Un examen a los créditos en las microfinanzas

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Hoy las instituciones microfinancieras deben actuar bajo los parámetros de Basilea II para establecer los modelos de gestión y evaluar los riesgos presentes. El profesor Rayo sostiene además que esta normativa mejora la calidad y la rentabilidad de una operación.

Salvador Rayo, profesor Titular de Economía Financiera y Contabilidad en la Universidad de Granada (España) y Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, conversó con Conexión ESAN sobre cómo lograr una metodología de crédito y una mezcla de producto correcta. Un tema que abordó durante el curso Gestión y Evaluación de Créditos en las Microfinanzas, el cual forma parte de la Maestría en Finanzas.

¿Qué tan significativa resulta la gestión de riesgo del crédito para una entidad financiera?

Para una entidad financiera la gestión de riesgo de crédito es uno de los aspectos básicos. La entidad financiera nace para captar recursos del cliente y colocarlo en crédito. Por tanto, es una faceta básica y de hecho la normativa internacional está dándole desde hace un tiempo un peso importante a toda esta gestión de riesgo de crédito. En resumen, es el aspecto central dentro de una institución financiera y por supuesto de una entidad de microfinanzas.

Bajo esta perspectiva, ¿qué tan importante resulta el marco normativo de Basilea II?

Basilea II ha sido toda una revolución dentro del ámbito normativo y de la gestión de riesgos. Básicamente lo que intenta esta normativa es que las entidades financieras doten capital adecuado al riesgo que asumen. Basilea I partía de principios bastante elementales en cuanto a efectos de riesgos y por ello Basilea II profundiza mucho más en esa conexión entre capital y riesgo que se asume en una operación o con respecto a un cliente. Además, Basilea II intenta también interrelacionar los riesgos del mercado, operacional y de crédito.

¿Se pueda afirmar que Basilea II ha desplazado a Basilea I?

En el mediano y largo plazo no va a haber instituciones que se rijan bajo la normativa de Basilea I. La normativa tiende, y de hecho el Perú es uno de los países que se ha inscrito a este proceso, a que en un futuro la gestión de riesgo se centre sólo en el marco normativo de Basilea II.

¿Qué tan importante es la calidad y la rentabilidad para una institución microfinanciera?

Ambos conceptos van de la mano. Si hay algo en lo que profundiza Basilea II es que se analiza adecuadamente el riesgo con el fin de mejorar la calidad y eso evidentemente va a tener una repercusión en la rentabilidad futura. Asumir clientes o riesgos que no estén bien dotados en término de capital puede ser que funcione bien a corto plazo, pero a mediano o largo plazo te aleja bastante de la entidad que tiene una gestión adecuada de los riesgos ya que puede darse el caso de que por querer seguir en el sistema estándar o Basilea I, uno aplique tasas de interés que se alejen de la realidad del riesgo del cliente y eso puede en una entidad financiera funcionar durante un tiempo, pero en el mediano o largo plazo es inviable.

Actualmente, el sector de las microfinanzas está atravesando por una etapa de crecimiento, ¿cómo mantenerlo o qué se debe hacer para mejorar aún más este entorno?

Fundamentalmente hay dos pilares en los que se debe de profundizar para entender este crecimiento. Uno más estratégico, hacia dónde debe orientarse el negocio de las entidades de las microfinanzas, en qué productos conviene centrarse, etc., y otro digamos más técnico - operativo. Una vez definido el plan estratégico del negocio, las entidades deben pasar al terreno operativo y en mi opinión, estas instituciones deben orientarse hacia la tecnología y la capacitación en personal; y en la medida que estas dos combinaciones (tecnología y personal) logren sincronizarse con el primer pilar, las entidades financieras podrán ser sostenibles en el mediano y largo plazo. 

A manera de ejemplo, los nuevos analistas o ejecutivos financieros van a ser personas que tengan que estar pensando en términos de rentabilidad ajustada a riesgo, riesgo del cliente, costos de las operaciones, tasas de interés que aplico, etc. Una serie de normas y conceptos útiles, que necesita el apoyo tecnológico. Esa será un poco la idea de los nuevos profesionales. Vamos a tener que seguir aprendiendo estadística y matemática. En el fondo, las personas son las que van definir el desarrollo y futuro de este sector.

¿Cómo lograr una metodología de crédito y una mezcla de producto correcta?

En primer lugar hay que elaborar una cartera de productos que permita ser sostenible a la entidad en el mediano y largo plazo. Una vez que tenga claro los productos a los cuales se va a dirigir, evidentemente debe desarrollar una metodología crediticia, inculcar, desde la esfera más alta de la institución hasta la más baja, el concepto de capital adecuado al riesgo, medición del riesgo, tasa0 de interés ajustada al riesgo, rentabilidad sobre los activos condenados por riesgos, etc. Cuando todos estos conceptos se inculquen (no sólo desde el director sino hasta el último analista de la entidad) se empezará a tener recién una metodología adecuada de la gestión de riesgo.

¿Qué deben hacer las instituciones de microfinanzas para cuantificar los riesgos de una operación?

El primer elemento que deben tener son datos suficientes sobre el historial de crédito. Las bases de datos deben ser sostenibles, con información adecuada y abundante. A partir de ahí, la tecnología debe ayudar a que esa información esté disponible, sobre todo al momento de desarrollar los modelos de scorings y ratings ya que ambos ayudarán a evaluar los riesgos.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que un modelo puede funcionar bien en una caja de riesgo, pero no necesariamente tendrá el mismo efecto en otra. Son modelos propios de cada entidad. De ahí que cada base de datos esté siempre bien documentada.

¿Cómo se diseña a nivel operativo un sistema de calificación de riesgos para una entidad financiera?

Un sistema de gestión de riesgo no debe ser un sistema aislado del proceso de negocio de la entidad. Obviamente que la normativa de Basilea II da directrices para saber qué es lo se debe de cumplir para poder llegar a un modelo adecuado de gestión de riesgo; pero no debemos verlo de forma aislada, hay que conectarla con otra área de negocio de la empresa.

Básicamente con el área analítica donde se vea qué es lo cuesta un producto o con el área de tesorería para saber qué es lo que cuesta por ejemplo dar un crédito. Estas áreas deben estar ensambladas para que la información esté disponible por parte de los que tienen que negociar con los clientes y puedan así tener una especie de cuadro de mando en el que analicen cuánto cuesta un crédito en términos financieros, en coste operativo y en prima de riesgo. Evidentemente cuando esto suceda se tendrá un sistema bastante consolidado de gestión de riesgo.

Algún consejo que le quiera dar a las entidades financieras para un adecuado manejo de su institución.

Lo primero es saber qué objetivo de negocio se propone y en función de él, qué riesgo quiere asumir, y en función de los riesgos, qué capital debe de disponer para luego mantener una maquinaria empresarial bien engrasada en cuanto a información, tecnología, capacitación, personal, etc. A partir de ahí, comprobar y evaluar si los objetivos se están alcanzando. Vivimos en un mercado dinámico, con nuevas normas, modelos y perspectivas, y por ello debemos estar alertas a las situaciones del mercado que se vayan generando.

Como señala el profesor Rayo, la gestión y evaluación de créditos en las microfinanzas implica una serie de acciones como la aplicación de la normativa Basilea II, el uso de los sistemas de información, el desarrollo de una base de datos, etc. ¿Cómo evalúa usted la rentabilidad de su institución financiera? ¿Alguna vez aplicó una de estas herramientas?



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