Evaluando la reforma de la administración pública

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En un artículo anterior expuse mi crítica al sistema de promoción de las exportaciones en el Perú. Sin embargo, tras varias incongruencias por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores, los consejeros económicos y comerciales han pasado primero al Mincetur y luego a Promperú, al que siempre debieron pertenecer.

Luego de 27 años, una oficina de promoción de exportaciones pequeña, eficiente, con personal calificado y que gozaba de cierta autonomía, había dejado de existir. Me refiero a FOPEX. Luego vino una retahíla de instituciones que la absorbieron.

ICE, una institución que medraba con Licencias Previas, instituidas por el primer gobierno de Alan García. Al término de éste, el gobierno del Sr. Fujimori lo liquidó ante la protesta del gremio exportador, ADEX.

La promoción de exportaciones dejó de existir por más de cinco años. Los restos de FOPEX; es decir, los Consejeros Económicos y Comerciales originados en él, fueron asimilados por el Ministerio de Relaciones Exteriores (RREE), el cual los adjuntó a su organización diplomática bajo la jefatura de un Cónsul bien entrenado para la política exterior, pero con muy poca idea del comercio internacional y la inteligencia comercial.

22 años permanecieron en Cancillería con un magro presupuesto y poca comprensión de su labor por sus jefes diplomáticos. La inteligencia no se hallaba al servicio de la apertura comercial que ha caracterizado al país en los últimos doce años.

Felizmente, a partir de este año, alguien le puso el cascabel al gato. Después de una serie de torpezas e incongruencias por parte del Ministerio de RREE, los Consejeros Económicos y Comerciales han pasado primero al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y luego a Promperú, organismo ad hoc, al que siempre debieron pertenecer. Sin embargo, esta no es la única buena noticia.

Como Promperú aloja también las responsabilidades ejecutivas del turismo y promueve la imagen país, el concepto de promoción ha tomado otra dimensión. Las tres responsabilidades, junto con la de atraer inversiones extranjeras, hoy bajo la tutela de Proinversión, se han convertido en un solo concepto que debe estar coordinado y bajo la responsabilidad de un director ejecutivo, tal como está experimentando PROEXPORT, el organismo promotor de Colombia o bajo dos instituciones, como lo realiza Pro-México.

sumillas_mcbride_cambio_peru2.jpg Este concepto no ha devenido de una idea creativa, inspirada bajo la ducha. Ha sido desarrollada luego de un estudio comparativo en países de todas partes del mundo y que concluyó que el 60% de los países analizados, trabajan exportaciones e inversión de forma conjunta. 40% de los países trabajan conjuntamente turismo con marca país. El 100% de las agencias de promoción tiene un presidente, lo que les permite contar con un liderazgo permanente y un enfoque en las capacidades de la organización.

La mayoría vende servicios, por ejemplo, PROEXPORT vende patentes de uso para la marca país e información comercial. El 50% de las agencias de promoción analizadas no son organizaciones netamente públicas, existen fundaciones, empresas y comités. El 80% de las agencias de promoción analizadas tienen bajo su cargo a las oficinas comerciales en el exterior. El 100% de las agencias de promoción (que corresponden) cuenta con servicios corporativos transversales, la mayoría en inteligencia comercial y marketing.

Como ustedes podrán apreciar, este es un cambio radical y positivo dentro de lo que conocemos como reforma de la administración pública. Mis más sinceras felicitaciones y augurios de éxito.

¿Cómo evalúa usted esta nueva responsabilidad otorgada a Promperú?



Esta entrada contiene un artículo de:
Eduardo McBride Quiroz
Profesor del área de Mercadeo. Master of Education, University of Pittsburgh, Pennsylvania, USA. Bachiller en Zootecnia, Universidad Nacional Agraria La Molina, Perú.
Profesor del MBA de ESAN
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