"En América Latina los hombres ganan en promedio 10% más que las mujeres"

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En el Día Internacional de la Mujer, vemos que las diferencias laborales y salariales entre géneros aún son evidentes. Entrevista a la presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias del Perú.

Renée Lombardi, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias del Perú (AMEP), conversó con Conexión ESAN y entregó importantes cifras que evidencian que en el ámbito laboral aún existen muchas brechas entre género. Sin embargo, ellas ya están decididas a tomar su lugar en la economía mundial.

¿Qué tanto han empezado a emprender negocios las mujeres?

En el Perú, del total de las microempresas, el 44% del total pertenece a las mujeres.  De las pequeñas empresas, el 20% y de las medianas, el 23%. En cuanto a emprendimiento, debemos remarcar que América Latina y el Caribe tienen tasas más altas de emprendimiento femenino que la que muestran otras regiones. De igual forma, la brecha entre hombres y mujeres, es decir, la diferencia entre empresarios y empresarias es menor que en otras partes del mundo. Esta diferencia es especialmente relevante cuando se analizan los nuevos emprendimientos, en los cuales la brecha entre los géneros es del 24% en nuestra región, en comparación con el 43% en Asia y el 45% en Europa.

¿Por qué la mujer se vuelve empresaria?

En AMEP hemos revisado varios estudios sobre el tema y nos hemos encontrado con que la mayoría muestran que las razones principales que impulsan a las mujeres a iniciar un emprendimiento son las que surgen de la necesidad y no necesariamente de la oportunidad. Por ejemplo, la necesidad de tener mayor flexibilidad para administrar el tiempo y cuidar a sus familias. Además, debido a la desigualdad en cuanto a remuneraciones, las mujeres buscan nuevas alternativas y formas de ingreso.

En cuanto a cargos directivos ¿cómo avanza la participación femenina en Latinoamérica?

En el Perú, las mujeres sólo ocupamos el 12% de los puestos administrativos y gerenciales superiores en el sector privado y sólo el 19% de éstos en el sector público. A pesar que la fuerza laboral de las mujeres en nuestro país asciende al 61% y es una de las más elevadas de América Latina.

¿Qué tan importante puede ser la mujer para el comercio internacional y la economía del Perú?

Es innegable el rol fundamental de las mujeres en la economía doméstica, constituyéndose muchas veces en la única fuente de ingresos del núcleo familiar. Ahora, al hablar de la fuerza laboral de las mujeres en el Perú llega al 70% (de los cuales sólo el 50% se encuentra en el sector formal y 20% en el sector informal), mientras el  empleo de los hombres llega al 91% (de los cuales el 50% corresponde al sector formal y el 41% al sector informal).

¿Cómo nace la asociación que usted preside, AMEP?

En el 2007, tras una invitación de Lidia Angeli, presidenta de la Organización Argentina de Mujeres Empresarias (OAME) y Vicipresidenta de la Asociación Mundial de Mujeres Empresarias (FCEM, por sus siglas en francés) invitó al Perú a constituir una asociación que este adscrita al FCEM, y así fue como en el 2008 registramos nuestra organización, con mucho entusiasmo y compromiso.

¿Cuál es el propósito de AMEP?

A pesar de ser muy jóvenes nuestra organización tiene en la actualidad más de 120 asociadas. Con ellas, venimos hace tres años trabajando en el desarrollo, crecimiento y capacitación de las mujeres emprendedoras de nuestro país. Nuestro objetivo es canalizar las oportunidades de negocio, la información relevante y financiera y el fortalecimiento de capacidades. Buscamos conquistar el mercado nacional e internacional. Queremos transformar la forma de hacer empresa en el Perú.

¿Qué consejos le daría a las mujeres emprendedoras, empresarias o las que quieren llegar a serlo?

Me gustaría decirles a todas las mujeres empresarias del Perú que debemos prepararnos para asumir el desafío de emprender un negocio, de hacerlo crecer y de sostenerlo en el tiempo, fundamentalmente fortaleciendo nuestras capacidades, ampliando nuestras redes de contacto, buscando apoyarnos mutuamente en asociaciones, gremios; y muy importante, continuando el trabajo que otras mujeres líderes, como yo, iniciaron hace muchos años. De esa forma se conquista más derechos para que las mujeres gocen de las mismas oportunidades que los hombres.

Hay que buscar que el gobierno tome en cuenta la aplicación de alternativas viables que fortalezcan los emprendimientos femeninos, buscando la inserción adecuada en el mercado internacional. Estos temas deben estar en la "Agenda País"; de esa forma no sólo se hará sostenible el crecimiento económico, sino que mejorará las condiciones de vida de más personas, pues el impacto de invertir en las mujeres es muy alto en la medida en que son diversos los ámbitos y roles en los que intervenimos.

Tenemos mucho por hacer. Lograr la visibilización de las mujeres, mejorar las políticas públicas a favor de las mujeres emprendedoras, promover la construcción de una sociedad más equitativa, con rostro de mujer. Cuando una mujer tiene éxito, tiene éxito toda su familia. Tiene éxito su comunidad, tiene éxito el país.

La presidenta de AMEP, Renée Lombardi, nos entrega importantes cifras de la realidad laboral de la mujer. ¿Cómo está trabajando su empresa para mejorar estas cifras y lograr igualdad de género? ¿Cree que el sector privado y público ya tienen definidas sus estrategias en este tema?



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