma.
El psicoanálisis ha demostrado ser absolutamente falible y no estás catalogado más como una ciencia, pues ha sido incapaz de pasar las pruebas científicas más elementales (pueden buscar en Internet al respecto. Aquí un artículo cuya lectura sugiero http://tinyurl.com/3ekaaxw). Les sugiero también que lean sobre psicología evolutiva si desean tener mejores luces sobre el tema.
Muy inspirador Marco. Imagino que muchas (por no decir todas) empresas dedicadas al marketing emplean PLN, o ¿me equivoco?
Excelente presentación Marco, gran contenido, relevante para estos tiempos donde el cerebro de las personas ha cambiado, olvidan más rápido, han reducido su capacidad de atención y por lo tanto, de recordación.
Otro dato que se dice es que en una ciudad como Lima, una persona diariamente está expuesta a más de 5000 impactos publicitarios promedio. Por lo tanto, para diferenciarse y conectar realmente con nuestros clientes debemos entenderlos, observarlos, conocerlos de manera profunda. En realidad ese siempre ha sido el camino desde Ogilvy hasta Avinash.
Un gran saludo.
¡Genial!