Hace poco días, el Ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva, anunció que durante el 2011 nuestro país recibió 2.5 millones de visitantes, los cuales dejaron en total US$ 3,300 millones de divisas.
Cifras significativas si consideramos que el turismo en Sudamérica está creciendo al ritmo del 10% anualmente comparado con el crecimiento del turismo mundial -alrededor del 4% según la Organización Mundial de Turismo.
El máximo representante del sector indicó que para el 2012 se esperan entre 2.7 y 2.8 millones de visitantes que nos dejarían US$ 3.500 millones de divisas. Para alcanzar estos objetivos, su cartera está realizando diferentes estrategias de promoción, las cuales están dirigidas a los mercados identificados como prioritarios e, incluso, incorporan la promoción del turismo interno, que es la base del desarrollo de la actividad.
Estos objetivos de crecimiento solo hacen referencia al interés por atraer una mayor cantidad de turistas y no hacen mención a la "calidad" de ellos. Para lograr un crecimiento sostenido es indispensable contar con diversos productos turísticos, que permitan ofrecer diferentes atractivos y desestacionalizar la demanda en temporada alta.
Promocionar para atraer un mayor número de visitantes anualmente implica una mayor inversión en el desarrollo de la infraestructura y de la planta turística, así como de un mayor número de profesionales capacitados en el sector. Situación que se aprecia parcialmente a nivel nacional.
Promocionar, en cambio, para retener a los visitantes unos días más -con el objetivo de incrementar las divisas manteniendo el número de turistas y la misma planta- implica afinar los criterios de segmentación, diversificar la oferta, incrementar la competitividad de la industria y capacitar a los profesionales del sector. Por ejemplo, un turista de negocios chileno podría quedarse un día más, en cada viaje, para disfrutar de nuestra gastronomía o en una de sus visitas realizar un viaje familiar.
Los objetivos a largo plazo se podrán cumplir si el Estado, la industria turística y el sector académico trabajan integrados. A corto plazo, mientras no se implemente el plan estratégico de crecimiento, y no se logre el compromiso de estos tres actores, lo mejor será atraer una mayor "calidad" de turistas.
El presente artículo fue publicado en Gestión, 10-02-2012.
Considero que para que el crecimiento sea sostenible en cantidad y calidad debemos tener un plan estratégico integrado a nivel nacional, lo cual debe incluir un sistema para crear conciencia entre los ciudadanos sobre la importancia del turismo para nuestro crecimiento.
Importantes los alcances del profesor.
Una cosa que no se debe olvidar también es fomentar el turismo en zonas de alto potencial de desarrollo turístico; por ejemplo, la selva sur del país. Podemos hablar del departamento de Madre de Dios que, con la construcción de la Carretera Intercontinental (Transoceánica), y la mayor penetración de vuelos aéreos, ha facilitado la accesibilidad del turismo interno y externo, mejorando su tráfico de turistas.
El reto como visión sería convertir a zonas de situación similar, de "puntos de tránsito" a "puntos de destino", generando mayores ingresos a las empresas de este sector, y contribuyendo a la vez con el desarrollo económico del "clúster turístico" y población en general, como efecto del uso de los productos y servicios turísticos (restaurantes, centros comerciales, circuitos turísticos, hotelería, turismo vivencial y de aventura, etc.).
Estoy de acuerdo con el título del artículo. Esas expresiones triunfalistas son con motivo político y son vertidas por José Luis Silva, Ministro de Comercio Exterior y Turismo, quien sabe tanto de turismo como un cachimbo de un instituto, y esto no es broma, ni un insulto pues el mencionado solo sale a leer lo que le dicen en el Viceministerio de turismo y está aprendiendo de turismo.
Sobre el ejemplo del "turista" chileno, eso es imposible pues ellos viajan para cumplir una misión y todos sus gastos son realizados por la empresa para la cual trabajan y hablando de forma didáctica, "ellos vienen para irse".
Es indudable que se está haciendo una serie de acciones para lograr atraer los turistas que gastan más, algunas cuestionables, como el símbolo de la marca Perú, la cual me parece que no dice nada para lo maravilloso y grandioso que es el Perú.
Muy interesaste este texto, me gusta.
Estoy de acuerdo que se debe diversificar más el turismo, pero por zonas y además capacitar e involucrar más a las instituciones públicas y privadas, y a los agentes para que se comprometan más con el turismo, ya que en este sector todos se benefician, desde el pequeño agricultor de papas hasta el gran empresario de hoteles, aerolíneas, etc.
En efecto Héctor, tanto el sector público como el privado tienen un rol determinante en el desarrollo y mantenimiento de un destino turístico.
Lo importante en este caso, si queremos crecer en volumen, es la definición de la capacidad de carga de los destinos ancla y la necesidad de crear nuevos productos turísticos para atraer la demanda potencial.