El desarrollo de la petroquímica del etano requiere, en primer lugar, del marco legal que permita contar con la materia prima. Este vacío legal se ha llenado con la aprobación de la Ley 29690. Mediante dicha disposición legal se declara de necesidad pública el desarrollo de la petroquímica del etano en el sur del país.
Se establece un mecanismo para negociar las condiciones en las que los productores y transportistas del gas natural entregarán el etano a las empresas encargadas de transformarlo en insumos para la industria de productos plásticos. También se otorgarán funciones dirimentes a Osinergmin en el caso que las partes no logren un acuerdo en materia de precios o condiciones.
¿Todo resuelto? No. Falta reglamentar dicha ley así como las normas legales y regulatorias que permitan la construcción del gaseoducto desde Camisea hasta Ilo donde se localizarán las plantas de petroquímica.
En base a la experiencia de Petroperú, en su primer intento por desarrollar plantas de petroquímica en los años setenta, sabemos que el tamaño debe ser de escala mundial y para eso necesitamos tanto el etano que se extrae de los lotes 88 y 56, como el de los lotes vecinos a cargo de Petrobras y Repsol, todavía en fase de exploración y con resultados bastante promisorios.
La construcción del gaseoducto desde Camisea se iniciará en el segundo semestre de este año y deberá concluir en el 2015, fecha en la que probablemente tendremos todos los elementos necesarios para la financiación del proyecto de petroquímica que demandará una inversión de alrededor de US$ 3,000 millones.
Por último, para hacer viable esta inversión, necesitamos el mercado ampliado de varios países de la costa del Pacífico, ya que el mercado nacional resulta insuficiente para recuperar dicha inversión. Esta idea ya ha sido explicada a detalle en dos notas mías publicadas en este blog.
Resumiendo, resulta muy importante el desarrollo de la petroquímica del etano. Sin embargo, para concretar su desarrollo se requiere de materia prima, facilidades de transporte, mercados de una dimensión adecuada y financiamiento a largo plazo. Estas condiciones se dan hoy en nuestro país, pero queda mucho terreno por avanzar y para eso la continuidad en las políticas resulta indispensable.
¿Qué potencial le ve usted al desarrollo de la petroquímica del etano?
Sería muy conveniente para el país el desarrollo de la petroquímica. Si tenemos en cuenta que del 100% de gas natural que se produce (buena parte de esta se quema) un casi 10% es etano (C2), estamos hablando que en un mismo porcentaje de las reservas remanentes se compone de este componente. Pero no es tan fácil como suena.
Los actuales productores no tienen esa tecnología e implementarla es muy costoso, que el potencial consumidor de etano tendría que cubrirla. Los nuevos lotes pronto (en unos años) en explotación no contemplan separar etano. Por otro lado, no hay transporte hasta la Costa, este es un nuevo proyecto. Además, de todo la inversión que demanda una planta petroquímica. Estamos hablando de grandes números, pero que de darse sería un gran beneficio para el país.
Es importante saber que toda operación de los privados con el Estado se basa en los contratos de ley; y en cuanto a los contratos para el gas de Camisea, estos están llenos de adendas a favor de los privados y al final el Estado se queda con migajas. Ojalá que los nacionalistas se den cuenta de tantos artilugios legales para este fin. Por ejemplo, que la empresa fije el IGV en el tramo que quiera, lo pondrá a boca de pozo y no al final. Así, esos funcionarios terminan de gerentes de las empresas privadas y dueños de empresas de ese ramo. Qué bonito, ¿no? Cómo es posible que el gas de exportación salga a precio de regalo y adentro el precio sea "internacional”. A reflexionar.