¿Qué hace falta para lograr la interconexión regional sudamericana?

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El panorama económico regional y las reformas estructurales de los últimos años han eliminado el problema histórico de la hiperinflación, generando una tendencia de crecimiento económico en Sudamérica. Por ello, se requiere asegurar el abastecimiento energético.

Asegurar el abastecimiento energético (seguridad de suministro) busca garantizar su desarrollo y evitar futuros racionamientos energéticos.

La interconexión energética regional es un punto de partida para acrecentar la integración económica y comercial entre los países. Permite aprovechar de forma eficiente y complementaria la energía eléctrica de cada país y esto se puede traducir en beneficios para  los usuarios finales, gestionando los recursos naturales (hidrológicos, gasíferos) entre los países que cuentan con diversas estaciones, mediante las optimizaciones de los despachos económicos.

Otra ventaja importante es la disminución en inversiones de nuevos proyectos por incremento de capacidad instalada, así como la mitigación de incrementos de precios en situaciones de crisis energéticas ocasionadas por anomalías climáticas (sequias, fenómeno de El Niño, inviernos severos, etc.) o fallas en los sistemas eléctricos y gasistas (generación, transmisión eléctrica, gaseoductos, etc).

Los países sudamericanos integrantes de la Comunidad Andina de Naciones y Mercosur poseen cierto grado de integración por medio de interconexiones internacionales. Sin embargo se observa que todavía hay mucho por incrementar, pues según la Comisión de Integración Eléctrica Regional (CIER) las principales interconexiones representan un 5% de la capacidad instalada en Sudamérica.

Para lograr la integración energética sudamericana de una manera eficiente y sostenible se tendría que superar varios temas condicionantes dentro de los Estados y que son trascendentales para su implementación:

Seguridad jurídica regulatoria, estableciendo una regulación de las actividades energéticas con estructura de mercado donde se prevea la coexistencia de compañías públicas y privadas,  independencia de la autoridad regulatoria con facultades y obligaciones claras, alta preparación técnica de sus funcionarios y examen de su desempeño. Es importante el nivel de cumplimiento de contratos públicos y privados, así como una actuación clara y concreta contra los problemas de corrupción.

Autoridad supranacional con decisión vinculante. Una manera de garantizar la estabilidad jurídica es mediante la implementación de una autoridad supranacional independiente y neutral que solucione disputas y controversias, donde existan jueces y magistrados con preparación jurídica y técnica proporcionando protección jurídica a las inversiones.

Contratos de largo plazo para el desarrollo, construcción y operación de la infraestructura necesaria. Para la interconexión energética se requiere que los Estados incentiven las inversiones con concesiones y contratos de largo plazo, que minimice el riesgo de una intervención regulatoria.

Estabilidad, acuerdos regionales que soporten y den firmeza a los compromisos de integración asumidos por los gobiernos y estos cumplan con los acuerdos aún cuando existan cambios de las políticas de los gobiernos.

En conclusión, se puede decir que la integración energética es una necesidad en Sudamérica con beneficios económicos ya confirmados por diversos estudios sobre el tema, solo hace falta de voluntad política de los estados y que estos, consideren a la integración como parte de su política energética y que regulen al respecto.

Considerando los criterios señalados por el profesor Marcelo Castillo, ¿qué tan lejos cree usted que estamos de desarrollar un proceso de integración energética en Sudamérica?



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