¿Cómo funciona la evaluación y clasificación de empresas deudoras?

Publicado el 21 de Septiembre 2017 a las 1:08 PM

Analizar el riesgo crediticio es fundamental para toda empresa, sea o no una entidad financiera. Los criterios para realizar ese análisis varían según las dimensiones de las firmas deudoras.

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La evaluación de créditos a deudores no minoristas (corporativos, grandes y medianas empresas) considera varios criterios clave. Arturo García, profesor del curso Análisis de riesgo crediticio del 5 PEE de ESAN, señala los siguientes:

  • La capacidad de pago y antecedentes crediticios.
  • El análisis de estados financieros y del comportamiento de pago.
  • La capacidad de la empresa para hacer frente a sus obligaciones ante variaciones cambiarias o de su entorno comercial, político o regulatorio.
  • El tipo de garantías que respalda el crédito.
  • La calidad de la dirección de la empresa.
  • Las clasificaciones asignadas por las demás empresas del sistema financiero.

Los créditos a deudores minoristas, entre los que figuran la pequeña empresa, la microempresa, consumo, e hipotecario para vivienda, existen otros factores. Para este caso, el docente de ESAN destaca:

 

  • La capacidad de pago en base a los ingresos del solicitante.
  • El patrimonio neto.
  • El importe de sus diversas obligaciones.
  • El monto de las cuotas asumidas para con la empresa.
  • Las clasificaciones crediticias asignadas por las otras empresas del sistema financiero. 

 

La exigencia de provisiones

Todos los deudores del sistema financiero, sean personas jurídicas o naturales, cuentan con categorías distintas de clasificación para el deudor. Estas pueden ser "normal", "crédito con problema potencial", "deficiente", "dudoso" o "pérdida".

"Las provisiones son el reconocimiento de un posible no pago del crédito otorgado, registrándose para la entidad financiera como gastos y reduciendo sus utilidades. Dichas provisiones son graduales. En función de la categoría de clasificación del deudor, van de 1% a 100%, desde "normal" a "pérdida", respectivamente", señala el docente".

Por ejemplo, una deuda clasificada como "normal" por S/. 10,000 tendrá como provisión el 1%, es decir, S/. 100. En cambio, si se etiqueta como "pérdida", la entidad financiera deberá realizar una provisión de S/ 10,000. Siendo así, ¿cómo podría pasar una deuda de "normal" a "pérdida"? Arturo García lo explica.

"Un deudor será considerado de mayor riesgo conforme vaya deteriorándose su situación económico-financiera, o alargándose el atraso en su deuda", señala. Sin embargo, como se dijo párrafos arriba, los criterios varían según el caso. Si los deudores no son minoristas, se les evaluará de acuerdo a su posición financiera, sus perspectivas y el atraso en sus pagos pendientes. A los minoristas, por otro lado, solo se les considera el último de esos puntos.

"Cabe señalar que, en el caso particular de las entidades financieras, el análisis de riesgo crediticio es fundamental. Esto se debe a que el crédito es la esencia del giro de su negocio, que consiste en la intermediación financiera. Si esto no se evalúa adecuadamente, la empresa puede entrar en crisis por sus problemas de liquidez e insolvencia", concluye el profesor de ESAN.

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