Análisis estratégico de una empresa de servicios

Publicado el 3 de Octubre 2016 a las 9:57 AM

Un análisis estratégico profundo de las empresas del sector servicios debe considerar tres ámbitos fundamentales: el análisis externo, el análisis interno y la reflexión estratégica.

analisisestrategicoprincipal_1.jpg

El análisis externo es aquel que nos permite detectar las amenazas y oportunidades provenientes de nuevos productos, nuevas normativas, etc. Por ejemplo, en el sector asegurador, varias compañías se vieron afectadas por la norma que permite a los jubilados el retiro del 95.5% de los fondos individuales de las AFP, sufriendo fuertes caídas en sus ventas de pólizas en el mercado de rentas vitalicias. Pasado el vendaval, algunas aseguradoras encontraron en este revés una oportunidad para ofrecer mecanismos de aseguramiento para rentas vitalicias más flexibles y no necesariamente vinculados a la jubilación en el sistema privado de pensiones. Así, una amenaza fue convertida en oportunidad.

El análisis interno implica un autodiagnóstico, que puede ser encargado a una empresa especializada. Hay quienes recomiendan comenzar por un diagnóstico de conocimientos, lo que permite determinar las capacidades de los recursos humanos y planificar acciones tendientes a incrementarlas.

Un aspecto fundamental del análisis es que conduce a conocer bien cuál es realmente el negocio de la empresa. Para ello debe preguntarse no por lo que vende sino por las necesidades que satisface. Así, veremos que una compañía aseguradora no debe considerar que su negocio es la venta de pólizas, sino que se dedica a la asesoría financiera de las personas y empresas que quieren proteger e incluso incrementar su patrimonio. Teniendo este punto de vista de lo que hace, desde la perspectiva del cliente  y no de la empresa, las cosas se le facilitarán cuando se pregunte qué nuevos productos puede ofrecer al público al que se dirige.

La reflexión estratégica implica el uso de herramientas que permitan pensar estratégicamente a partir del entorno y de la situación interna de la empresa.

Se parte de la evaluación del entorno competitivo que afecta a la empresa. Entre los factores a considerar se encuentran las tendencias tecnológicas dominantes en los próximos años, preguntándose si podrán servicios sustitutos a los de la empresa; la aparición de nuevos competidores, que pueden ser los actuales proveedores. Sobre esto último, por ejemplo, mucho se dice sobre la posibilidad de que los proveedores de tecnología para las empresas del sector financiero (los FinTech) pueden convertirse en competencia si, por ejemplo, constituyen paralelamente una banca online.

La evaluación del entorno competitivo también debe considerar las posibles alianzas y acuerdos cooperativos entre empresas; los cambios en la legislación y establecer si la compañía está preparada para esos cambios; las variaciones en los patrones de consumo de los clientes; los cambios en el poder de negociación de la empresa frente a los proveedores; los cambios en el poder de negociación de la empresa frente a los clientes, etc.

FUENTE CONSULTADA:

Documento "Análisis externo y análisis interno: Aspectos clave a tener en cuenta", publicado por el portal de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM).

¿Deseas saber más acerca del análisis estratégico de una empresa de servicios? Inscríbete en el PEE en Diseño de un programa de marketing de servicios de ESAN.