Cuatro enfoques distintos para afrontar las políticas públicas

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Las propuestas combinan, según los tópicos, en algunos casos políticas incrementables y de balance de intereses, en otras gran racionalidad y tecnicismo y en otras cambios radicales que empoderen a los más débiles y que transformen la sociedad.

Ante un numeroso y atento auditorio, Santiago Rocaprofesor principal de ESAN, presentó el pasado jueves 8 de marzo su libro "Políticas públicas para gobernar", el que recoge una importante selección de artículos periodísticos por el autor en diversos medios impresos. Aquí les ofrecemos un fragmento de la exposición que diera el profesor Roca.

Los que diseñan los contenidos de las políticas públicas se enfrascan a veces en disputas irreconciliables porque existen muchos dogmas y creencias según los cuales todos los temas públicos tienen el mismo origen y enfrentan el mismo tipo de respuestas. 

Algunos, por ejemplo, creen que las políticas públicas deben ser siempre estrictamente técnicas y resolverse en base a la ciencia y a la eficiencia (Pareto óptimo). Otros piensan que las políticas reflejan los intereses de los diversos grupos y que la democracia permite la alternancia en el poder y por lo tanto el progreso ocurre en un período a favor de unos grupos y en otros períodos a favor de los otros; y que esto siempre va a ocurrir así. 

Otros piensan que las preferencias de los individuos se contradicen cuando ellas son expresadas en comunidad y por ello es mejor dejar que el mercado resuelva por sí solo los problemas, excepto en casos de algunas fallas del mercado y manejo de recursos mancomunados como el agua, el aire, los minerales no renovables y algunos otros bienes. 

Por último, hay quienes se rebelan contra el dominio y la explotación y demandan políticas que rompan las estructuras y cambien el poder, empoderando a los más débiles.

En función a estos cuatro enfoques las disputas y posiciones se vuelven irreconciliables, se estigmatizan los planteamientos de uno y otro lado y no se avanza en la resolución de los asuntos públicos. 

Lo que he podido encontrar a lo largo de mis 40 años de trayectoria profesional  -y eso está en forma implícita a lo largo de los alrededor de 170 artículos que componen los 21 capítulos o temas que integran este libro- es que los cuatro enfoques arriba señalados tienen relevancia y pertinencia dependiendo del asunto o tema específico que se tenga que enfrentar.

Esto lo he podido comprobar no solo en la academia sino en los períodos en que he trabajado para el sector público o comprometido con proyectos políticos que buscaban la transformación del país: Fujimori en las elecciones de la segunda vuelta en 1990, en Indecopi con el presidente Alejandro Toledo, o participando en el equipo de la gran transformación y en la Hoja de Ruta en el gobierno actual.

Hay algunos asuntos públicos que requieren el cambio radical, el empoderamiento inmediato de los más débiles o pobres, la ruptura para erradicar el abuso. Otros se acercan más a balancear mejor la influencia de los intereses y de los grupos de poder. Hay temas que requieren más intensamente la ciencia y la técnica para su resolución y otros que necesitan de instituciones y reglas para resolver las fallas del mercado. 

En ese sentido, las propuestas en el libro combinan, según los tópicos, en algunos casos políticas incrementables y de balance de intereses, en otras gran racionalidad y tecnicismo y en otras cambios radicales que empoderen a los más débiles y que transformen la sociedad.  

¿Qué opinión le merece el análisis presentado por el profesor Santiago Roca?



Esta entrada contiene la exposición de:
Santiago Roca
PhD y MA in Economics, Cornell University, EE.UU. Bachiller en Ciencias Sociales, mención en Economía, Pontificia Universidad Católica del Perú.
Profesor del MBA Tiempo Completo de ESAN
Auspicios