Una reforma que favorece a las AFP y no a los afiliados

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Mientras sigue la discusión sobre la conveniencia o no del nuevo tipo de comisión que cobran las AFP, continúa pendiente una demanda de inconstitucionalidad que podría tirarse abajo la reforma iniciada por el gobierno.

guillen_afp.jpg La reforma de las AFP apunta a dos pilares: reducir comisiones y ampliar la cobertura. Esto indica que se ha establecido el traslado gradual a una comisión por saldo con la idea de que se reduzcan los pagos de comisión por parte del afiliado. Sin embargo, una persona, joven aún y que deba jubilarse dentro de 30 años, tendría que pagar más por comisiones con la modalidad de descuento por saldo que la que habría venido pagando por remuneración.

La mayoría de peruanos tiene entre 35 y 45 años, por lo que el nuevo tipo de cobro por saldo le convendrá a las AFP, pues acumularán fondos y cobrarán más por comisiones. Solo los afiliados mayores de 55 años deberían optar por la comisión por saldo.

En tanto, en el caso de los independientes, la reforma se ha quedado corta porque solo se obliga a aportar a los formales, que son una minoría en la PEA. Faltaría considerar a las pequeñas y microempresas, así como a las trabajadoras del hogar.

A todos ellos se les debe incentivar con beneficios para que aporten; por ejemplo, con seguros de salud o la posibilidad de retirar el fondo en casos puntuales. Lamentablemente, la reforma no se está haciendo a favor de los afiliados, sino de las AFP.

Sin embargo, aún está pendiente de resolución la demanda de inconstitucionalidad presentada por la congresista fujimorista Martha Chávez. Un argumento es que la comisión por saldo vulnera el derecho constitucional que señala que los fondos de los pensionistas son intangibles. Si el Tribunal Constitucional falla a favor de la demanda se echa abajo toda la reforma y se sanciona administrativamente al ministro de economía.

sumillas_guillen_afp.jpg Asimismo, volviendo al tema de beneficios que se pueden ofrecer a todos los aportantes, está la posibilidad de que puedan hacer uso de su fondo de pensiones en algunos casos. Por ejemplo, si el afiliado o algún familiar cercano sufre de alguna enfermedad terminal, que tenga la posibilidad de agarrar su dinero previsional para darle una mejor calidad de vida en sus últimos años.

Creo que también debería darse la oportunidad de usar los fondos para créditos hipotecarios o educativos. Por ejemplo, si tengo un fondo de medio millón de soles y lo retiro para comprar un departamento, puedo gozar de una renta de US$ 3,500 por el alquiler de ese espacio, que es mucho más que lo que recibiría como pensión hasta que me muera.

Hay que recordar que los retornos que tienen las AFP sobre el capital son mayores incluso que los que reciben las empresas mineras, que siempre están en el ojo de la tormenta por sus ganancias.

¿Cómo evalúa usted la actual reforma del Sistema Privado de Pensiones? ¿Qué correcciones se necesitan?



Esta entrada contiene un artículo de:
Jorge Guillén
Ph.D in Economics, West Virginia University, USA. Economista. Especialización en metodos cuantitativos aplicados a economía y finanzas. Economista de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN
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