Cómo invertir en oro y protegernos de la crisis

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La crisis económica global que aún enfrentamos ha impulsado a los inversionistas a buscar alternativas menos riesgosas, propulsando al oro como uno de los destinos preferidos del refugio. En efecto, solo durante el presente año el valor de la onza del dorado metal se ha incrementado cerca del 30%.

Los primeros en dirigirse hacia esta inversión han sido los inversionistas institucionales internacionales, incluidos diversos bancos centrales. Pero como individuo, ¿cómo tomar ventaja de esta coyuntura?

Lo primero sería descartar la posibilidad de comprar directamente este mineral. Ello no da ningún tipo de pago de dividendos o rentas y es costoso almacenarlo. Esta alternativa no solo puede ser excesivamente onerosa, sino también poco práctica.   

En cambio, el mercado financiero nos ofrece otros mecanismos para invertir en oro:

Acciones de empresas auríferas: la ventaja de este tipo de instrumento es que resulta más práctico y barato que comprar oro directamente. El riesgo es que su rentabilidad no dependerá únicamente de cómo se comporte el oro, sino que también nos podrían afectar muchos otros factores que impacten en la empresa. 

Fondos Mutuos: existen fondos especializados en metales preciosos que tienen, entre otras, acciones de empresas auríferas, sin la necesidad de comprarlas una por una. Sin embargo, este tipo de inversiones llevan implícitos costos como una comisión por administrar nuestro fondo o una comisión por retirarnos del mismo, además de otros requerimientos como el de un período de permanencia mínimo. 

ETF's (Exchange Traded Fund): son fondos mutuos que listan en bolsa. Los activos en los que invierte un ETF pueden ser variados, incluso llegando a invertir en oro propiamente dicho (es el caso del SPDR Gold Shares). Los portafolios de los ETF's no suelen recomponerse con la misma dinámica que otros fondos mutuos, lo cual alivia un poco la comisión que cobran.

Las opciones indicadas son sólo algunos de los mecanismos que están a nuestro alcance para invertir en oro, cada uno con sus propias ventajas y desventajas. Además, cada quién debe analizarlas en función del resto de inversiones que se disponen (una visión de portafolio conjunto). Más aún, debe enmarcar esta inversión dentro de los objetivos financieros que persigue.

No es posible asegurar cuánto tiempo más el oro seguirá su carrera ascendente. Las opiniones especializadas están divididas al respecto. Para mucho es una alternativa de refugio, y se ven atraídos por este crecimiento. Eso hace que la inversión en oro sea especulativa. Es decir, que no obedece a fundamentos de oferta y demanda regulares. 

Si usted se anima a invertir en oro hágalo con cautela, y solamente asignando una parte de sus inversiones a este fin. Una vez que decida hacerlo, no lo pierda de vista.

¿Se animaría usted a invertir en oro bajo alguna de las modalidades expuestas por el profesor Díaz?



Esta entrada contiene un artículo de:
Enrique Díaz Ortega
PhD (c) en Economía, Cornell University, Ithaca, New York. MA en Economía, Cornell University, Ithaca, New York. Consultor internacional en Mercado de Valores y Sistemas Pensionales. Ha sido Gerente Central del Banco Central de Reserva del Perú.
Profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN
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