No, mejor no contrates babuinos

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Aprender a escuchar y entender las razones por las cuales las personas expresan su descontento en determinadas situaciones es la mejor manera de afrontar las situaciones conflictivas que se presenten. Enfadarse o patear el tablero solamente agravarán los problemas.

"No hay nada más jodido que trabajar con gente", se quejaba un joven ejecutivo hace poco. Era su conclusión luego de haber tenido que manejar una situación laboral muy complicada y que, evidentemente, lo había dejado agobiado.

Tratando de aliviar sus tensiones, mi irónica respuesta fue: "Si te es tan complicado trabajar con humanos, entonces, contrata babuinos".

"No me refería a eso -fue su respuesta-, sino que mi área es jodida porque tengo que soplarme los reclamos de la gente, algunos justos, pero otros son solo caprichos. Y tienes que tratar a todos por igual así no te caigan. En fin, ojalá valga la pena el sacrificio y después venga algo mejor. Esa es la idea ¿no?".

Definitivamente mi amigo, posiblemente por su impulsividad, no estaba entendiendo en lo que estaba. 

Por un lado, en cualquier cargo que estés, siempre tendrás que vértelas con humanos que hacen reclamos. Algunos de sus reclamos justos te parecerán justos, otros de sus reclamos justos te parecerán injustos. Algunos de sus reclamos injustos a ti te parecerán justos y, finalmente, otros de sus reclamos injustos a ti podrán parecerte injustos.

En la práctica, es perder el tiempo tratar de determinar cuándo un reclamo es justo y cuándo no lo es, porque eso significaría que somos nosotros la medida de todas las cosas y que creemos que estamos en condiciones de determinar qué es lo "justo" y qué es lo "injusto". 

Por tanto, si trabajas con humanos (¿y quién no?) debes aceptar que siempre habrá algún descontento y que cada persona sentirá que está en lo correcto al quejarse. Es con ese sentimiento con el que debes lidiar, no con la justicia. Y deberás hacer algo al respecto para que ese sentimiento desaparezca o disminuya.

Sin embargo, no es por allí por donde quiero llevar mi reflexión. El asunto principal en el que quiero enfocarme es que siempre encontrarás problemas y dificultades, y no te conviene vivir soñando con que "ojalá valga la pena el sacrificio y después venga algo mejor".

Porque cuando te asciendan o cambies de empresa, los problemas probablemente serán diferentes, pero difícilmente serán menores y, mucho menos, desaparecerán. Y, prepárate, pues a veces en un cargo de mayor responsabilidad y con mejor sueldo, los problemas suelen ser mayores y más complejos.

Entonces, ante las situaciones desagradables que te toque vivir, debes elegir: o lloriqueas ante esas dificultades o aprendes de ellas. Es poco productivo vivir soñando en un futuro sin problemas pues sólo evitará que puedas aprender a manejarte con los demás y, más aún, evitará que puedas aprender más acerca de ti mismo, que es lo más importante.

Y, si por allí algún gerente muy creativo está pensando en la idea de contratar babuinos, mejor desista: no te irá mejor que con los humanos. Igual, luego de un tiempo en que todo parecerá ir bien, seguro también terminarán quejándose de algo que, igualmente, no podrás entender si es justo o injusto. Lo único bueno, si es que lo haces, es que allí descubrirás que te es menos difícil entenderte con tus congéneres humanos, con todas las dificultades que ello presenta.

Finalmente, si tú te quejas de lo jodido que es trabajar con gente, mejor ni averigües lo que ellos piensan de tener que trabajar contigo.

¿Qué tan complicadas son las interrelaciones en su organización y cómo son resueltas?



Esta entrada contiene un artículo de:
Luis Felipe Calderón Moncloa
Profesor del área de Administración. Doctorando en la Université Jean Moulin, Lyon, Francia. DEA, Universidad de Niza, Francia. MA in Management Learning y MSc in Information Management, Lancaster University, United Kingdom. MA, ESAN, Perú. Bachiller en Psicología, Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú.
Profesor del MBA Tiempo Completo de ESAN
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