La oferta de carreras de turismo proveniente de las universidades públicas y privadas se ha incrementado en los últimos años en todo el país. Si bien nuestro impresionante patrimonio turístico explica este auge, es preciso llamar la atención sobre el hecho concreto de que este conjunto heterogéneo de servicios brindados -diversos estándares de calidad educativa, estructuras curriculares y planteamientos metodológicos- no responde, lamentablemente, a las necesidades reales del mercado. Sin ánimo de establecer comparaciones, puede decirse que tanta variedad se desperdicia porque no contribuye al fortalecimiento del sector.
De acuerdo con nuestras recientes investigaciones, basadas en entrevistas a empleadores ligados al turismo, las universidades no preparan profesionales idóneos para este sector, no dan a sus alumnos una formación integral que incluya conocimientos, destrezas y habilidades necesarias para desenvolverse en esta industria. En efecto, si se revisan las carreras que actualmente ofrecen las universidades, se encuentra que, solo en Lima, la mayoría de ellas está dirigida a la atención del servicio turístico, es decir, hotelería y gastronomía, pero descuida las estrategias y las herramientas de planificación y promoción turística. Ello implica que se están formando recursos humanos preparados sobre todo para prestar los servicios turísticos, pero no profesionales suficientemente calificados para gestionar y planificar un destino turístico. En el Perú, donde abundan los atractivos turísticos aún inexplotados, esta omisión es grave y debe corregirse lo más pronto.
La necesidad de una fuerza laboral a la medida para el sector turismo pasa por analizar en paralelo tanto el entorno de la actividad turística como el entorno de la educación superior. Este conocimiento permitirá tomar el pulso actual a ambos contextos y proponer acciones específicas para resolver este divorcio entre oferta y demanda de profesionales. Si bien los empleadores del sector son quienes tienen claro el panorama sobre sus necesidades presentes y futuras de recursos humanos, es importante realizar un acercamiento al sector educativo, el que debería proponer los lineamientos para superar esta situación en el país en general y en cada región en particular. No debe olvidarse que cada zona o tipo de atractivo requiere propuestas distintas de desarrollo.
Un profesional formado en una carrera de turismo deberá responder a las exigencias de cada mercado, de cada destino y, en el extremo, de cada una de las empresas donde trabaje. Dependiendo de la madurez del destino, el profesional deberá desarrollar diferentes competencias y recibir en la medida de lo posible una formación diferenciada.
Desde otro ángulo del problema, la falta de recursos humanos preparados puede mermar la calidad del turismo en el Perú. Ello se puede percibir constantemente en los destinos turísticos del interior, donde el servicio turístico aún no alcanza los estándares esperados ni se desarrolla un trabajo de planificación que haga avizorar cambios favorables. Los profesionales del turismo deben estar comprometidos con su trabajo, saber responder a las expectativas de los visitantes y, a la vez, ser capaces de discernir acerca de la continuidad de procesos o proyectos truncos y actuar en consecuencia. Muchos esfuerzos se pierden cuando se empieza "desde el principio", sin considerar lo hecho anteriormente.
Efectivamente las universidades no dotan a los futuros profesionales de destrezas y habilidades para desenvolverse adecuadamente en la industria del turismo, ya que no están preparados como se indica para gestionar y planificar un destino turístico.
Los empresarios de este sector deben recordar que la prosperidad de una nación depende del nivel de productividad y competitividad de sus empresas, la ventaja competitiva se determina por la habilidad de una empresa o grupos de empresa de innovar y mejorar en forma continua, y los cluster turísticos es una opción clave para el desarrollo de los destinos.
Para ello es necesario promover relaciones e interdependencia entre todos los sectores, empresas del sector turismo y todos los stakeholders como proveedores, industria, gobierno, población, clientes etc., y aplicar el principio de “Cooperar y Competir” en un entorno de confianza y ética en los negocios, el grupo empresarial decide fronteras y aperturas, relaciones económicas y personales dentro del cluster, y lo más importante es que un cluster tiene un ciclo de vida y sus integrantes deciden la vigencia de este.
Ello traería muchos beneficios directos como innovación, productividad y multiplicación de negocios ya que las empresas tienden a crecer más dentro de un cluster que aisladamente, además crea relaciones contractuales entre sus integrantes logrando un aprendizaje conjunto. Con ello tenemos el lado de la oferta.
Veamos la “demanda” que se da a nivel nacional e internacional la cual exige un servicio de alta calidad, una fuerza laboral con una formación adecuada con eficiencia, cultura, dedicación, excelente servicio y una atención privilegiada para propios y extraños. Para que un destino turístico sea competitivo es necesario alcanzar una masa crítica de turistas que generen el input que mueva los negocios.
Es relevante hacer notar que la cantidad no es condición suficiente, ya que debemos apuntar a traer a los turistas más exigentes y así se impulse la necesidad de innovar y mejorar la prestación del servicio. Y nuevamente vemos que la calidad genera la competitividad. Quizás no se desarrolle mucho en nuestro país el concepto de cluster, porque entre las empresas del sector no existe cooperación y más bien solo exista rivalidad, también es muy importante evaluar la política del gobierno.
Definitivamente el turismo es una alternativa de negocio y/o empresa que en nuestro pais aún no esta dando los resultados esperados, se cuenta con un buen producto ¨los distintos destinos con los que el Perú cuenta, unos más conocidos que otros¨ sin embargo las unidades de negocio que lo rodean, servicios: transportes, hoteles, guías, etc, parecen aún no estar integrados en una verdadera cadena de valor, p.e. fui a Mancora el Hotel excelente, el transporte un desastre. Las experiencias que nos quedan de los viajes que hemos realizado nos dejan la sensación de que definitivamente se puede hacer mucho más por el turismo, un profesional en turismo debe contar con la formación para gerenciar su unidad de negocio y establecer una relación ganar - ganar con las demás unidades de negocio con las que interactúa.
Estimada Maria Luz, es correcto lo que señalas. Es más, esta claro que todo ello se verá reflejado en el buen servicio ofrecido al turista, y éste regresará o nos recomendará.
Reflexionemos juntos: ¿porqué demoramos tanto en desarrollar un cluster? ¿cuáles son las barreras? ¿qué stakeholders están a favor y quiénes en contra? ¿tenemos planes de desarrollo? ¿son factibles de implementar? O es que nuestra visión cortoplacista no nos deja ver el horizonte...
Es cierto lo que se dice y se ve, como tan cierto es que no existe planeamiento, promoción ni estrategias para dar a conocer lo nuestro, es más, conocemos poco de nuestras culturas.
nuestro aporte al respecto lo hacemos através de www.abtmultiproductos.com
Coincido totalmente contigo Otto, espero que las carreras de Turismo puedan ajustarse pronto a las necesidades del mercado laboral y a los nuevos retos que le esperan al turismo en el Perú.
En mi caso he podido vivir dos experiencias al respecto, empecé estudiando la carrera de Turismo en una universidad y al realizar mi traslado a otra que se suponía tenía mayor trayectoria en el rubro pude encontrar diferencias bastante grandes, no solo por la curricula sino también por la calidad de los profesores y el nivel de exigencia.
La primera universidad me otorgó una base muy buena que pude aplicar durante el resto de la carrera, sin embargo una vez egresada y ya trabajando en el sector, pude apreciar los vacíos que había dejado la universidad.
Sería importante que las universidades escuchen las necesidades del sector pero es también el sector quien tiene que mostrar interés y dar a conocer las deficiencias, no veo liderazgo y acción por parte de la Instituciones ligadas al tema.
Saludos
Milagros, tu experiencia demuestra que muchas veces actuamos de espaldas al mercado. El Perú por su diversidad y estado actual de la oferta necesita profesionales capaces de desarrollar productos, basados en estudios de demanda y no por voluntad política por ejemplo. Coincido contigo en tu última reflexión, ¡nos toca a nosotros tomar la iniciativa!
Muy interesante el tema. Actualmente la oferta de educación en turismo, hotelería y gastronomía es muy amplia. La mayoría de universidades ya han creado su facultad de Administración Turística y Hotelera. Pero, como dice en este post, ¿Cómo formar un buen profesional en este rubro si no se prepara académicamente y profesionalmente a un alumno ? El principal problema es estructurar una malla currícular de estudio de acuerdo a la carrera que se ofrece. Por ejemplo, en la universidad donde estudié Turismo y Hotelería no había un curso de Geografía del Perú, cuando la geografía, a mi entender, es básica en esta profesión. Entonces cuando teníamos examen del curso Agencia de Viajes (8vo ciclo) y nos mandaban a crear un paquete turístico innovador, la mayoría de alumnos o "estaban en la luna" o escribían el típica Lima-Aqp-Cusco-Puno. Habiendo tanta diverisidad de destinos en nuestro país no sabemos aprovecharlo, si bien MAPI es el destino más maduro, se pueden desarrollar y mejorar nuevas alternativas. ¿Cómo? Sabiendo ADMINISTRAR.
Estimado Carlos, si bien el turismo es un campo de estudio transversal, tienes toda la razón, el curso de geografía debe dictarse en Estudios Generales. Justamente, los primeros en estudiar el turismo en Europa fueron los geógrafos, años después la administración adoptó sus modelos e investigaciones. Por eso se dice que la gestión turística es un campo de estudio joven.
Totalmente de acuerdo en enfocar la estructura educativa de universidades, así como de institutos que lleve a la enseñanza en gestión y planificación en la creación de destinos turísticos. Estudié en un instituto donde además se enfocaba la hotelería y el turismo como 2 carreras distintas. Mi carrera titulaba "Administración de empresas turísticas" y llevábamos cursos dirigidos a la planificación, pero sin embargo, eran únicamente cursos de paso a los que no se les daba mucha importancia. Estábamos más concentrados en aprender los sistemas globalizadores que operan en las agencias, así como cuantas millas el cliente puede acumular si viaja de tal punto a tal otro. Cuando recién un estudiante empieza a trabajar, se da cuenta de las carencias que tiene el sector y lo complicada que muchas veces resulta la venta ante las necesidades de los clientes. Es muy importante que se tome conciencia desde que los jóvenes que deciden estudiar turismo y además como indica Marisol las universidades deben tener alianzas estratégicas con el estado como con las empresas privadas.
Recuerdo que hace muchos años, cuando empezó el boom del turismo en nuestro país (interés por estudiar la carrera), la gran mayoría de estudiantes que acababan la secundaria optaban por estudiarla, sin que muchos de ellos supieran realmente de que trataba, sólo lo relacionaban con viajes y diversión. El problema se inicia debido a la gran demanda de jóvenes interesados en estudiarla; las universidades empiezan a crear facultades de turismo o se abren nuevos institutos ofreciendo carreras técnicas que no ofrecen al estudiante la calidad educativa que el sector requiere.
Hace falta que se regule exhaustivamente las curriculas de estudio y exista mayor compromiso por parte de las universidades y docentes para ofrecer los conocimientos y técnicas que sean de utilidad para los futuros profesionales de turismo.
Coincido en que actualmente las universidades se enfocan más en brindar las enseñanzas relacionadas a la prestación de servicios; sin embargo, nuestra realidad requiere que se le de otro enfoque. Tenemos los recursos que podrían ser desarrollados para diversificar nuestra oferta turística actual, pero faltan profesionales preparados para crear nuevos productos y trabajen en la gestión de destinos.
Depende de los que estamos en el sector dar a conocer esta gran necesidad y poder trabajar en conjunto para que el turismo en nuestro país se desarrolle de una manera sostenible y sea una de las mayores fuentes de ingreso para nosotros dejando siempre una experiencia satisfactoria a cada visitante.
En mi opinión lo que más requerimos, son planificadores, más aún, considerando nuestra diversidad de recursos. Requerimos planificadores del desarrollo turístico, que permitan gestionar los destinos, diseñar productos respondiendo a las necesidades de la demanda, considerando las relaciones entre turismo, territorio, población y medioambiente; que permita tener productos turísticos altamente competitivos y un desarrollo sostenible del destino.
En nuestro país muchos lugares aspiran a constituirse en destinos turísticos, y definen su vocación turística sin realizar una planificación adecuada, y tenemos varios ejemplos que mencionar.
Asimismo considero que la Universidad debería tener un rol de mayor protagonismo, convirtiéndose en aliado del Estado y del sector privado, para poder definir e ir adecuando la formación de profesionales que respondan a las tendencias que se dan el mercado, tratando de estar siempre un paso adelante a las exigencias de la actividad turística.
Marisol, no tenemos ninguna duda sobre el potencial turístico del país, sin embargo nuestra preocupación se centra en el desarrollo natural que tiene que seguir un "recurso" para convertirse en un "producto turístico".
En efecto, coincido contigo en que cada estamento debe cumplir el rol que le corresponde: el Estado, desarrollar la infraestructura para poner en valor el recurso, tales como carreteras y servicios básicos, dictar políticas que den seguridad a los inversionistas y al poblador local por ejemplo; el sector privado, generar empleo a través del desarrollo de los servicios necesarios para desarrollar un cluster y convertir el "atractivo" en "producto"; y la academia, facilitar los modelos teóricos, estrategias y tácticas necesarias desde la conceptualización hasta la comercialización del "producto turístico". ¡En eso estamos!
Es verdad que actualmente los egresados de la carrera de turismo están enfocados en lo que refiere a la prestación del servicio turístico, en la atención al cliente, en el trabajo de las diferentes áreas operativas del un hotel, de un restaurante, de una agencia de viajes, pero y ¿dónde queda la misión de una universidad o instituto de formar planificadores en turismo?, de formar profesionales capaces de realizar un diagnóstico exhaustivo sobre el desarrollo de la actividad turística en un territorio específico, capaces de tener la visión de desarrollar productos turístico acorde con las necesidades del mercado, de desarrollar proyectos de inversión pública en turismo, de elaborar carteras de proyectos de inversión privada, etc…
Las mallas curriculares de las universidades e institutos debe ser acorde con lo que el mercado exige hoy en día, y el mercado laboral busca profesionales en turismo que no solo conozcan de atención al cliente sino de profesionales capaces de identificar diversas herramientas de planificación para lograr convertir un recurso en un atractivo y luego en un producto para finalmente promocionarlo y comercializarlo. Esto no solo sucede en Lima, sino también al interior del país en donde no se encuentran profesionales cien por ciento capacitados en temas de planificación turística, es por ello que nuestras Direcciones Regionales de Comercio Exterior y Turismo carecen de estos profesionales y de la real visión de desarrollo turístico de sus territorios.
Efectivamente deben haber profesionales especializados en todas las ramas que el turismo implica y a todo nivel desde un buen Gerente General para un establecimiento muy exclusivo hasta un cocinero o cuartelero, por ejemplo en el caso de la cocina, las universidades e institutos hoy tienen promociones de CHEFS, pero no de cocineros, cuando he tratado de tomar algunos recién graduados, son muy buenos para "Dirigir", pero no necesariamente para "Hacer", he tenidio el caso de un cocinero graduado de un prestigioso instituto y pedía ayuda a u asistente contable para preparar un jugo de fruta. Para saber mandar hay que "Saber Hacer" y eso es lo que falta es definitivamente en el sector, prácticas reales en establecimientos de hospedaje o restaurantes antes de salir a oferecer sus servicios al mercado.
Estimado Javier, la búsqueda de profesionales con determinada especialidad a veces cuesta más que retenerlos. Este tema lo hemos abordado en otro post sobre la necesidad de fidelizar a los clientes internos.
Sobre la falta de experiencia laboral, pienso que los alumnos cometen el error de hacer ciclos de verano en vez de buscar prácticas pre profesionales en las empresas, en el largo plazo lo segundo rinde mejores frutos.
Creo que el problema radica en que hasta hace poco tiempo la enseñanza de turismo estaba centrada en institutos superiores que brindaban carreras técnicas y no carreras universitarias.
Si bien no dudo que la carrera técnica sea buena, pienso que por el tiempo de duración, no pueden incluir cursos de gestión o investigación.
No he estudiado turismo y no sé que se enseña en la carrera tanto técnica como universitaria, pero la experiencia con mi carrera (aunque difiera totalmente con el turismo) es muy similar.
Soy Ing de sistemas, terminé en la primera promoción de una universidad en Lima. Por tanto cuando salí de la univesidad mi competencia profesional eran los chicos que salieron de institutos....
Si bien ellos nos sacaban ventaja en los aspectos técnicos (nos daban vueltas en la programación), nosotros teníamos mucho más base en la gestión.
Hablando de la carrera porfesional, ésta tuvo muchos inconvenientes, dado que eramos la primera promoción, la universidad nos trató como conejillo de indias. Es por eso que muchos tuvimos que optar por una maestría para poder completar la carrera.
Con todo esto, lo que quiero decir, es que la carrera profesional necesita un tiempo para madurar, que los mismos ex- alumnos se den cuenta de las fallas en su educación, y que sean ellos mismos, ahora desde sus experiencia laboral, los que retro alimenten sus centros de estudios y ayuden a mejorar a los futuros profesionales.
Pienso que los docentes dentro de la rama de Turismo estamos comprometidos en no sólo forjar alumnos con teoría y práctica, sino de desarrollar en ellos la capacidad de análisis y juicio de opinión e investigación, de esa forma enseñarles a que ellos se proyecten a crear nuevos productos para el sector turismo. Sí, es cierto, que en el caso Lima - Centro Histórico, nos falta mucho por hacer, sobre todo en relación al "Servicio" que entregamos a nuestros visitantes. Y convertir su visita en una "Experiencia Gratificante" y deseoso a recomendar.
Mónica, coincido contigo sobre la metodología y técnicas de enseñanza; sin embargo, la pregunta es si las universidades realmente formamos los estudiantes que las empresas de servicios turísticos y las regiones necesitan. Además, pienso que las curriculas deberían estar alineadas con los proyectos que tiene cada región. ¿Qué opinas? ¿Crees que se pueda lograr?
Estoy de acuerdo con lo mencionado, se necesita enseñar que es lo que quiere el turista para saber que ofrecerle y brindarlo de una forma adecuada. Aparte no solo hay que centrarnos en un punto que es Cuzco,sino demostrar que tenemos muchos sitios turísticos igual de preciosos para poder visitar.
Asi como se copian algunas cosas de otros paises, se deberia imitar lo bueno cuando se sale fuera, como es el buen trato desde el que te lleva la maleta hasta el de administración; y no querer subir los precios a un producto cuando ven que la persona que va a comprar es extranjero.
Monique, desarrollar en los proveedores de servicios turísticos una consciencia turística es parte de la formación de la que hablamos. Debemos trabajar en ello y sobretodo enseñarles a no ser cortoplacistas, deben interiorizar que una persona bien atendida será su mejor promoción.
Es correcto el ánalisis, por ello es que debemos de aprovechar la globalización para adquirir los mejores conocimientos de otros paises en el desarrollo del turismo y aprovechar de alguna manera la inversión extranjera para sacar el mejor provecho a nuestros lugares turísticos.
Saludos
Jacqueline Diana Calderón A.
Los modelos están Diana, el problema está en su aplicación, coincido contigo sobre la utilidad del benchmarking; sin embargo, por la sostenibilidad del destino éste debe dar empleo a la población local, y sus profesionales deben estar adecuadamente capacitados.
Me parece excelente la idea de crear Turismo sostenible en nuestro país. El Perú tiene espacios para explotar para el turismo, es interesante que ahora se vea el tema como potencial de estudio.
Efectivamente , esta es una actividad que no se le da la importancia, se vienen ejecutando algunos esfuerzos por instancia de parte del Estado, pero no vienen dando resultados porque no tenemos ningún lineamiento esrategico al respecto. Sobre todo no hay un plan de eventualidades previamente estructurado . Lo que deberiamos es romper el mito real y dar el siguiente paso. No estamos capacitados en cómo hacer frente a posicionar nuestra imagen al mundo cultural. Empecemos integralmente por velar la Seguridad de las personas y de quienes nos visitan.
Efectivamente , es de la ONU este tema que es explorado poco en nuestro país. Poco o nada hacemos por posicionar nuestra imagen en el mundo, dependemos solo de Machu Picchu. Empecemos a trabajar en velar por la seguridad y sobre todo de los qué nos visitan. El turismo es una fuente de crecimiento del PBI pero no toma el empuje que se requiere, pese al enorme potencial con el que contamos. Para empezar a impulsar esta actividad elaboraremos un planeamiento a largo plazo que conlleve a posicionar la imagen de nuestro país en el mundo, al Igual como lo hacen los paises europeos.
Gracias,
Gerardo Chambergo
Buen punto Gerardo, has metido el dedo en la llaga... y eso duele. El primer paso es convencernos nosotros mismos de nuestras necesidades, de nuestro potencial y sobretodo, no ser cortoplacistas.
Totalmente de acuerdo. Hace falta más y mejores gestores especializados en el sector turismo. Tal vez los empresarios más representativos del sector o el Estado mismo deba brindar información tanto a las universidades como a la población respecto de esta demanda insatisfecha por profesionales en turismo.
Hace poco tuve una muy mala experiencia en un viaje al Colca. El responsable del tour nos dejó a nuestra suerte en un hotel abandonado (sí, no tenía ni un solo empleado trabajando). Lamentablemente todos los turistas norteamericanos y europeos que venían conmigo se quedaron con la peor de las impresiones que podemos dar y dudo que alguno de ellos regrese o recomiende venir al Perú. Si en cosas como esas fallamos, no esperemos que ese sector se desarrolle ni mucho menos.
En muchos viajes que he realizado a provincias, me han atendido y alojado personas que si bien lo hacen con muy buena intensión, son lugareños improvisados en el negocio turístico y lamentablemente por más que se esfuercen no tienen los conocimientos ni los recursos para atender a turistas como se debería. Considero que cada vez que no atendemos bien a un turista es como si nos metiéramos un autogol.
El problema es ese Alvaro, no tener profesionales comprometidos y capaces de entender las consecuencias que traería una mala gestión perjudican el desarrollo del destino, y aunque la mala atención no se haya dado durante todo el viaje, los turistas lamentablemente nunca olvidarán las malas experiencias.