Petroperú y la estrategia de suministro energético

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Uno de los asuntos más importantes que se deberían discutir en el Perú es la elaboración de una estrategia nacional de suministro energético a largo plazo. Es necesario subrayar "a largo plazo" porque, lamentablemente, el discurso vigente de la clase política nacional se centra exclusivamente en el corto plazo.

Condicionantes de la estrategia de suministro energético en el Perú

Los condicionantes de una estrategia de suministro energético en el Perú son:

  • Disminución de la producción de crudo nacional
  • Agotamiento de las reservas
  • La situación de Petroperú
  • Incremento de la demanda nacional de crudo

Las líneas básicas de una estrategia de suministro energético a largo plazo deberá considerar los condicionantes anteriormente mencionados. Una correcta comprensión de la situación actual de las constantes vitales del sector del petróleo en el Perú permitirá elaborar una correcta estrategia  a largo plazo.

Disminución de la producción de crudo nacional

La elaboración de una estrategia futura de suministro energético debe considerar un hecho que es inapelable: el Perú no es un país petrolero y, además, dispone de escasos recursos gasíferos en la actualidad. En este sentido, los datos estadísticos de la Agencia Nacional de los Hidrocarburos, Perúpetro, a mayo de 2012, indican que la reducción anual de la producción de crudo es un hecho irreversible, tal como se observa en la figura 1 y 2.

Figura 1: Evolución de la producción anual de petróleo en el Perú de 2002 a 2012. Fuente: Perúpetro.

En la figura 1, se observa que el Perú ha dejado de producir más de 8 millones de barriles anuales de petróleo desde el 2002 hasta finales del 2011. En el 2002, la producción anual de crudo alcanzó los 33 millones de barriles mientras que en el 2011 sólo se extrajo algo más de 25 millones de barriles anuales.

No es difícil deducir que el Perú ya ha superado el cenit de producción petrolera y por más descubrimientos que se realicen no se alcanzará el pico de producción del año 1980, con 70 millones de barriles anuales.

Figura 2: Evolución de la producción diaria de petróleo en el Perú de 2002 a 2012. Fuente: Perúpetro.

En la figura 2, se observa que la reducción anual de producción de petróleo está asociada a la disminución de la extracción de crudo en la zona de producción petrolífera localizada en la selva del Perú. Mientras que en la zona Noroeste y en el Zócalo la producción de crudo en conjunto se ha estabilizado, la producción en la zona Selva muestra una reducción drástica con carácter dramático para la seguridad del suministro energético del país.

Las dos figuras anteriores reflejan que la teoría del cenit del petróleo de Hubbert se demuestra incontestable en la evolución de producción anual de petróleo en el Perú. Por tanto, parece lógico que la elaboración de una estrategia de suministro de petróleo deba valorar seriamente este hecho, por cierto, estrictamente estadístico.

Incesante agotamiento de las reservas de crudo

En cuanto a las reservas de petróleo existentes, las estadísticas no son más optimistas. Según informes de Perúpetro, las reservas probadas a 31 de diciembre de 2010 son de 582 millones de barriles mientras que las probables alcanzan los 941 millones de barriles, figura 3. No es difícil entender que las reservas del Perú se agotan rápidamente.

Figura 3: Evolución de las reservas de petróleo en el Perú de 2000 a 2010. Fuente Perúpetro.

El fortalecimiento de Petroperú

Por otro lado, es importante incluir en la estrategia energética a largo plazo la situación actual de la empresa estatal Petroperú. Actualmente, dicha empresa no dispone de yacimientos petrolíferos propios por lo que su actividad económica es exclusivamente el refino y distribución de crudo, que debe comprar a precios internacionales, obteniendo reducidos márgenes de ganancia.

En el Perú existen actualmente siete contratos de concesión con empresas operadoras de extracción de petróleo vigentes hasta el 2016. La producción total de los lotes asociados a estas concesiones es de algo más de 9 millones de barriles, un 35% de la producción anual de 25 millones de barriles.

La  devolución a Petroperú de los lotes de explotación petrolera, mencionados en el párrafo anterior, permitiría obtener un margen de ganancia muy importante en casi la tercera parte del crudo empleado anualmente en el proceso de refino, figura 4.

Figura 4: Origen del abastecimiento anual de crudo de Petroperú en miles de barriles. Fuente: Equilibrium

Evolución de la demanda nacional de crudo

Otro factor importante en la elaboración de una estrategia a largo plazo del suministro energético es la evolución de la demanda interna de crudo. En la figura 5, se observa que la demanda interna se incrementa anualmente intensificando la dependencia del Perú de un recurso fósil cada vez más escaso en el país.

Es necesario revertir esa tendencia y reducir la demanda interna de crudo que a finales de 2011 alcanzó los 190 mil barriles diarios. El consumo anual de crudo ha superado el pico histórico de producción nacional de petróleo. Un hecho particularmente preocupante y desconsolador para los defensores de la teoría de un Perú exportador de petróleo en contados años.

Figura 5: Evolución de la demanda interna diaria de crudo en miles de barriles. Fuente: Equilibrium.

Líneas  básicas de la estrategia de suministro energético

A la luz de las sombrías estadísticas de extracción y reservas de petróleo, de la triste actualidad de Petroperú y del preocupante incremento del consumo interno de derivados de petróleo, una estrategia nacional de suministro de petróleo en el Perú debería evaluar las siguientes propuestas:

1. El Perú es un país con escasos recursos petroleros y la producción de petróleo se encuentra en franco declive, por tanto, es indispensable una estrategia nacional de reducción del consumo de derivados de petróleo. No parece lógico que una estrategia energética a largo plazo encadene al país a un recurso fósil escaso y excesivamente caro.

2. Una estrategia de reducción de consumo de derivados de petróleo se deberá articular con un sistema de transporte despetrolizado. Es necesario diseñar un sistema de transporte de personas y mercancías desacoplado de los derivados del petróleo. El tren y el tranvía son los transportes más adecuados para un sistema de transporte inmune a las variaciones del precio del petróleo. La movilidad en las ciudades deberá priorizar al peatón y al ciclista y desincentivar el uso del coche privado.

3. Aquellos usuarios de coches privados interesados en continuar con su uso deberán directamente asumir las variaciones de los precios internacionales del crudo además de los altos impuestos que deberán abonar al Estado Peruano y las Municipalidades por ocupar espacios públicos y dificultar la movilidad de los usuarios del transporte público así como por la contaminación ambiental, acústica y visual que provocan.

4. En algunos países como Suecia se ha prohibido la venta de automóviles propulsados a combustible fósil a partir del año 2030, ya que es muy probable que en esas épocas existan sustitutos comerciales de los derivados del petróleo así como tecnologías más eficientes de transporte. En el caso peruano, por esas fechas, la producción de petróleo será ínfima o simplemente inexistente por lo que sería conveniente plantear la necesidad de establecer una fecha límite de entrada de vehículos a gasolina o diésel al país.

5. Petroperú deberá buscar alternativas a los derivados del petróleo y promover activamente la transición a bio-combustibles de segunda o tercera generación. Petroperú deberá proceder a implementar  proyectos piloto de sistemas de transporte despetrolizados en el sector público y privado.

La participación de Petroperú en el proceso de transición energética deberá ser establecida a través del correspondiente entorno normativo, y los recursos económicos se podrán obtener de la exportación de crudo o de la venta de derivados de petróleo a precios internacionales.

6. Petroperú deberá presentar un plan de construcción de bio-refinerías en diferentes puntos de la geografía nacional con el objetivo de garantizar el transporte de mercancías y personas y la transición a un modelo energético despetrolizado.

7. Los lotes con contratos de explotación vigentes hasta el 2016 deberán pasar a propiedad de Petroperú. Se debería explorar la posibilidad de que esos lotes reviertan a Petroperú, incluso antes de que expiren los contratos de operación. Asimismo, sería conveniente realizar una auditoría integral del estado de los lotes a explotar por Petroperú y del impacto medioambiental causado en el periodo de explotación por empresas petroleras extranjeras.

La estrategia nacional de suministro energético a largo plazo deberá considerar la situación real del sector petrolero peruano, que como se describe líneas arriba es simplemente preocupante, triste y sombrío.

Una estrategia seria y responsable se fundamenta irremediablemente en reducir la dependencia del crudo. El elevado consumo de derivados de petróleo se refleja principalmente en el transporte tanto público como privado.

No es difícil comprender que es imperativo despetrolizar el transporte público y de mercancías en el Perú con una estrategia de movilidad y transporte sostenible que priorice al peatón y al ciclista. El transporte público y de mercancías en las ciudades y entre ciudades deberá orientarse a tranvías y trenes de larga trayectoria, respectivamente.

En cuanto al uso del coche privado, es necesario desmotivar su uso con una política transparente de impuestos que reflejen el costo económico que causan en la movilidad urbana, en la salud pública, en el medio ambiente y en la contaminación visual y acústica de las grandes ciudades.

¿Qué otras consideraciones debería evaluar una estrategia nacional de suministro de petróleo en el Perú?



Esta entrada contiene un artículo de:
Alberto Ríos Villacorta
Doctor Ingeniero Industrial, Universidad Carlos III de Madrid. Ingeniero Eléctrico, especializado en Sistemas y Redes Eléctricas, Instituto Politécnico de Bielorrusia. Master en Energías Renovables, Universidad Europea de Madrid. 
Profesor Internacional de la Maestría en Gestión de la Energía de ESAN
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