Algunos puntos clave para crear una digital interactive brand

Publicado el 24 de Agosto 2017 a las 11:50 AM

El desarrollo de una marca digital interactiva exige tener muy claros ciertos aspectos fundamentales. El éxito dependerá de nuestra capacidad de entender a la generación digital y en saber adaptar las experiencias ofrecidas a las necesidades del público.

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El concepto digital interactive brand (DIB) abarca una serie de características que diferencian a las marcas digitales de las que se encuentran fuera del entorno offline. Consiste en la creación de experiencias interactivas dirigidas a "nativos" de la actual era informática, aunque sin excluir a los "migrantes".

Las empresas que trabajan empleando DIB, mediante sus propios recursos digitales o los de terceros (como servicio) deben tomar en cuenta lo siguiente:

La generación actual: Hay personas que nacieron dentro del entorno digital, desarrollando costumbres y necesidades distintas a quienes no lo hicieron. Se trata, en su mayoría, de jóvenes que buscan un alto nivel de interacción en línea. Si nuestra marca no la ofrece, lo hará la competencia.

Unidad en el producto: Los contenidos interactivos que se crean deben verse integrados dentro de un mismo medio. La idea es diferenciarse, por ejemplo, de la programación tradicional de la televisión, en donde los programas no guardan, necesariamente, relación entre sí.

Fidelización: Los consumidores buscan contenidos que le generen valor. Con la misma consigna de un vendedor que persigue el regreso del cliente a su tienda, debemos buscar que el público retorne habitualmente a nuestra website, redes sociales y demás espacios virtuales. Despertemos en ellos más ganas de contenido similar.

Renovación: Si bien debemos crear un producto a partir de los recursos actuales, éste también debe ser adaptable a nuevas tecnologías y tendencias. Los cambios y las mejoras llegan rápido y de forma constante, por lo que hay que estar atentos.

Fidelización: Brindar una atención personalizada a las inquietudes y exigencias de cada cliente. Los mensajes internos y los comentarios deben contestarse con inmediatez. Es preciso que nuestros espacios virtuales estén cubiertos en todo momento para brindar una atención más eficaz y oportuna.

El poder de la recomendación: Un cliente no solo busca experiencias gratificantes para sí mismo, sino también para compartirlas con otras personas. Si aprendemos a desarrollar en él la lealtad a la marca, éste atraerá a nueva audiencia a través de sus recomendaciones, constituyendo así una ventaja competitiva. El objetivo es convertirnos en una lovemark.

En conclusión, el éxito de una DIB está en contar con un estilo de comunicación original e innovador. Para ello será clave aprovechar al máximo las herramientas ofrecidas por los medios digitales.

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