¿Qué debe hacer el Estado para evitar la fuga de talentos?

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El estancamiento de sueldos, sumado a los pocos incentivos que se ofrece a los profesionales que trabajan en el sector público, podría generar un serio problema político no solamente por las paralizaciones en distintas instituciones estatales sino también por la fuga masiva de personal altamente calificado.

toyama_remuneraciones.jpg Un reporte que realizara a fines del año pasado la firma Macroconsult reveló que la situación de las remuneraciones en el sector público está llegando a un punto crítico. La prestigiosa consultora citó datos del INEI para confirmar que los salarios promedio del gobierno no solo están estancados sino que en el periodo comprendido entre 2005 y 2012 sufrieron una caída de 3.1% en términos reales.

Macroconsult advirtió sobre la posible generación de un serio problema político, toda vez que los ingresos promedio de trabajadores del sector privado en Lima Metropolitana se vieron incrementados en 32%.

Producto de esta asimetría, el sector público registra un avance de la sindicalización en su interior, alcanzando incluso los más altos niveles del Estado. Es así que grupos de trabajadores del Despacho Presidencial, el Congreso de la República, y la Defensoría del Pueblo han creado cada uno sus respectivos sindicatos alzando la bandera de un incremento en la escala remunerativa, pues sus ingresos permanecen inmóviles en algunos casos desde hace 16 años.

El documento publicado por Macroconsult también hace referencia a los efectos negativos de la ausencia de una política salarial y la interferencia de decisiones populistas erradas, pues producto de ellas se fijó un tope máximo para las remuneraciones de los empleados del Estado. Esto, por obvias razones, motivó la fuga en masa de los tecnócratas y ejecutivos más capacitados, dejando en una situación de desventaja al aparato estatal.

Jorge Toyama, profesor de la Maestría en Finanzas y Derecho Corporativo de ESAN, declaró en una entrevista publicada en Gestion.pe que debido al establecimiento de límites salariales durante el gobierno anterior se produjo esta lamentable migración de profesionales del Estado hacia el sector privado.

El laboralista afirmó que "el sueldo tope" -fijado en S/. 15,600- podría resultar atractivo para algunos, pero no para aquellos profesionales que además de haber realizado posgrados en el exterior dominan dos o tres idiomas.

En ese sentido, Toyama destacó el hecho de que en la actualidad se dan algunos cambios, pues hoy es posible observar que un director especializado de comercio exterior percibe un ingreso mensual de S/. 25,000. "Debemos distinguir las autoridades políticas de los funcionarios técnicos. Es erróneo evaluar la escala de sueldos en base al ingreso del Presidente, pues los profesionales altamente especializados demandarán un ingreso mayor", subrayó.

El experto agregó que ante una "competencia feroz por el talento" resulta indispensable una reforma salarial. Por lo mismo destacó la importancia del proyecto de Ley del Servicio Civil, que será debatido en el Congreso. "Por primera vez existe voluntad política para aumentar los salarios bajo una reforma que incluye concursos públicos, permanencia, movilización y desvinculación; todo en función a la meritocracia", aseguró.

sumillas_toyama_remuneraciones.jpg Toyama además recalcó la importancia de otras medidas a aplicar en el aparato gubernamental para retener el talento. Una de las más importantes -mencionó- es la rotación de personal. "Si actualmente no se puede ascender salarialmente por los topes de sueldo, se debería ofrecer un crecimiento horizontal; es decir, una posición en otra entidad con remuneración similar, pero enfrentando nuevos retos", explicó.

El destacado laboralista mencionó también la capacitación como otra fórmula interesante para evitar la fuga de talento. "El empleado debería quedarse en la entidad el doble del tiempo de su adiestramiento", recomendó. Asimismo, destacó la importancia de la "inmunidad" del personal técnico de confianza, los cuales deberían permanecer en sus puestos así cambien las "cabezas" de la institución.

En su opinión, y más allá del tema remunerativo, ¿que debería ofrecer el Estado a su personal calificado para que éste no migre masivamente hacia el sector privado?



Esta entrada contiene un comentario de:
Jorge Toyama Miyagusuku
Socio del Estudio Miranda & Amado Abogados. Miembro de la Junta Directiva del Comité de RR.HH. de AMCHAM. Abogado, Pontificia Universidad Católica del Perú. Maestría en Derecho Constitucional, Pontificia Universidad Católica del Perú.
Profesor de la Maestría en Finanzas y Derecho Corporativo de ESAN
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