¿Es oportuna la reducción del IGV?

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Ya está vigente la nueva tasa del IGV, de 18%, una medida que ha sido cuestionada por su oportunidad tanto desde el punto de vista político como económico (en períodos de expansión es mejor aplicar políticas contracíclicas, pero la reducción de impuestos es una medida procíclica).

La propia Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) admitió que la disminución del IGV de 19% al 18% ocasionará un forado fiscal. Si consideramos los S/. 35,000 millones que aporta el IGV al Estado, se tiene que cada punto porcentual menos en dicho impuesto cerca de S/. 1,800 millones. A esto se agrega la reducción del Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), que representa entre S/. 600 millones y S/. 700 millones. En consecuencia, la disminución de estos dos impuestos significarán aproximadamente S/. 2,500 millones menos para el fisco.

La preocupación por el lado fiscal podría disiparse si tomamos en cuenta que el crecimiento económico continúa, más aún ahora que llega a los dos dígitos como lo fue con el resultado de enero con una expansión de 10.02%. La mayor actividad económica se reflejará en un nivel más alto de recaudación.

Sin embargo, con la reducción del IGV el Banco Central de Reserva (BCR) se vería estimulado a continuar ajustando la política monetaria en los próximos meses, mediante más incrementos en la tasa de interés de referencia. Cabe recordar que en el marco de su Programa Monetario de Febrero 2011, el instituto emisor elevó la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, por segundo mes consecutivo, pasando de 3.25% a 3.50%.

Y es que uno de los temores del BCR es que teniendo un crecimiento económico por encima de nuestro nivel potencial pueden presentarse presiones de demanda sobre los precios que hasta ahora no se han manifestado.

Teóricamente es bueno reducir el IGV y no solo a 18%, sino más todavía. En Colombia y México su equivalente es de 16%. Se debería apuntar a ese nivel, e incluso se podría contar con tasas más bajas (de 15% ó 14%) siempre que haya avances en el campo de la formalización y por tanto una recaudación mayor.

Por ahora, sin embargo, no parece ser una medida muy oportuna. Con una actividad productiva creciendo a tasas altas, impulsada por el consumo y la inversión privados, lo recomendable es una política fiscal contracíclica. Pero la disminución de impuestos no va en esa dirección.

Jorge Guillén, profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN, comentó respecto a la reducción del IGV que al ser los mercados imperfectos, es decir, con poca competencia, los productores son los que se quedan con el ahorro que genera la disminución del impuesto. En consecuencia, la medida no se traslada a menores precios.

Adicionalmente, prosiguió el profesor Guillén en declaraciones al diario La Primera, la reducción del IGV genera mayor demanda, por lo cual los precios suben. "La Sunat no estudió bien los impactos que esta medida traería", puntualizó.

¿Cree usted que es oportuno y/o beneficioso que se haya reducido la tasa del IGV de 19% a 18%?



Esta entrada contiene un comentario de:
Jorge Guillén
Ph.D in Economics, West Virginia University, USA. Economista. Especialización en metodos cuantitativos aplicados a economía y finanzas. Economista de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN
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