Unas son de cal y otras de arena

user-pic

El agro peruano está pasando circunstancias ambivalentes. Por un lado, el crecimiento del sector moderno agroexportador, que en el 2012 totalizó más de US$ 4,000 millones, incluido el café que alcanzó un récord superior a los US$ 1,000 millones, sin considerar las confecciones de algodón que sumaron otros US$ 2,000 millones. De otro lado, se vislumbra un escenario tormentoso para el cultivo del café.

agroperuano.jpgLa aparición de la roya y la caída del precio internacional del café afectan a sus 160 mil productores que poseen 380 mil hectáreas, y nos harían añorar ese récord alcanzado de US$ 1,500 millones en el 2011. En Colombia, donde esta plaga se ha vuelto endémica y ha afectado a más de 50 mil hectáreas, el gobierno subsidia a los agricultores con más de US$ 5 millones anuales. Sin embargo, este mal viene con solución bajo el brazo: erradicar los viejos cafetos actuales y reemplazarlos con variedades resistentes a la enfermedad y más productivas.

Para implementar esta solución se requiere un financiamiento de U$ 570 millones y normas que favorezcan a este cultivo como otorgar al café orgánico los beneficios de las exportaciones no tradicionales. Se debe vencer la resistencia del agricultor hacia el cambio y capacitarlo para que sus cultivos sean más competitivos. Vislumbramos tres o más años para una recuperación sostenida.

El lado positivo del agro lo constituye su competitividad internacional. Más áreas de cultivo; tecnificación del campo; diversificación de las exportaciones agrícolas; nuevos productos como los arándanos y la granada que se han incluido en la lista de exportación; nuevos mercados que han reemplazado a los tradicionales. China, Rusia, Turquía y Tailandia son mercados que se han abierto gracias a la actitud emprendedora y, por qué no decirlo, aventurera de nuestros empresarios, grandes y pequeños, que han entrado en estos caminos aún por desbrozar.

La quinua se vislumbra como uno de los cultivos con mucho futuro. Sin embargo, hay mucho trabajo por realizar. Nuestras variedades no son tan competitivas como las bolivianas, en términos de calidad y manejo poscosecha. La gran cualidad de la quinua es su adaptabilidad al medio.

sumillas_mcbride_agroperuano.jpgSe han reportado cultivos en la costa y en Majes con rendimientos sorprendentemente altos, pero que no tienen la calidad de la quinua altiplánica. Sin embargo, dada la propaganda internacional y la demanda de este pseudocereal, muy pronto la veremos sembrada en lugares apartados de su hábitat tradicional. Allí nuestra oportunidad, a más competencia mayor exigencia en su manejo y, como consecuencia, mayor competitividad de nuestro cultivo insignia.

En conclusión, el agro peruano se ha constituido en un sector muy promisorio, pero que demanda mayor atención y apoyo que el actualmente recibido. Estamos frente a una gran oportunidad, no la desperdiciemos.

¿Qué otros productos del agro pueden sobresalir y qué tipo de medidas de apoyo necesitan?



Esta entrada contiene un artículo de:
Eduardo McBride Quiroz
Profesor del área de Mercadeo. Master of Education, University of Pittsburgh, Pennsylvania, USA. Bachiller en Zootecnia, Universidad Nacional Agraria La Molina, Perú.
Auspicios