Únanse al baile de las provincias

user-pic

Actualmente en el interior del país hay un sentimiento de "felicidad". Incluso, en algunas zonas, esta sensación se da en mayor grado que en Lima. Por consiguiente, la migración a la capital ahora es menos deseable. ¿Qué está sucediendo? Conozcámoslo.

En el marco del 6to EnQentro de Consumo Masivo organizado por la investigadora de mercados CCR y ESAN, el profesor Wakabayashi presentó un estudio que abarcó ciudades de la costa norte, sierra y sur del país, donde se estableció que en esta última hay una clara percepción de mejoras en las condiciones de vida.

El 65% de los encuestados de Arequipa respondió que su poder adquisitivo aumentó, mientras un 25% consideró que se mantuvo y un minoritario 9% dijo que su capacidad de compra disminuyó.

Si bien en general, en las tres zonas se observa una mayor adquisición de bienes, la encuesta permite observar que casi la mitad de los consumidores de la costa norte y sierra del país considera que su poder adquisitivo se mantuvo.

En la zona sierra, el 39% dice que sus ingresos mejoraron mientras otro 14% responde que disminuyeron. Sorprendentemente, en la costa norte -donde se registra un mayor dinamismo económico- se observan resultados muy cercanos.

Las mejores condiciones de vida se perciben entre los arequipeños, dado que la encuesta revela elevados niveles de respuestas positivas a preguntas sobre mejoras en materia de acceso al empleo, acceso a la salud, educación, calidad de vivienda y calidad de transporte. Considerando estas variables, en las ciudades de Trujillo y Chiclayo el optimismo es mayor que en Cajamarca y Huancayo.

Por otro lado, en las tres zonas mencionadas se ha detectado que los pobladores tienen una alta satisfacción de vivir en su propia ciudad, abriendo nuevas oportunidades de negocios y empleos. Así, solo el 3% de los trujillanos piensa vivir en Lima porque no encuentra oportunidades en su ciudad. Lo mismo ocurre con el 6% de los arequipeños, el 9% de los cajamarquinos, el 14% de los huancaínos y el 19% de los chiclayanos. 

Sin embargo, se pasa de una percepción de bienestar a otra de necesidades por cubrir cuando se trata del nivel de desarrollo de las ciudades. Cuando se les preguntó a los encuestados ¿qué le hace falta a su ciudad para ser tan moderna como Lima?, las respuestas estuvieron relacionadas con mejor infraestructura (asfaltado de pistas/veredas, más parques/jardines y edificios grandes); más lugares de compra (más centros comerciales, supermercados y tiendas); y mejorar el transporte (ordenar el transporte público, modernizar las unidades y vías rápidas como la vía expresa).

Al respecto, José Luis Wakabayashi, director de la Maestría en Marketing de ESAN, expresó al diario El Comercio que "ellos aspiran a que sus ciudades tengan mejoras físicas, algo que les permite de una u otra forma parecerse más a Lima". Sobre lo que podría pasar en los próximos años, el especialista indicó que las ciudades del interior del país se parecerán cada vez más a Lima y que en esta "carrera" Trujillo lleva la delantera.

El profesor Wakabayashi hizo estas apreciaciones durante su ponencia "Juntos pero no revueltos", que fue objeto de un primer artículo en este portal.

¿Cree usted que la sensación de bienestar que hay en provincias tiene asidero en la realidad?



Esta entrada contiene la exposición de:
José Luis Wakabayashi
Licenciado en Administración y MBA, ESAN. PhD (c) del Programa Doctoral ESADE. Se ha desempeñado como director de proyectos de investigación en Peruana de Opinión Pública; gerente comercial, de productos y marketing de reconocidas empresas nacionales e internacionales.
Director de la Maestría en Marketing de ESAN
Auspicios