Buscando un nuevo pacto minero

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Uno de los intelectuales que ha desarrollado una sólida crítica al accionar de la minería en el Perú es el antropólogo Javier Torres Seoane. Con él conversamos para conocer su opinión respecto a los últimos conflictos relacionados con los proyectos mineros y sobre su propuesta de un acuerdo minero en el país.

Según Javier Torres, director de Noticias SER, la minería en el Perú se ha desarrollado en un marco legal que no garantiza los derechos de la población ni el uso racional y sostenible de los recursos humanos. El antropólogo sostiene que el Ministerio de Energía y Minas no debería ser simultáneamente promotor de la inversión minera y encargado del desarrollo medioambiental.

Torres Seoane propone la necesidad de una agenda para un nuevo pacto minero, donde se incluyan los temas del ordenamiento territorial, el gravamen, la distribución del canon, y el rol de las empresas en el desarrollo rural y la participación ciudadana. "Se debe generar un acuerdo político en el que participen el gobierno nacional, el gremio minero y los gobiernos regionales", expresó.

El antropólogo sostiene que el gobierno equivocó su diagnóstico de las razones del malestar de la población con la minería. Asumió que el problema se resuelve con más recursos para los programas sociales, lo que condujo a negociar con las compañías mineras para la obtención de más dinero, dejando a un lado temas como el problema ambiental. "Y promulgó la Ley de Consulta Previa, pensando que con eso bastaba", manifestó.

Sobre el caso de Conga, Torres propone como solución crear un acuerdo de revisión del Estudio de Impacto Ambiental entre la empresa, el gobierno central y el gobierno regional en lo referido al aspecto hídrico por una entidad autónoma, cuyas conclusiones deberán ser respetadas por todos los actores.

Para el caso Andahuaylas, el antropólogo plantea la erradicación de la minería informal y la revisión de la acción de empresas que estarían contaminando el agua de la zona. Asimismo, se debe implementar el Programa de Desarrollo de los Pueblos Andinos producto de las movilizaciones del 2009.

Torres plantea que ya es momento de que gobierno proponga una agenda de debate para llegar a un nuevo pacto minero, cuyos elementos claves -sugiere el antropólogo- deben ser la reforma de la institucionalidad ambiental, el ordenamiento territorial, la participación ciudadana y la construcción de un catastro único sobre concesiones y derechos de usos del suelo. 

Al respecto, José Ventura, profesor del Programa de Alta Especialización en Gestión Integral para la Minería Moderna de ESAN, comentó que es importante diferenciar el concepto precio del concepto valor, como lo hacían los clásicos en la economía. Así -prosiguió-, el oro puede tener un precio muy alto en el mercado internacional, pero sin oro la gente no se muere.

"En el caso del agua, su valor en la vida humana es muy alta. Su escasez pone al límite la existencia. De allí que, escoger el agua o el oro es un falso dilema. Son elementos de diferente naturaleza. Mientras el primero nos propone una discusión entre inversión, precio y rentabilidad, el segundo nos lleva a una discusión entre calidad del agua, servicio y consumo", manifestó el profesor.

Seguidamente, añadió que se puede presentar el caso que el agua afecte al oro o viceversa, pero no por ello son excluyentes entre sí. "Para mí, una de las fuentes de conflicto, sino la principal, está en la falta de claridad en identificar exactamente el tema y la naturaleza del conflicto", subrayó. 

El profesor de ESAN señaló estar de acuerdo con la propuesta de Javier Torres, de crear un nuevo pacto entre los agentes sociales (empresa, estado y comunidad), pero agregó que se debe distinguir dos aspectos. 

1. Los elementos "claves" que Javier Torres propone para este nuevo pacto tienen una inclinación de la balanza a favor de un sector. Son temas ambientales y sociales, no se incluyen temas como rentabilidad del suelo, valor económico de los recursos, ingresos por trabajador, etc. Estos temas harían más equilibrado los "elementos claves" del nuevo pacto. 

2. El método. El nuevo pacto debe ser un punto de llegada, no un punto de partida. Si queremos que se convierta en el nuevo marco normativo para la actividad minera y la actividad agrícola y ganadera, éste debe ser producto de un proceso de negociación, en su real sentido; juego de intereses, no mecanismos epidérmicos de "participación" o "concertación". 

De no ser así, esta iniciativa quedará como los cientos de  mecanismos pocos eficientes: "planes concertados", "mesas de concertación", "mesas de diálogo" "comités de coordinación", etc.

¿Considera usted necesario un nuevo pacto minero como propone Javier Torres?



Esta entrada contiene un comentario de:
José Ventura
PhD in Management Sciences, ESADE, Ramon Llull Universitat España. Magíster en Administración, Universidad ESAN. Diplomado en Gerencia Política George Washington University. Experto en reforma del Estado, redes participativas y relaciones público-privadas. Profesor del Programa de Alta Especialización en Gestión Integral para la Minería Moderna de ESAN.
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