¿Qué puede alcanzar Lima como ciudad para el 2021 y 2035?

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Las ciudades, sobre todo las grandes, se plantean continuamente retos para mejorar la condición de vida de sus habitantes. Barcelona o Londres, por ejemplo, encontraron hitos perfectos en los Juegos Olímpicos de 1992 y 2012, respectivamente, para alcanzar sus metas con plazos fijos. En Lima, se acercan dos acontecimientos que pueden ser trascendentales para su crecimiento como ciudad.

peru_bicentenario_cabrera.jpg El Bicentenario nacional y los Quinientos años de fundación española

Próxima a realizarse dos grandes celebraciones en nuestra capital, Lima tiene la obligación de mostrarse como una ciudad radicalmente distinta a la actual. Pero, ¿cuál es el modelo de ciudad que deseamos para Lima? Con casi diez millones de habitantes, ¿cómo debe estar organizada una administración eficiente de la ciudad? ¿Se debe desalentar el crecimiento demográfico y reordenarnos con la población actual?

El caso de Barcelona

Barcelona, una ciudad con cinco millones y medio de habitantes, y que en los últimos veinte años ha dado un impulso extraordinario a la forma de gestionarse, logrando posicionarse como una de las ciudades europeas más atractivas para hacer negocios, tuvo una historia de aciertos y errores que no le hicieron perder de vista los objetivos que se trazaron para su primer gran desafío luego que España volviera a la democracia: los Juegos Olímpicos de 1992.

Configurando un modelo de estrecha colaboración entre la organización pública y el sector privado, tuvieron un norte preciso: el modelo debía sostenerse sobre una base de crecimiento económico, resultando atractiva para las empresas y sus negocios. El éxito urbanístico y económico se da por la significativa mejora de infraestructura y espacios públicos, el creciente número de visitantes, por turismo o negocios, y la gran atracción que constituye la ciudad para el ámbito empresarial.

El régimen urbano que por definición es un grupo informal, pero relativamente estable de agentes públicos y privados que, gracias a su acceso a recursos institucionales y económicos, proporcionan estabilidad para tomar decisiones de gobernabilidad urbana, constituye el principal esquema motor del progreso continuo que experimenta.

El concepto de régimen urbano reconoce que en temas de políticas urbanas se establece una relación de influencia mutua entre la esfera política y la esfera económica, siendo los elementos para su existencia: Un franco proceso de coalición de agentes público privados, diseño de esquemas de cooperación y movilización de recursos humanos y materiales, entre ellos, y principalmente la existencia de una agenda común1. Puede desvirtuarse si no se establecen con claridad parámetros de control que resguarden el interés común al interés puramente económico.

Brevemente Londres

Aprovechando las Olimpiadas del año pasado, esta ciudad realizó importantes intervenciones urbanas, transformando por ejemplo una zona industrial abandonada en la Villa Olímpica. Ahora tiene un plan Londres 2031 con líneas maestras que pueden parecer muy idealistas, pero son muy reales al mismo tiempo, y además orientado a sus habitantes. Como ser una ciudad:

  • Que afronte el reto del crecimiento económico y poblacional ofreciéndoles igualdad, siendo competitiva y exitosa a nivel mundial, basada en su espíritu y herencia.
  • Diversa, fuerte, segura, que ofrezca a sus habitantes sin importar su procedencia, oportunidades para que desplieguen todo su potencial; arquitectónicamente bien concebida, con espacios verdes para disfrutar, y que ayuden a la mejora en la calidad de vida y bienestar de ellos.
  • Líder a nivel mundial en el cuidado del medio ambiente, con medidas concretas en ese sentido.
  • Donde sea fácil, seguro y conveniente acceder a un trabajo y oportunidades de desarrollo, con un efectivo sistema de transporte.
  • Promotora de la salud con actividades de caminata, ciclismo y más uso del río Támesis.

Nuestra Lima

Lima, lamentablemente, no tiene rumbo, ni un modelo a seguir. Las zonas deterioradas de la ciudad no son intervenidas por ninguna iniciativa, ni pública ni privada, y todos los problemas que nos aquejan hoy son los mismos de varias décadas atrás y siguen sin solución. Los políticos se presentan como candidatos a la alcaldía, sin tener la mínima idea de qué es una visión a largo plazo de una gran metrópoli.

Tenemos ahora oportunidades aisladas como el proyecto Vía Parque Rímac que integrará muchas zonas de bajo valor inmobiliario, pero que pueden beneficiarse de radicales intervenciones urbanas que las transformen en beneficio de la ciudad con nuevas áreas para el comercio, la industria mediana, vivienda, servicios de salud y educación, desarrollando nuevos espacios modernos y plusvalía; es decir, dinero para la ciudad.

¿Qué pretendemos preservar del Cercado o del Rímac?, solo por mencionar dos distritos con viviendas y espacios ajenos a nuestros tiempos. ¿Acaso todo es histórico?, o se pretende preservar indefinidamente la desidia, ocupando manzanas que pueden ser densificadas con viviendas, comercio, liberando otras tantas para campos de recreación y servicios, generando mayor calidad de vida para sus habitantes.

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¿Alguna iniciativa privada se anima a replantear el nuevo uso de las manzanas de estos distritos generando además nuevas vías de acceso, que se integren a la red metropolitana en las áreas dejadas por las manzanas desocupadas?

En este mismo nuevo eje vial se puede plantear, a semejanza de Santiago de Chile, una ciudad empresarial, y atender en un solo complejo las necesidades de oficinas que no necesariamente deben ser Premium.

Estas ideas no son nuevas. En Barcelona se transformó el barrio obrero e industrial de Poblenou, casi doscientas hectáreas, en un nuevo distrito económico ligado a las nuevas tecnologías: 22@Barcelona, así como lo lee, con ese nombre. Al comienzo, como es casi natural en estos casos, hubo oposición pero el tiempo ha demostrado lo positivo de esta experiencia de transformación urbana.

Pero estos cambios no se dan en cuatro años de gestión municipal, ni tampoco lo pueden plantear los amigos del Alcalde de turno. Se deben crear entidades autónomas, con un régimen jurídico especial para dirigir el proceso de planeamiento urbano, incluyendo su diseño y gestión, y muy sólidas, sin ninguna injerencia política (algo que reconozco es muy difícil en nuestro país). Esa es la única manera de garantizar el progreso de nuestra ciudad.

Este planteamiento se debe hacer sobre una sola ciudad: Lima. El Callao y sus recursos como Provincia y Región deben pasar a formar parte de Lima Metropolitana.

Para el 2021

¿Qué podemos alcanzar para el 2021? Como habitantes de Lima anhelamos muchas mejoras, pero si pudiera seleccionar tres prioritarias, éstas serían: resolver el problema del transporte dando prioridad al transporte público en los ejes principales (inversión en infraestructura vial multimodal, con gran énfasis en las nuevas líneas del Metro de Lima, proyecto de ampliación de rutas que debe continuar de manera permanente  durante varias décadas más); generar espacios públicos para que la gente disfrute la experiencia de vivir en una ciudad segura y saludable (una ejemplo en pequeña escala: el Parque de las Aguas); y grandes intervenciones urbanas en asociaciones público privadas (cambiar para siempre los tradicionales barrios inseguros por espacios nuevos y modernos con todos los servicios necesarios donde los primeros beneficiados serían sus actuales ocupantes), complementadas por un sistema de seguridad ciudadana que nos permita sentirnos ciudadanos de primera clase.

Para el 2035

La consolidación de la nueva forma de gestionar la ciudad, con criterios técnicos y manteniendo a los políticos alejados de las grandes decisiones urbanísticas, será lo fundamental.

Para sus quinientos años, Lima deberá tener los recursos y la capacidad de gestión para ocuparse también de otras obligaciones que no desempeña ahora, como la promoción de la educación básica de alta calidad en los sitios marginales como prioridad, más que todo como una obligación moral; pues en la medida que se abandone a la niñez generaremos personas de conducta indeseable que dañarán nuestra convivencia. No nos servirá de nada una ciudad bien presentada con personas sin educación.

Conclusiones

La expansión económica es un buen componente para motivar cambios drásticos en la conducción y destino de nuestra ciudad. Esta expansión no será para siempre y debemos aprovecharla ahora.

No podemos recibir dos acontecimientos tan importantes con una Lima arrastrando sus mismos problemas. Como hemos expuesto, la conjugación del componente público privado, dentro de un marco jurídico adecuado, es el esquema que nos puede garantizar el progreso. El actual sistema no funciona más.

Lima no merece obras mal hechas como el intercambio vial que conecta la Autopista Ramiro Prialé con la Carretera Central. Ciertamente habrán muchos intereses económicos en juego, buscando salir de las líneas maestras de la planificación para entregarnos ese tipo de obras, intereses que serán controlados en la medida que todos sepamos adonde se dirige nuestra ciudad, liderados por un equipo de personas honestas y capaces, con unas reglas de conducción y objetivos claros, que nos lleven a transformar Lima en una ciudad donde nos guste vivir, y para lograrlo hay que actuar desde ahora.

¿Qué otros cambios considera usted necesario tomar para que Lima alcance los niveles de desarrollo urbano esperados?

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1 Stone C.N. 1989 - Regime Politics - Governing Atlanta



Esta entrada contiene un artículo de:
Justo Cabrera Villa
Ingeniero Civil especializado en gerencia, consultoría y supervisión de proyectos inmobiliarios y construcción, con amplia experiencia en el sector. Domina y utiliza la metodología PMI - PMBOK, Construction Management y Lean Management. Se graduó en la Universidad Nacional de Ingeniería. MBA de ESAN.
Profesor de la Maestría en Gestión y Desarrollo Inmobiliario de ESAN
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