Desde el punto de vista del marketing relacional, la vinculación de un cliente externo comienza con la definición del público objetivo y continúa con la prospección, captación y mantenimiento de aquellos que, estando en el segmento de mercado elegido, perciben valor en el producto o servicio ofrecido.
En el mismo sentido, la vinculación de un cliente interno debería comenzar respondiendo a un proceso transparente de reclutamiento, que respete la búsqueda del colaborador que cumpla con los requisitos establecidos en el perfil del puesto a cubrir. Recordemos que "la capacitación no reemplaza a la selección". Si nos equivocamos contratando para la atención al cliente a un empleado intolerante, impaciente y sin vocación de servicio, así lo matriculemos en la escuela de negocios más prestigiosa del país difícilmente podrá cubrir las expectativas de los clientes externos e internos.
Después de la vinculación, los empleados deberán pasar por un proceso de inducción donde queden establecidos sus derechos y obligaciones. En ese momento es recomendable darles a conocer sus beneficios y, si es posible, esbozar su línea de carrera que busque rápidamente lograr el compromiso del flamante colaborador.
Asimismo, se deberán establecer mecanismos sistemáticos de monitoreo que permitan evaluar el rendimiento del empleado, con la finalidad de comprobar el incremento de su productividad con el transcurso de los años de experiencia. Será recomendable fidelizar a aquellos colaboradores comprometidos con la institución que año a año incrementen su productividad.
Recordemos que son los clientes internos quienes establecen relaciones e interactúan con los clientes externos, y que estos últimos regresarán, en muchos casos siendo menos sensibles al precio que les brindemos, si se sienten bien atendidos por sus interlocutores.
Así como convencer a un cliente externo toma su tiempo e implica una fuerte inversión en recursos, el costo de la vinculación de un cliente interno también es elevado. Y no estoy hablando solo de costos monetarios.
La próxima vez que se pregunte si debemos o no fidelizar a un cliente interno, piense primero si es conveniente o no retener a la nana de sus hijos que viene trabajando impecablemente, por ejemplo, durante los últimos dos años.
Estoy totalmente de acuerdo con lo mencionado en el artículo, el área de gestión del talento debe enfocar sus esfuerzos en atraer, desarrollar y fidelizar a sus empleados, las personas conforman uno de los pilares más valiosos para que un negocio pueda cumplir sus objetivos.
El conocimiento, las competencias, las habilidades y el compromiso de un colaborador muchas veces no pueden ser percibidos de manera tangible, y las organizaciones pierden valiosos talentos por no tener planes de retención de sus empleados.
Actualmente en una sobre oferta laboral, la selección se ha volcado a tener un alto riesgo para tener al mejor colaborador. Sumando los costos del reclutamiento y selección, la pregunta sería, ¿por qué no invierto en la gente que tengo?
Existe más compromiso en un cliente interno cuando lo hacemos parte del crecimiento de la empresa, que una "recompensa" a un nuevo empleado. Esto lo he escuchado en una encuesta que han hecho de Great Place to Work.
El concepto de empleado ha evolucionado, ahora son colaboradores del negocio.
El activo más importante y difícil de obtener/retener en una empresa es el capital humano. Aunque se escuche muy trillado, ellos son indispensables para el funcionamiento del negocio entero. Por eso es clave contar con un proceso de reclutamiento robusto para asegurarse que las personas contratadas son las idóneas para el puesto, pero nunca olvidar el mantener a los buenos empleados felices.
Debe haber un balance exacto entre el proceso de reclutamiento y los programas de retención de buenos empleados por medio de incentivos para no desperdiciar el trabajo realizado durante la búsqueda del candidato ideal si es que éste decide abandonar la empresa.
Desde mi punto de vista considero fundamental la participación de los clientes internos en una empresa, ya que son los encargados en todo momento de llevar las riendas del negocio, no olvidemos el hecho de que las empresas están compuestas de personas, que realmente son las que conforman la grandeza o fracaso de la misma.
Es de vital importancia el proceso de selección de personal, el que debe de contar con una alta vocación de servicio, pero también considero de suma importancia la capacitación y sensibilización del personal ante las necesidades del cliente final.
Desde luego es muy importante establecer medidores del desempeño de servicio al cliente para el establecimiento de metas y el logro de objetivos.
Por supuesto que debemos fidelizar a nuestros clientes internos. Pensando en la sustentabilidad del negocio será más sustentable una compañía que se preocupe por el bienestar de su personal que una que no lo hace. ¿A quién no le gusta sentirse atendido y en un ambiente agradable que le permita desempeñarse adecuadamente? Al final del día una empresa es el reflejo de lo que su gente es.
Los clientes internos representan la cara de la empresa con el cliente. Toda empresa debe de trabajar internamente para crear un ambiente laboral agradable donde los empleados estén motivados a realizar su trabajo y se sientan orgullosos de formar parte de ella.
Es muy importante mantener actualizados a los clientes internos, ofreciéndoles capacitaciones para poder tomar mejores decisiones a la hora de enfrentarse a un problema.
Definitivamente es imperativo fidelizar a los clientes internos, ya que en una industria del servicio ellos son el motor de la empresa y los que tienen esta constante comunicación con el cliente final. Es como si uno dejara de darle mantenimiento a uno de los componentes de nuestro auto, al final del día, no sólo esa parte se oxidaría, sino que originaría que el auto dejara de funcionar en su totalidad.
Definitivamente pienso que es necesario crear fidelidad en nuestros clientes internos, ya que ellos son la cara con nuestros clientes externos, y si ellos no están convencidos y motivados de nuestros servicios que ofrecemos será muy difícil que vendan nuestros productos con los clientes externos.
Un colaborador comprometido y fiel con la organización podrá lograr muchas cosas en beneficio de la empresa. De lo contrario, nos puede generar muchos problemas en el deterioro e interés propio de la compañía. Por eso es muy importante que los colaboradores sientan como suya a la empresa.
Creo que este factor es fundamental. Existen tantas empresas que realmente descuidan a sus clientes internos. Comprender las necesidades y hábitos de nuestros empleados es crucial para lograr una estructura organizacional sólida.
Reconocer el rol que cada uno de ellos cumple y la importancia que tienen para la empresa. Es sumamente difícil conseguir un cliente satisfecho si no cuentas con empleados satisfechos y comprometidos. Para lograr esto es importante reconocer permanentemente los logros personales y contribuir su desarrollo en la organización.
Las personas que trabajan en las empresas son tan importantes como los clientes, y tiene la misma relevancia implementar acciones para retener al personal y a los clientes.
Lamentablemente, no todas las empresas toman total conciencia de esto, ya que se preocupan poco por sus empleados y en hacer que se sientan parte de sus organizaciones cuando son los empleados los que van a dar ese punto adicional de diferenciación frente a otras empresas y al final esa será la razón por la que las empresas tengan éxito en el mercado.
Fidelizar al cliente interno tiene un costo, pero las ganancias para las empresas serán mucho mayor a largo plazo, teniendo colaboradores comprometidos, dedicados y dispuestos a darle ese factor diferencial en el mercado.
Es importante recordar que a una gran empresa la hacen sus miembros, no basta con tener un gran producto, una gran infraestructura, o mucho presupuesto para invertir en publicidad, es de vital importancia un personal capacitado, que haciendo uso de esta infraestructura elabore ese producto, con las cualidades que exige el mercado; un equipo creativo que cree una campaña de promoción impactante y que conquiste al usuario; y vendedores con experiencia, que salgan a ofrecer y vender el producto.
Lo que diferencia a una empresa exitosa del resto, más allá de cualquier otra cosa, es la motivación, desde el más alto de sus ejecutivos hasta el más sencillo de sus colaboradores, ese es un concepto con una gran necesidad de ser inserto en las empresas nacionales, pero para esto es necesario que el Estado brinde un real apoyo al empresario peruano, y la inversión extranjera, pero es aún más necesario el crecimiento de la inversión nacional, con el fin de lograr el crecimiento de nuestro país por mérito propio.
Sigue siendo importante siempre el motivar, fidelizar y finalmente retener al capital humano y el talente de una empresa. Consideremos no sólo el alto costo de la selección y capacitación de nuevas adquisiciones en la empresa y todo el costo de tener rotación de personal, sino también y a mi parecer mucho más importante, incentivar el buen desempeño, la unión de grupo y el estar alineados con los objetivos de la empresa, para que esto se vea en resultados incluso económicos para la empresa. Las personas son las que generan los cambios y hacen que la empresa funcione, las personas tienen los servicios de cara al cliente y son ellas a las que tenemos que mantener motivadas y alienadas.
Las empresas son conformadas por personas, y la fidelización de nuestros clientes internos es básica ya que si no existe el compromiso por parte de ellos, no podremos tener un negocio sostenible en el tiempo.
La adecuada selección de ellos es crucial, correcto, pero por más que contemos con el personal que cumpla los perfiles que busca la empresa, si no se le da el trato adecuado (remuneración, recompensa, reconocimiento), éste migrará a otro que "quizás" pueda ofrecérselo.
Coincido con el comentario de Javier Sandoval Torres, en el cual muchas veces el colaborador no renuncia a la empresa, sino al "jefe", ya que no existe el liderazgo, palabra que hoy es muy en boga, pero que sin darnos cuenta muy poco se practica.
La fidelización de los clientes internos es tan importante como la de los clientes externos. Ellos son el mayor activo de la empresa, y cuando no están en 100% se puede convertir en el mayor pasivo. Ahí radica la importancia de tenerlos motivados y trabajando más que por un sueldo, por un objetivo mayor, que debe estar alineado con el crecimiento que pueda tener en la empresa.
Políticas de claras de remuneraciones, incentivos, y línea de carrera, se deben brindar desde el primer día en que un colaborador ingresa a una empresa. De modo que tenga un panorama claro de lo que puede lograr para beneficio tanto personal como de la empresa.
Fidelizar al cliente interno es efectivamente importante, pero las empresas suelen enfocarse en la gran oferta de trabajo que existe y no valoran al personal que tienen ya en la empresa, lo cual genera desmotivación en los mismos y empieza, por consecuencia, la poca productividad. El tema va por la cultura que la empresa debe tener. Una fuerte cultura de apreciación por los clientes internos logrará por consecuencia la productividad, de lo contrario, quedará solo en conceptos.
Los jefes y personas que tienen la responsabilidad de dirigir a otras personas deben ser evaluados y actualizados constantemente, y por supuesto, deben contar con el perfil psicológico adecuado para el puesto. Muchas veces, la gente, los colaboradores "no renuncian a las empresas, renuncian al jefe", algo totalmente cierto, y que muchos lo hemos experimentado.
Todo el trabajo de planeamiento táctico se ve reflejado en el último eslabón donde el usuario experimenta la compra o uso del servicio. Por eso, es fundamental que aquellas personas que tienen en su responsabilidad esta importante etapa, estén preparados para consolidar todo el trabajo previo.
No cabe duda que la capacitación no remplaza a la selección. Sin embargo, cabe preguntarse hasta donde la empresa motiva el perfeccionamiento de estas habilidades, sin generar empleados únicamente motivados por los incentivos de cumplimiento de cuotas, etc.
El cliente interno es tan importante como el cliente externo y debe ser tratado de la misma manera. Hay empresas nacionales que invierten mucho en sus colaboradores, preocupándose en brindarles seguridad laboral y la información necesaria (capacitación) para el correcto desarrollo de sus labores, y como consecuencia de ello, se obtiene un incremento en la productividad y mayores ingresos para la empresa.
Por otro lado, el incremento de la rotación de personal, es lo peor que le puede pasar a una empresa ya que genera inestabilidad y desconfianza para los clientes que normalmente interactúan con la empresa (si la empresa es de servicios), y esto se da porque aún no se toma conciencia de que el cliente interno es tan importante como el externo.
Dentro de los clientes internos existen aquellos que se sienten cansados de solo imitar a la competencia y no superarlos. Es por esta razón que se acostumbran a la conformidad, a lo mismo de siempre. Se tiene que preparar productos que sean de mejor calidad, que nuestros clientes internos se sientan satisfechos de usarlo y sientan el privilegio de recomendarlo; preparado para desarrollarlo y exponerlo a los clientes externos.
La excesiva rotación de personal es realmente complicada para toda empresa, las deserciones y el ausentismo generan no sólo un incremento de costos operativos sino muchas consecuencias negativas como el desenfoque del objetivo comercial, la pérdida del conocimiento generado por las experiencias, el abandono de objetivos entre otras. Fidelizar a nuestro cliente interno definitivamente es más productivo y rentable que iniciar un sin fin de rotación.
De este texto puedo resaltar algunos puntos:
En primer lugar, debo señalar que los jefes en acción conjunta con el área de RR.HH. son los responsables de la correcta elección del personal idóneo para cada uno de los puestos de trabajo existentes dentro de la misma.
Es muy común responsabilizar a los colaboradores de no desempeñar bien sus tareas o de no tener ciertas competencias o habilidades para desempeñar sus funciones. Sin embargo, debemos ser conscientes de que esa responsabilidad debería de recaer en aquellas personas que fueron las encargadas del proceso de selección. En resumen, todo parte de un correcto proceso de selección.
En segundo lugar, concuerdo en que toda persona que ocupa un determinado cargo tiene que poseer ciertas características propias del puesto que va a cubrir. No obstante, también, debo señalar que cuando no se cuenta con las mismas, ni las mejores escuelas o universidades son capaces de enseñar. Es decir, la capacitación no reemplaza al proceso de selección.
En tercer lugar, pienso que toda organización debe preocuparse por mantener contentos a sus colaboradores, motivados e identificados con la misma de tal manera que compartan los objetivos individuales con los de la institución. Se debe iniciar por un adecuado proceso de inducción, en el que claramente se especifiquen sus funciones y beneficios, proporcionándoles también un esbozo de su línea de carrera, de tal manera que éste se comprometa en mayor grado.
De ello se deduce que la identificación del colaborador es vital para un rendimiento más efectivo. Debo señalar, que si bien al colaborador se le dan todos los lineamientos, así como todas las herramientas para desempeñarse eficazmente, es de suma utilidad hacerle monitoreo y darle feedback. Para lograrlo, se debe partir de un correcto diseño del perfil del puesto de trabajo, y su evaluación constante va a permitir establecer claramente la brecha existente entre el ideal y lo que realmente es, de tal manera que se dé énfasis en cubrir esas diferencias.
Finalmente, concluyo diciendo que todo este proceso es bastante cuantioso y como claramente se expone, no sólo en términos monetarios, implica también mucho sacrificio y dedicación por parte de las cabezas de la organización. Sin embargo, el mantener al cliente interno feliz dentro de una organización, conlleva a tener clientes externos felices, lo cual se refleja a la larga en mayor utilidad para cualquier organización, ya que un cliente bien atendido, volverá y ayudará gracias a sus comentarios a que más clientes quieran pasar por la misma grata experiencia.
Queda claro que los clientes internos son lo más valioso de la organización, y en este contexto, una adecuada capacitación y evaluación permanente determinará el valor de cada integrante. Sobre los clientes internos valiosos se deben desarrollar necesariamente estrategias de retención y fidelización.
Los clientes internos son la columna vertebral de una organización, su compromiso con la institución reflejará el crecimiento de la misma. También dependerá de las acciones que haga la organización para mantener al cliente interno fiel.
La fidelización del cliente interno es una de las tareas más importantes en una empresa y forma parte de su crecimiento; pues de su desempeño dependen directamente los resultados de nuestra empresa.
Hay que poner especial atención en este proceso, pues un empleado con una actitud positiva en su trabajo y en las relaciones con los clientes está menos predispuesto a abandonar la empresa, porque el grado de vinculación con ella es mayor. Ahí radica la importancia, de que las empresas realicen un esfuerzo por mantener a sus empleados contentos y tratar de retener a los que realmente valen la pena.
En resumen, la fidelización y el cuidado de nuestros clientes internos se convierten en uno de los principales desafíos de una empresa que busque ser exitosa. Esta fidelización no solo debe conseguirse a través del aspecto económico, sino también centrar la atención en mantener un buen clima laboral, invertir en capacitaciones al personal, actividades de recreación, etc.
El cliente interno es tan importante como el cliente externo, lamentablemente no muchas empresas piensan lo mismo y solo apuntan y valoran a los clientes externos, sin saber que el mayor valor de una empresa fuera de su marca y pasivos, es la gente que labora en ellas.
Por ello, es muy importante que tanto el departamento de recursos humanos como el comité de gerencia de cada empresa trabajen en captar y desarrollar adecuadamente a sus clientes internos; lograr el compromiso de un empleado (no solo por el valor monetario) con la empresa es vital para el éxito del mismo.
Nuestros clientes internos -principalmente los de contacto directo con el cliente externo- juegan un papel importante dentro de las organizaciones y son fundamentales dentro de las empresas del rubro de servicios.
El contar con el personal idóneo para las labores de atención al cliente, parten efectivamente de un adecuado proceso de reclutamiento y selección. Si realizamos un mal trabajo en esta primera etapa, tendremos una alta probabilidad de fracaso. Por ello, es fundamental que el área de recursos humanos desarrolle correctamente los perfiles de cada puesto, realice una adecuada selección y establezca programas de entrenamiento, evaluación e incentivos para sus colaboradores, desarrollando las fortalezas y actitudes para alcanzar un alto nivel de servicio.
Tener un colaborador feliz, motivado, constantemente entrenado y con las herramientas necesarias para desarrollar una óptima relación con los clientes externos, debería ser una de nuestras principales preocupaciones, si buscamos que la calidad de servicio se convierta en un factor diferenciador.
Queda clara la importancia y el rol que juegan nuestros colaboradores en una empresa de servicios, la interrogante que me surge ahora sería, ¿es necesario conocer a nuestro cliente externo para definir el perfil de nuestros clientes internos?
El capital humano forma parte fundamental entre las relaciones con los clientes, el tener un personal capacitado nos garantiza un cliente satisfecho. Para ello debemos preocuparnos en seleccionar al personal idóneo que nos garantice el buen servicio a los clientes.
La capacitación continua es el soporte fundamental para el logro del éxito, no está de más recordar que en este proceso es muy importante elegir al personal con actitud de servicio porque si no es innato en él, por más capacitación que tenga no cumplirá con los estándares de calidad.
El artículo me parece interesante porque en él se habla de la importancia que tiene el elemento primario de una empresa, que es el trabajador, cuan importante es tener una relación de armonía con ellos, pues les hace sentir confianza y deseo de hacer mejor las cosas, el resultado, crecimiento y progreso del negocio o empresa.
Muchas empresas no entienden o no dan importancia a este punto y como todos sabemos al igual que el cliente externo, el cliente interno también debe gozar de una relación gana gana, donde las dos partes se den por satisfechas con los logros obtenidos.
El cliente representa la parte importante de la pirámide comercial y para ello debemos contar con el personal idóneo. Es ahí donde recursos humanos juega su partido más importante ya que si no hace un proceso de selección adecuado cualquier trabajo posterior será infructuoso, el perfil de un personal de ATC tiene como base un talento natural para luego ser adquirido por la inducción. Si no contamos con el cliente interno adecuado todo los demás esfuerzos que se hagan se perderán, es como tener una bolsa con huecos.
Fidelizar a los clientes internos es tan importante como a los clientes externos. El colaborador es el recurso primordial para una empresa grande o pequeña, tal vez con mayor prioridad del recurso financiero. Para fidelizar a los clientes internos se debe buscar implementar la política del trabajo en equipo buscando cumplir el objetivo de la empresa y para lograr fidelizar a los clientes internos es importante capacitarlos, motivarlos mediante estímulos y dándoles la facilidad respectiva para el desenvolvimiento en sus actividades encomendadas.
Tal como acertadamente dice la lectura, la fidelización de los clientes internos no está necesariamente en lo monetario y muy probablemente sea unos de los puntos más desatendidos en la mayoría de las empresas, donde el respeto al personal no solamente está en el trato amable.
Muestras de falta de respeto y consideración está en abonar tu sueldo días después de la fecha que corresponde sin haber una justificación razonable para no hacerlo (como por ejemplo, la chica que hace los pagos se enfermó), o la falta de compromiso de ciertas personas en las labores de la empresa (que repetidas veces muestra su ineficiencia), pero por tener relaciones amicales con determinadas personas dentro de la empresa, los problemas son permanentes.
El cliente es la razón de ser de la empresa. El cliente busca valor, y el valor es calidad. Esta línea de valor justa nos enseña el mapa de valor para el cliente, interno y externo. Entendiendo la importancia del cliente para la empresa, valoraremos mejor esta relación.
Dependerá de cada uno de nosotros, extender lazos de relación fuertes con nuestros clientes, lazos de relación familiares, como un paso previo al espíritu de equipo y mejora continua.
Indiscutiblemente si una empresa quiere fidelizar a sus clientes externos deberá empezar por la fidelización de sus clientes internos ya que son los trabajadores quienes están estrechamente relacionados con la empresa y los clientes externos, además son los que representan los valores y la cultura de una empresa y en un alto grado, de ellos dependerá la fidelización de los clientes externos.
Por lo que las empresas deberán ser cada vez más creativas en fomentar la motivación (no sólo monetaria) y satisfacción de sus trabajadores para que estos sean más receptivos hacia los clientes externos, representen activamente a la organización y finalmente todo esto se vea reflejado en la tan ansiada fidelización del cliente externo.
La base para el proceso de fidelizacion de un cliente interno nace con un buen proceso de selección, se refuerza con la capacitación, el plan de carrera y el empoderamiento del trabajador, a fin de lograr que el colaborador se sienta identificado con la empresa, con sus valores y metas, asumiéndolas como suyas. Este compromiso a largo plazo no solo es redituable económicamente al poder identificar y potenciar al talento, sino que también se percibe en la mejora del clima laboral.
Pienso también que es muy importante fidelizar tanto al cliente interno como externo ya que los colaboradores identificados con la empresa son más productivos. Asimismo, contribuyen a mejorar el clima laboral. Esto también permite atraer a la empresa a los mejores talentos que a su vez atraen a los mejores clientes.
La fidelización del cliente interno es una labor que ha de ser tomada con mucha responsabilidad, ya que es la similitud de decir el personal igual al alma e imagen de la empresa. Se debe capacitar y fidelizar a nuestro personal en el concepto, la filosofía y la política de la empresa, pues aún cuando no están en el trabajo siguen siendo una imagen que representa a la empresa, invertir en ellos es tan importante como invertir en nuestros clientes.
En mi opinión, las organizaciones no sólo deben fidelizar a sus clientes, sino más bien debería ser un objetivo de estas para lograr la “identificación” de los clientes con las instituciones de las que reciben un servicio (clientes externos) o aquellas en las que ofrecen un servicio (clientes internos).
Para que los clientes se sientan identificados con las organizaciones deben además de recibir un servicio de calidad y a tiempo, percibir que obtiene un beneficio que les permite crecer y alcanzar su propio éxito.
Hablando de los clientes internos, puedo comentar que trabajé durante ocho años en una compañía con la cual aún me siento muy identificada, el salario que recibía no estaba por encima del mercado. Sin embargo, siento que maduré mucho profesionalmente y quizá de manera inconsciente podía transmitir ese sentir a los clientes a quienes atendía.
Puedo concluir que en el proceso de las organizaciones de generar valor, necesitan fidelizar a sus clientes tanto externos como internos, haciendo que se identifiquen con la organización.
Considero que los trabajadores de una organización siempre han jugado un doble papel. Por un lado, son proveedores de servicios (finalmente son ellos quienes a través de su esfuerzo y trabajo posibilitan servir a clientes externos), y por el otro, asumen la figura de clientes donde las organizaciones macro y micro deberían también volcar su atención.
Siempre hemos escuchado que los trabajadores son el mejor activo de una corporación, pero en la práctica muchas veces notamos lo contrario. Precisamente, cuando la palabra corporación proviene de "cuerpo", un sistema vivo de personas que interactúan con otras para maximizar valor y satisfacer necesidades.
Entonces, ¿por qué no tomamos especial atención desde su reclutamiento a las personas que representarán a nuestra firma? ¿Por qué no medimos la gestión y rendimientos de ellos no con el afán de "post torturarlos" con el número calculado en la productividad sino de ayudarlos en su mejora personal que definitivamente redundará en la empresarial?
Creo que es momento de prestar verdadera atención a este tema, y si todavía tiene al trabajador en su empresa significa que está a tiempo de hacerlo.
Si bien en toda empresa es muy importante la relación que se crea con el cliente externo, la mayoría de empresas poco se fijan en la relación de sus clientes internos.
Las relaciones entre los clientes internos son muy importantes en una organización ya que esto determina el servicio final que recibirá tanto el cliente externo así como el normal desenvolvimiento de la organización.
Muchas veces se mencionan las relaciones entre los clientes internos, entre la importancia de la selección, pero todo eso partiría si desde un inicio la persona o empresario que crea la empresa determine y escoja con mucho cuidado al gerente o jefe de personal a la par de sus gerentes y jefes para con esto tener una seguridad de que el personal que se tome a cargo de ellos sea el más idóneo para el puesto y sobre todo en sus relaciones con sus compañeros.
Después que entre un nuevo empleado con todo el deseo a laborar, pero al recibir a un jefe directo o indirecto con la predisposición a no hacerle la vida fácil esto crea ya un escenario incómodo para el nuevo empleado, lo que se transmitirá al nuevo empleado que se contrate y así sucesivamente.
En conclusión, toda relación entre los clientes internos es muy importante, pero no sólo debemos fijarnos en la relación cliente interno horizontal sino a mi parecer, la relación cliente interno vertical debería ser tomada más en consideración.
Hace unas horas terminaba de leer un artículo periodístico de El Comercio con fecha 17 de setiembre, una entrevista a Dan Ariely, en la que refería que el cliente puede ser destructivo y esto dado por la propia psicología del ser humano, el instinto que lo hace vengarse a cualquier costo, con el sólo afán de saciar su sed de venganza.
Si un cliente es mal atendido, aparte que decide no regresar, comenta su infortunada experiencia y no repara en decírselo a su entorno, originándole una mala imagen a este local, servicio, o lo que fuere. Particularmente, yo hago eso, trato de hacer conocer a mi entorno el pésimo servicio ofrecido y si me atendieron bien, así el costo sea mayor, regreso y lo recomiendo.
Entonces, si el cliente externo toma esta actitud vengativa, la cual es peligrosa, no puedo imaginar cuánto más daño podría hacer el cliente interno, aquel que ve el día a día, aquel que está en contacto directo con el cliente externo, aquel que también tiene poder adquisitivo.
Es tan cierto que los mejores clientes externos llegan a ser los propios colaboradores e incluso los más fieles, ¿por qué no acogerlos y darles importancia? Mi hermano se siente satisfecho de trabajar en una empresa que en su día de descanso por sus compras les ofrece un descuento. Él consume los diferentes productos y en base a su experiencia asesora a los futuros compradores que tendrá en su día a día.
Es conveniente entender que si tenemos a nuestros colaboradores como socios estratégicos bien comprometidos, habremos ganado mucho, ellos serán nuestros primeros promotores, nuestros principales clientes y sobre todo no serán quienes recomienden a la competencia.
Nuestros colaboradores en este momento son la imagen al cliente externo.
Las empresas actualmente deben preocuparse por promover el buen clima laboral, en todas las áreas, no solamente en la parte comercial sino en todas las áreas que se desarrollan dentro de la corporación, ya que todas son piezas fundamentales para el crecimiento y desarrollo de la misma.
El crear un buen ambiente laboral, generará que los colaboradores se sientan identificados y proyecten lo mismo a nuestros clientes externos, punto favorable de una empresa sólida con buenos principios y buena cultura organizacional.
Los colaboradores son la parte más importante en el desarrollo de una empresa, por lo cual debemos cultivar su crecimiento y demostrar interés en ellos.
La selección y el adiestramiento son actividades básicas para tener un buen cliente interno (colaboradores), así como ofrecerle un ambiente laboral muy agradable en donde se sientan contento y orgulloso, con ganas de seguir participando dentro de nuestra empresa.
Los constantes reemplazos de colaboradores casi siempre conllevan a tener altos costos y se reflejan en una disminución de calidad en la atención a nuestros clientes externos; que frecuentemente tienen mejor relación personal con nuestros colaboradores.
Es básico tener en constante evaluación los rendimientos de nuestros colaboradores para ver cuáles son nuestras deficiencias y encontrar oportunidades de mejora en cada uno de ellos, a la vez se descubren nuevas habilidades y aptitudes que pueden llevar a una mejora en toda nuestra empresa.
Definitivamente en estas epocas en la que la globalización esta haciendo que las empresas se peleen por el personal de mejores capacidades y quienes son los que de alguna manera ayudan al desarrollo de la empresa, es pues el momento en que se pregunten el porque el personal no se queda en dichas empresas. Se ha visto un deficit de mano de obra calificada, por lo menos es lo que se nota en el rubro de mineria, tanto así que empresas Ecuatorianas, Chilenas, Argentinas acudieron al reciente Perumin para "captar" mano de obra para sus empresas. Esto definitivamente es debido a la falta de fidelización de los empleados, ya que muy aparte de ser empresas que tienen buenos sueldos, no hay un espiritu de querer atraer al personal con incentivos u otras formas de hacerlos sentir que "realmente son importantes para las empresas". Definitivamente es importante que las empresas se empiecen a preocupar por el cliente interno ya que en estos dias y con el crecimiento economico que experimenta el país definitivamente habra movimiento de personal entre las empresas y si no nos empezamos a preocupar por el personal que realmente nos interesa, definitivamente no podremos retenerlos. Es interesante este tema pues nosotros que estamos siendo participantes del mercado laboral, definitivamente notamos que muchas empresas aun no tienen claro el concepto de la fidelizacion de los clientes internos y he sentido muchas veces que no hay un plan de desarrollo bien definido para quienes aspiramos crecer en la empresa en la cual laboramos.
Hoy en día en un mercado tan competitivo como el actual las empresas no pueden darse el lujo de perder a los mejores trabajadores, atraer y retener a los más eficaces y rentables, será una inversión a futuro. Aquellas empresas que tratan a los empleados, como los activos más importantes que poseen, tienen una gran ventaja competitiva sobre las que no lo hacen.
Los clientes internos son sumamente importantes en la empresa ya que se ocupan de las relaciones entre la empresa y sus clientes, y son el reflejo de los valores de la empresa en el exterior, ya que de ellos depende el grado de fidelización de los clientes.
Está comprobado que, un empleado con una actitud positiva en su trabajo y en las relaciones con los clientes está menos predispuesto a abandonar la empresa, porque su vinculación con ella es mayor, al igual que con los clientes de una empresa, es mucho más costoso seleccionar y formar nuevos candidatos que retener a los empleados actuales; hay incluso clientes que son realmente fieles al empleado y no tienen ningún problema en seguir al mismo si este cambia de empresa.
Es por esto que las empresas deben de realizar un esfuerzo importante y mantener a sus empleados contentos y tratar de retener a los que realmente valen la pena, buscar cómo satisfacer las necesidades de cada trabajador y los directivos preocuparse por ellos demostrando humanidad y lealtad hacia estos.
El concepto y el tema del cliente interno en las organizaciones del Perú pareciera un acápite olvidado, y es que la relación entre el cliente interno y externo son una de las variables más importantes y rentables que definen y fortalecen la imagen de una empresa y asimismo potencia y resguarda la participación de mercado de la misma.
El tema del cliente interno y su correcta elección debe ser un punto tratado y analizado en toda organización, especialmente en el sector de servicios y comercialización, así también en el sector producción en lo referente al área de ventas. Los ingresos en una organización no sólo dependen de las ventas, de la calidad del producto, entre otros factores.
El concepto de ingresos es mucho más amplio, y conlleva a considerar variables que están mucho más allá de los números. En este caso, hablamos de los clientes internos, factor del cual depende mucho la fidelización de los clientes externos, y de los futuros ingresos que estos puedan generar.
Las empresas u organizaciones en la actualidad deben desarrollar estrategias que les permitan diferenciarse con el fin de ser competitivas y sostenibles. Dentro de este panorama considero un factor de éxito la fidelización de clientes internos como herramienta que promueve el sentido de pertenencia, y el posicionamiento de marca tanto a nivel interno como externo de la organización, en un círculo virtuoso gana –gana.
La fidelización del cliente interno forma parte del crecimiento de la empresa, más aún cuando esta ha capacitado a quién considera pieza clave dentro de su organización. Es decir, aquella persona que está comprometida con lo que hace y con la visión de la compañía. Perder a este tipo de persona detiene el desarrollo y la productividad de cualquier empresa, conservarlo genera el efecto contrario.
El personal de la organización es indudablemente uno de los grupos más importantes de interés ya que son la identidad, y acorde a su rendimiento operativo genera el impacto deseado sobre los demás stakeholders. Los modelos orientales se están posicionando en el mercado con este concepto de calidad percibida desde el cliente interno, modelos como Lean Manufacture, ínsita a las empresas a formalizar planes de carrera con sus colaboradores arrojando excelentes resultados productivos.
El manejo del talento humano ha retomado a los principios mecanicistas desde su planeación, donde las organizaciones se han limitado al contrato laboral dejando de lado el pacto psicológico del empleado con la organización, que es el que ciertamente determina su desempeño y motivación en el punto de trabajo. Tener una buena gestión del talento humano favorece la interacción de los individuos con el entorno, facilitando a los gestores el direccionamiento estratégico y actuar operativo efectivo de la organización; iniciando el proceso de interacción positiva con el cliente externo y los demás grupos de interés.
Considero que la respuesta a la pregunta del título del artículo, definitivamente es debido a que los empleados vistos como clientes internos también contribuyen con el desarrollo o deterioro de la empresa u organización en la que se encuentren, ellos son el insumo más importante que tiene la organización.
Adicionalmente las inversiones que se hacen en los empleados son bastante representativas. Los procesos de selección, las inducciones y otras estrategias de integración y motivación, cuestan buena suma de dinero para las organizaciones; por consiguiente es uno de los insumos que más hay que cuidar.
En resumen, la fidelización y el cuidado de nuestros clientes internos son de suma importancia porque no sólo representan una buena inversión, también son un motor de la empresa que atrasan o aceleran sus actividades.
Es un tema muy importante y que realmente no ha tenido tanta importancia a lo largo del tiempo. Muchas empresas no tienen en cuenta que uno de los activos más importantes es el capital humano, ya que del compromiso y buen desempeño del personal, dependen los resultados de la compañía.
Crear un sentido de pertenencia interna, genera en el empleado la idea de que su trabajo es realmente importante y que entre todos se está aportando por un fin común.
En mi última experiencia laboral se presentaba una situación totalmente contraria, de “antipertenencia”, representada en un mal ambiente laboral, lo que ha llevado a la compañía a tener alta rotación de personal. Esto ha provocado inversiones en inducciones y capacitaciones perdidas, fuga de información en el conocimiento de los procesos, errores causados por el ingreso de nuevas personas a procesos críticos.
Lo que se debe lograr es forjar un lazo estrecho entre el personal y los directivos para mostrar esta misma actitud ante el mercado y la competencia.