Después de la tormenta siempre llega la calma

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El mercado bursátil limeño pasó del pánico a casi una situación de tranquilidad en relativamente poco tiempo. Un recuento de todo lo que pasó en la BVL durante una semana cargada de bajadas y subidas.

Lunes 6 de junio, 8:31 a.m., y el director de Mercados de la Bolsa de Valores de Lima (BVL) suspendía la negociación bursátil hasta las 11:00 a.m., debido a una caída de 8.71%. Una hora y 48 minutos después de la reapertura, la negociación era suspendida nuevamente al registrarse una reducción de -12.51%. 

Eran las primeras repercusiones del resultado electoral del día anterior, cuando Ollanta Humala fue declarado virtual ganador de las elecciones presidenciales. Seguidamente, el consenso entre los analistas fue que los inversores vivían momentos de pánico y el mercado esperaba que se dieran señales claras de continuidad en el modelo económico.

Al día siguiente, el martes 7, la Bolsa limeña levantó vuelo y cerró con un alza significativa de 6.97% debido a la recuperación de las acciones mineras y junior, las mismas que registraron una fuerte caída el lunes. ¿Qué sucedió? Los inversionistas más duchos apostaron a que los precios de dichas acciones habían "tocado fondo" y aplicaron una regla del negocio bursátil: comprar muy barato para vender cuando los precios suban.

El presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), Humberto Speziani, comentó que la BVL se estabilizará y señaló que la mejor recomendación es no vender porque en el mercado bursátil el costo de las acciones depende de los estados de ánimo de los mercados económicos. 

"La Bolsa se estabilizará, lo cual no significa que mañana pueda bajar un poco y que luego pueda subir, pero después se va calmando. La mejor recomendación es no vender porque así como baja, subirá. Eso es natural", afirmó Speziani.

El miércoles 8, el nerviosismo seguía cediendo y la Bolsa cerró nuevamente en alza, con un resultado de 3.52%. El jueves 9, la BVL acumuló tres jornadas consecutivas positivas, aunque con un leve incremento de 1.81% en su índice general. Las acciones mineras registraron un alza de 1.11%. Un factor fundamental en estos resultados fue la mayor tranquilidad de los inversionistas anunciada por el propio presidente de la BVL, Roberto Hoyle, tras los anuncios positivos de Ollanta Humala en días previos. 

Señaló que existe una baja probabilidad de que la bolsa limeña sufra una estrepitosa caída como la del lunes 6. "El alza que vemos es por la tranquilidad que le están dando al mercado, y en la medida en que sigan los mensajes positivos eso se reflejará en la bolsa", comentó.

Cuando se pensaba que la semana acabaría cerrando en azul, la BVL cayó 1.39% el viernes 10, debido a un retroceso de los mercados bursátiles y de los precios de los metales en el exterior. Así, la plaza limeña acumuló una pérdida de 2.67% en la primera semana post electoral y un retroceso del 11.6% en lo que va del año. El lunes 13, la BVL tuvo una segunda caída consecutiva en una jornada marcada por la toma de ganancias por parte de los inversionistas. El índice general retrocedió levemente en 0.31%. 

El martes 14 hubo una recuperación de 0.39% debido al optimismo de los mercados externos, motivados por los datos económicos positivos en Estados Unidos y China. Por el momento, la percepción de los analistas es que hay un proceso de retorno a la calma, pero con cautela, que se refleja en los relativamente bajos montos negociados.

Conexión ESAN, a través de su página en Facebook, consultó a sus fans si invertirían en el corto plazo en el mercado bursátil luego del tranquilizador mensaje del presidente de la BVL. Sólo el 23.5% respondió que sí, el 32.3% reconoció que no, y un mayoritario 44.2% quedó a la expectativa teniendo un "tal vez, dependiendo de las decisiones del nuevo gobierno" como respuesta.

Al respecto, Ana Reátegui, profesora de la Maestría en Finanzas de ESAN, recordó que se suele decir que las Bolsas de Valores son el termómetro de las economías, siendo ellas las que recogen diariamente información política, social, económica, financiera de los países y de las empresas que cotizan sus acciones, etc. 

"La falta de información clara o la ausencia de ellas, provoca que los agentes tengan que tomar decisiones en entornos más inciertos. En este contexto, es normal que el precio de las acciones caiga, y es bueno precisar que este descenso no es producto del mal o buen desempeño pasado de la empresa, sino porque las perspectivas de cara hacia al futuro se vuelven más difíciles de estimar", puntualizó.

¿Cuál cree usted que será la situación de la BVL hacia fin de año?



Profesora Ana Reátegui
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Ana Reátegui
Profesora del área de Finanzas, Contabilidad y Economía MA, ESAN, Perú. Diploma de Estudios Superiores Especializados en Comercio Internacional, DESS, Université Val de Marne, París, Francia. Economista, Universidad de Lima, Perú.
Profesora de la Maestría en Finanzas de ESAN
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