Opciones reales y opciones sintéticas, cuando lo inexistente también es negocio

user-pic

¿Se imagina comprar o vender algo que no existe? o ¿ser copropietario de un proyecto que todavía no camina? Muchas veces se compran inmuebles que aún no han sido construidos, pero la complejidad de los productos sintéticos es mucho mayor que eso.

El profesor Enrique ter Horst estuvo en la XXIII Semana Internacional de ESAN para desarrollar la enseñanza de estas herramientas. Ha trabajado como investigador cuantitativo de Morgan Stanley y algunos de sus modelos de investigación son utilizados actualmente por bancos de inversión. Conexión ESAN conversó con él.

Cuando hablamos de opciones y futuros, que es el nombre de su curso, ¿nos referimos únicamente a commodities o se aplica a otros tipos de productos o valores?

La aplicabilidad es muy grande. Primero, empezamos con lo que la gente normalmente conoce. Así, la idea opciones nos lleva a la valoración de opciones. Luego, pasamos al nivel de opciones reales donde también nos centramos en la valoración de proyectos. En esto último, la opción de esperar a que se concrete el proyecto también es tomada en cuenta. Igualmente, en el caso de una refinería petrolera se puede establecer el valor económico de que no produzca más o  de que siga produciendo. 

En el caso del riesgo crediticio de una empresa, el patrimonio de la misma se puede ver como un derivado, también se moviliza y se puede hacer una cantidad de cálculos. La aplicabilidad del mundo de los derivados y de las opciones en las otras materias incluso en finanzas, es enorme, es un árbol muy grande. 

Existen opciones reales, productos que podemos encontrar en el mercado. Pero en su curso también se menciona opciones sintéticas. ¿A qué se refiere?

Hay toda una lógica que conlleva un derivado, como determinar un precio y verlo hasta en la cartera de un banco o una sociedad agente de bolsa. El banco y el corredor tienen productos que solo ellos compran y venden. Ellos pueden crear derivados sobre productos que no existen. Es ahí cuando hablamos de derivados sintéticos, productos estructurados. Es decir, de productos que no existen en la realidad, pero que los hacemos existir.

¿Cómo así?

Combinando, mezclando con otros activos. Cuando combinamos la estructura de riesgo, la estructura del retorno, la estructura del flujo de caja y de ingreso, podemos combinar activos entre si y crear otros nuevos que tienen otra estructura o forma de pago, etc. Sólo interesa que haya un espacio para la creatividad. En otras palabras para la capacidad de combinar. 

¿Se puede vender un proyecto que todavía no existe y constituir una empresa creadora de opciones sintéticas?

Así es. Se puede vender y constituir una empresa de esa naturaleza. En el Perú existe muy poco, pero es una oportunidad interesante.

¿Le ve usted opciones? Porque incluso en el mercado bursátil son muy pocas empresas las que participan.

Lo que pasa es que se requiere una teoría y cierto nivel de conocimiento. Es verdad, esto es un poco abstracto. Un carro o una casa son tangibles, no debemos tener mucha imaginación para comprarlos o venderlos. Pero opciones y derivados son virtuales hasta un cierto punto. La mayoría de la gente no sabe cómo funcionan.

El tema es desarrollar una cultura al respecto.

Exacto, cultura y conocimiento. Eso es lo que hago.

¿En que países están más desarrolladas estas opciones? 

En Estados Unidos y Europa, y en los países asiáticos, especialmente Japón.

Son países desarrollados. ¿Por qué en Perú?

Porque ustedes tienen bastante minería, tienen productos agrícolas. Si se dan ciertas bases como para tener esa necesidad, me imagino que habrá opciones sobre productos commodities y a partir de ahí empiezan a germinar todas las otras opciones. 

Supongamos que una empresa crea un proyecto que no existe, con un potencial flujo de caja. ¿Se puede ser propietario de ese proyecto y luego vender una participación, para mantenerse como copropietario con otros inversionistas?

Efectivamente. Es un tema de creatividad, como la cocina. Hay que tener primero el conocimiento y la teoría, después viene la parte creativa.

De acuerdo a lo señalado por el profesor Enrique ter Horst, ¿cree usted que se puede desarrollar un mercado de productos sintéticos en el Perú?



Esta entrada contiene una entrevista a:
Enrique ter Horst, PhD
Doctorado en estadística bayesiana en Duke University, EEUU. Su investigación se basa en el desarrollo de nuevos métodos y modelos de gestión de riesgos. Publica en revistas académicas en el campo de las finanzas cuantitativas y la estadística bayesiana.
Profesor de la XXIII Semana Internacional de ESAN
Auspicios