El flujo de caja para medir la rentabilidad del proyecto

Publicado el 8 de Julio 2016 a las 12:05 PM

Existen tres opciones básicas mediante las cuales se puede medir la rentabilidad de los distintos flujos que arrojará un proyecto de inversión.

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  1. La primera opción es aquella que busca medir la rentabilidad del proyecto sin especificar o definir de donde provengan los fondos. La medición de la rentabilidad abarca a todos los recursos invertidos en el proyecto.
  2. La segunda opción tiene como objetivo medir la rentabilidad del inversionista. Dicho de otra manera, se refiere a la rentabilidad de los recursos propios que son invertidos en el proyecto.
  3. La tercera opción se refiere a las iniciativas emprendidas para medir la capacidad de pago del proyecto. La idea es establecer si el proyecto está en condiciones de cumplir con las posibles obligaciones financieras que eventualmente contraiga para poder realizarse.

Estructura del flujo de caja

Seguidamente mostramos la estructura básica del flujo de caja para medir la rentabilidad de un proyecto de inversión desde la perspectiva de la primera opción:

Ingresos afectos a impuestos: son los ingresos que aumentan la utilidad contable de la empresa. Esta variable se calcula multiplicando el precio de cada unidad por la cantidad de unidades que se proyecta vender cada año; se incluye también el ingreso estimado de la venta de la maquinaria que será reemplazada al final del período.

Egresos afectos a impuestos: son aquellos egresos que disminuyen la utilidad contable de la empresa. Corresponden a los costos variables resultantes de: el costo de fabricación unitario por las unidades producidas, el costo anual fijo de fabricación, la comisión de ventas y los gastos fijos de administración y ventas.

Gastos no desembolsables: son aquellos gastos deducibles para fines de tributación pero que no ocasionan salidas de cajas. Entre ellos se encuentran la depreciación, la amortización de los activos intangibles y el valor libro de un activo a vender.

Impuestos: dependen del régimen tributario en que se encuentra la empresa y de la actividad que desarrolle.

Ajustes por gastos no desembolsables: con la finalidad de anular el efecto de la inclusión de gastos que no son egresos de caja, se suman: la depreciación, la amortización de intangibles y el valor libro. Esta inclusión primero y eliminación después se debe a la importancia de incorporar el efecto tributario favorable que las mencionadas cuentas causan para el proyecto.

Egresos no afectos a impuestos: están conformados por aquellos desembolsos no incorporados en el estado de resultado en el momento en que ocurren y que deben ser incluidos por ser movimientos de caja. Ente los egresos no afectos a impuestos se encuentran las inversiones, ya que no aumentan ni disminuyen la riqueza contable de la empresa por el solo hecho de adquirirlos.

Beneficios no afectos a impuestos: son el llamado valor de desecho del proyecto y la recuperación del capital de trabajo si el valor de desecho fue calculado por el mecanismo de valoración de activos, ya sea contable o comercial. Respecto a la recuperación del capital de trabajo no se debe incluir como beneficio cuando el valor de desecho se calcula por el método económico ya que representa el valor del negocio funcionando.

FUENTE CONSULTADA:

 

 "La construcción del flujo de caja de un proyecto de inversión", de William Rocha, publicado como e-book.

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