La destrucción creadora está siempre en acción

user-pic

Hablar del espíritu empresarial (Entrepeneurship) es plantear una ruptura conceptual que va hacia una propuesta diametralmente antagónica de lo que estamos acostumbrados. Lograr el cambio abre paso a la "destrucción creadora".

Hablar del espíritu empresarial (entrepreneurship) es para el profesor Rodrigo Varela -quien dicto recientemente en la Semana Internacional de ESAN- una pasión, aunque reconoce que su curso resulta sumamente difícil de dictar y de ser aceptado por los estudiantes. Esto se debe, dice, a que se plantea una ruptura conceptual transitando hacia una propuesta diametralmente opuesta a la que estamos acostumbrados. Pero una vez logrado ese cambio, añade Varela, se abre paso a la "destrucción creadora", término acuñado por el economista austriaco Joseph Schumpeter cuando se refería al "hecho esencial del capitalismo".

Uno de los objetivos de su curso es lograr que el alumno tenga la disposición a cambiar de enfoque o de manera de concebir la realidad para responder adecuadamente a los cambios que se presenten en el entorno empresarial. ¿Qué tan difícil es operar ese cambio?

Realmente es difícil, pues todos hemos estado sometidos durante muchos años, educativa y socialmente, a una idea  muy fuerte de ser empleados, a tener un papel de adaptadores y de seguidores, a ser dependientes, a creer que existe seguridad laboral,  etc. Y aquí se trata en un espacio de tiempo muy breve de plantear lo opuesto: a ser empresarios creadores de empresa, a ser líderes innovadores, a ser independientes, a  entender que el mundo es un mundo de riesgo, a aceptar que los resultados de sus acciones dependen de su capacidad, a entender que tienen responsabilidad directa en el desarrollo del país, etc.

Por la dificultad de este cambio en  concepción y en alcance, es que los cursos de Entrepreneurship  son tan difíciles de dictar y tan difíciles de aceptar por muchos de los estudiantes, que encuentran que se les están cambiando las reglas del juego. Lo grave es que esas son las nuevas reglas y si no se adaptan corren el riesgo de que los deje el rio del desarrollo y del progreso personal y profesional.

¿Qué método emplea usted para encontrar siempre nuevas, múltiples variadas e inusuales oportunidades de empresas?

En el curso se trabajan tres competencias empresariales que son fundamentales: la amplitud conceptual, la flexibilidad y la orientación al mercado. Y a través de ejercicios que pueden ser muy variados: imágenes, fotos, sectores económicos, cadenas de valor, relaciones, mapas mentales,  etc. es posible estimular a los estudiantes para que efectivamente generen muchas variadas e inusuales ideas de empresa.

Recuperar en ellos los conceptos de creatividad, imaginación, innovación, invención, como activos propios, que pueden ser utilizados cada día es uno de los objetivos más importantes que se tienen en el curso.

Su curso tiene un importante componente creativo, como es el caso de la búsqueda por construir nuevos conceptos y modelos empresariales. ¿Es tan infinita la creatividad en este campo?

La creatividad humana es ilimitada y siempre hay personas encontrando nuevas maneras de hacer cosas, nuevas formas de producir o de prestar servicios, nuevos esquemas operativos.

La famosa  destrucción creadora de Schumpeter siempre está en acción y por ello todos los días vemos cosas que son novedosas. En todas las áreas de desempeño del ser humano este fenómeno de la multiplicidad de ideas, de enfoques, de conceptos, de modelos ocurre cada día.

Como señala el profesor Rodrigo Varela, al aplicar las tres competencias empresariales se puede conseguir nuevas oportunidades empresariales ¿Usted cree también que la creatividad empresarial es inagotable?



Auspicios