¿Cómo gestionar el riesgo de un negocio para aumentar sus utilidades?

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Tener gestionado un riesgo tan universal como el operacional, el cual está en los procesos productivos y administrativos que realiza una empresa, impacta directamente en los resultados de un negocio. ¿Cómo lograrlo? Una primera fase consiste en inventariar los principales procesos que se llevan a cabo en la compañía.

Hace algunas semanas en un curso que dicté sobre Gestión Estratégica del Riesgo vimos con los alumnos de ESAN la necesidad de que las empresas indistintamente de su tamaño y sector, empiecen a desarrollar la cultura de la "Gestión del Riesgo". Definitivamente lograr este objetivo implica un cambio cultural.

Para lograrlo de manera real y objetiva, escogimos ocuparnos en principio del riesgo operacional, el cual está presente en todos los procesos que realiza una empresa, tanto en los procesos productivos como en los administrativos y que de acuerdo a su definición en los documentos de Basilea II se trata de aquel que está asociado a las posibles pérdidas por fallas humanas, fallas en los procesos, fallas en los sistemas de información y debido a causas externas, como por ejemplo, las pérdidas ocasionadas por un sismo.

La idea era simplificar una metodología a fin de que cualquier empresa percibiera de manera rápida las ventajas de gestionar este riesgo y que luego con esta experiencia se aventurara en aplicar otras metodologías más complejas. Para ello, se definieron cinco fases:

La primera, que es la de identificación, consiste en inventariar los principales procesos que se llevan a cabo en la empresa. Por ejemplo, en una empresa del rubro textil, existe el proceso de teñido, con la ayuda de los supervisores que son los "expertos" en ese proceso, procedemos a identificar cuáles son las posibles pérdidas que por los motivos mencionados en el párrafo anterior pudieran existir, tal como el uso de colores dispares por error en la codificación del color.

La segunda fase es la estimación del valor de estas posibles pérdidas y la frecuencia con que suceden en un espacio temporal. Siguiendo los criterios anteriores, si el error nos cuesta S/. 100 en pérdidas y ocurre una vez por semana, estaríamos hablando de S/. 5,400 en un año.

Una vez valorizados todos los posibles eventos de pérdidas inventariados, estamos en condiciones de abordar la tercera fase, que es la de ordenarlas gráficamente en un mapa de tal forma que se puedan identificar cuáles son las más críticas y así poder gestionarlas.

Estamos ahora en condiciones de desarrollar la cuarta fase, que consiste en definir planes de acción que permitan mantenernos en un nivel de riesgo que consideremos cómodo para nuestros intereses; es decir, nos fijamos un riesgo objetivo y mitigamos aquellos que consideremos críticos.

Retomando el ejemplo del proceso de teñido, podríamos establecer un punto de control a fin de verificar siempre el tono del color a utilizar con el tono de la cartilla de colores de acuerdo al código de la etiqueta, de esta manera estaríamos disminuyendo la frecuencia de las fallas y con lo cual estamos reduciendo el impacto total de la pérdidas por este riesgo.

sumillas_zea_gestionriesgo.jpg En otros casos, podríamos dejar de efectuar un proceso y evitar el riesgo o podríamos coberturar una pérdida con la contratación de una póliza de seguros; es decir, transferiríamos el riesgo o podríamos no hacer nada, con lo cual asumiríamos una pérdida que seguramente correspondería a un riesgo de baja frecuencia e impacto total monetario.

Finalmente, definimos una quinta fase, que sería la de seguimiento, en la cual vemos nuestros avances y medimos la efectividad de los planes de mitigación implementados.

Con la metodología descrita de manera sencilla, estamos en condiciones de poder sentir en nuestra empresa los primeros beneficios al tener gestionado un riesgo tan universal como es el  riesgo operacional, que impacta directamente en los resultados del negocio.

Y usted, ¿ha tomado en consideración la gestión de riesgos en su negocio?



Esta entrada contiene un artículo de:
Raúl Zea Moreano
MBA, ESAN. Egresado del Programa Magíster en Informática, PUCP. Ingeniero Industrial, Universidad de Lima. Diplomado de Especialización en Estadística Aplicada, PUCP. Actualmente se desempeña como Gerente de Riesgo Operacional y Control Interno del BBVA Continental. Profesor del Programa de Alta Especialización - Banca, Riesgos y Microfinanzas de ESAN
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