¿Por qué no debemos temer los conflictos en los equipos de trabajo?

Publicado el 16 de Noviembre 2016 a las 3:21 PM

Los conflictos no necesariamente son negativos. Por el contrario: pueden evitar la apatía dentro de un equipo de trabajo, siempre y cuando estén bien gestionados para evitar consecuencias negativas, y dependiendo del origen del conflicto.

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Un equipo de trabajo no está exento de conflictos entre sus integrantes, incluso considerando que se han tomado medidas adecuadas en el proceso de selección.  Los conflictos pueden darse por incompatibilidades entre los integrantes del equipo, lo que se denomina conflicto en relaciones, o puede tratarse de un conflicto originado en el desarrollo de las tareas o funciones. 

En este último caso, el conflicto puede generar un intercambio fructífero de ideas y un debate entre sus exponentes, por lo cual se puede afirmar que no todo conflicto es negativo.

Existen, por lo tanto, tres puntos de vista para la definición de un conflicto: el tradicional, que solo aborda los aspectos negativos, el de relaciones humanas y el interaccionista, relacionado con las funciones.

Etapas del conflicto

Un conflicto se presenta generalmente en cinco etapas. La incompatibilidad es la primera de ellas, el origen del conflicto.

Luego se presenta la cognición y personalización, que consiste en la percepción del conflicto por parte de los miembros del equipo.  Continúan las intenciones, que son las formas en las que se pretende abordar un conflicto.  Sigue el comportamiento que cada integrante tiene frente al conflicto y, finalmente, los resultados relacionados al desempeño del equipo.

Un aspecto interesante entre las etapas enunciadas es el conjunto de intenciones de cada persona frente al conflicto, ya que de ello depende su solución.  Podemos ser competitivos y tratar de imponer nuestra solución, o ser colaborativos y buscar en conjunto una alternativa al conflicto presentado. 

También podemos evitar el conflicto y simplemente desentendernos del mismo, o ceder ante las imposiciones de otros.  Una posición intermedia es el compromiso, que involucra un sacrificio parcial de nuestras propias posturas y un nivel intermedio de cooperación. Cada persona puede asumir una posición dependiendo de sus propias motivaciones o del conflicto presentado.

FUENTE CONSULTADA:

"Comportamiento organizacional".  Robbins, Stephen y Judge, Timothy.  Pearson, 2009.

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