La clave está en las marcas

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Hoy más que nunca la diferenciación de marca se convierte en una pieza clave para el éxito de la empresa, sea esta local, nacional o internacional.

Las marcas vienen a resolver gran parte de las decisiones de compra a las que los consumidores se enfrentan cada día. Llegar al anaquel del supermercado y decidir qué mayonesa vamos a llevar o qué cereal es el preferido de la familia puede necesitar una inversión de tiempo importante si no tenemos previamente decidida la marca que vamos a llevar.

Los administradores de marcas consideran que el reto está en entrar directamente en la lista de la compra, que en lugar del genérico se anote el nombre propio del producto. Es decir, la marca. Por parte de las empresas este es un esfuerzo a largo plazo y pasa por:

  • Seleccionar un valor para la marca, significativo y estimulante para el consumidor.
  • Implementar este valor en todo contacto entre el consumidor y el producto, desde el empaque hasta la publicidad, pasando por los programas de lealtad, y las redes sociales.
  • Convertir la marca en un intangible estratégico de la empresa, también hacia el interior, integrando a los empleados, proveedores, etc
  • Construir la historia de la marca hacia el futuro, evolucionando con los tiempos y con las preferencias del consumidor.

El beneficio directo para la empresa son los clientes leales, quienes establecen un vínculo afectivo con la marca, reflejando un impacto en ganancias para el negocio. También se ha demostrado que la construcción de marca es un esfuerzo que protege a la empresa, es como un escudo anti crisis, incluidas las crisis económicas.

La buena noticia es que esto es posible para todas las marcas y no un privilegio reservado a las grandes marcas. En estos momentos gracias a la tecnología y a las redes sociales es posible para las marcas interactuar con el consumidor y generar vínculos personales. Además, el incremento de los segmentos en Internet, desde los adolescentes hasta las mamás digitales, los ejecutivos y las clases sociales bajas, abre esta opción para una mayor cantidad de marcas.

Ante estas nuevas posibilidades, el reto para las MiPyMEs es la profesionalización de sus procesos de branding. El desafío es hacer un buen papel en las redes sociales y algunas claves importantes en este sentido son:

  • Abrir un espacio para la interacción con el consumidor, y una vez abierto este debe permanecer disponible y bien atendido. Usarlo para establecer un diálogo cercano. No hablar como empresa sino como individuo.
  • Mantener actualizadas las interacciones y dejar la opción de que sea el consumidor quien proponga los temas de interés. Ceder parte del control al consumidor y escuchar sus propuestas.
  • Aprovechar este espacio para publicidad, promoción y venta, pero sin olvidar que el enfoque principal es la relación con el consumidor. Ofrecer algo que tenga un valor real, interesante y estimulante para el consumidor.
  • Crea tus propias audiencias. No comprar audiencias de los medios sino generar sus propios seguidores, dejando que sea el consumidor el que promueva la marca en nombre de la empresa.

¿Cómo evalúa usted su marca? ¿Qué acciones viene tomando para su diferenciación?



Eva Gonzales 
Esta entrada contiene un artículo de:
Eva M. González Hernández
Post doctorado en Business, conespecialidad en Mercadotecnia, Universidad de Tulane, New Orleans.Doctora en Comunicación Audiovisual, Universidad de Sevilla. Especialidad en Publicidad y Relaciones Públicas. Ha sido Directora de la carrera de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara.
Profesora del Curso de Branding del PEE de ESAN
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