Hasta ahora no había experimentado tanta dificultad para encontrar un nombre como en esta ocasión. Recibir la propuesta de escribir para el portal Conexión ESAN, de la prestigiosa Universidad en la que hace ya 15 años llevé un importante curso de especialización, no solo me tomó por sorpresa, sino sobretodo me confrontó con una situación absolutamente inusual: no saber qué nombre ponerle a mi blog.
¿A qué solemos poner nombre? A nuestras propiedades, a nuestras mascotas, a nuestros hijos, siendo obviamente estos últimos los nombres que más meditamos e incluso consultamos. Sin embargo, tenemos varias maneras de escoger nombres, siguiendo la tradición familiar o el origen del apellido, honrando a alguien a quien admiramos, consultando algún libro de nombres y sus significados o simplemente siguiendo la moda. Antiguamente, tan antiguamente que no lo he vivido, las personas nombraban a sus hijos siguiendo el calendario católico, según el cual cada día se recordaba a un santo, así se decía que tal día "rezaba" tal santo y por lo tanto el niño o niña no solo llegaba con su pan bajo el brazo, sino también con su nombre en el almanaque.
En mi caso, la preocupación por el nombre de los hijos se redujo a un solo género. Con Néstor -mi esposo- acordamos que él pondría el nombre de los hijos y yo el de las hijas. Como hemos tenido tres hijos, un hombre y dos mujeres, llevé la mayor parte del trabajo. Néstor ya lo tenía pensado, cada hijo llevaría el nombre de algún músico famoso y por eso nuestro primogénito se llama Johann Sebastian (en honor al célebre J.S. Bach). Afortunadamente, luego vinieron dos niñas, porque de haber llegado al mundo otro niño se hubiera llamado indefectiblemente Wolfgang Amadeus (por Mozart, ciertamente).
Yo opté por la salida más fácil. Consulté un antiguo libro de nombres y escogí Fiorella Grazia y Fabiola Carla para mis dos hijas. Algo así como tener en casa una graciosa florcita y una reina, aunque literalmente se tratara de la reina de las habas (Fabos, haba en latín).
También me resultó fácil colocar el nombre "Del niño" para la revista del Instituto de Salud del Niño (¿qué obvio, no?) o Sauce a la revista que editábamos en el Proyecto SAU (Salud Ambiental Urbana).
Hasta aquí todo bien. Esos eran otros tiempos, menos exigentes, menos competitivos y menos marketeros.
Ahora, ¿cómo echar mano de algunos de los recursos de antes para darle nombre a algo tan moderno como un Blog? Consulté con mis hijas y me dijeron que pensara sobre qué querría escribir y de acuerdo a ello podría encontrar un nombre. Por esa ruta no llegué muy lejos. Luego, intenté pensando en la forma cómo escribiría. Y por esa vía pude llegar a lo que quedó como E a la N.
Me di cuenta que muchos de los valores o atributos que me acompañarían en el desarrollo del blog empezaban con E. Ética, Estética y Equilibrio fueron los primeros rasgos con los que me identifico. Así, trataría no solo de hacer un uso ético del espacio que generosamente me brindaba ESAN, sino también intentaría hacerlo con buen gusto y sin sesgo alguno. Me hubiera quedado satisfecha con algún neologismo que combinara las tres palabras, pero me di cuenta que también me gustaría Entretener a los lectores, Energizarlos, Enviarles un mensaje de Esperanza, Elevar el nivel del debate, Educar, si pudiera tener ese privilegio, Exigir lo que valga la pena... y un largo Etcétera, antes del cual reparo en ESAN.
No se si las otras vocales fuertes (A, O) contienen tantas palabras tan importantes pero lo que sí sé es que estoy empeñada en enlazar espíritus escribiendo entusiastamente.
Hasta la próxima... ¡si es que me Esperan!
Muy interesante la elección. Me permito sugerirle las palabras EFICIENCIA, EFECTIVIDAD para abordar los problemas de salud desde esas perspectivas también, aunque no son tan cálidas como esperanza o educación, pero son necesarias.
Estaré atento.
saludos cordiales,
VZ
Me encantó tu primera publicación y la aclaración de tu blog, esperamos que sigan asi tus comentarios: entrenidos, con motivaciones , valores y unos etceteras más.
Saludos
JANE
Me gustó su publicación. Interesante ver cuál fue su proceso de elección del nombre y sobre todo saber cuáles son sus motivaciones de lo que escribirá en su blog. Éxitos
Saludos
Christian Bocanegra
Estupenda idea para encontrar enlaces educacionales que se combinaran con el empresariado.