Petróleo, economía y sociedad

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¿Existe alguna relación entre los ingresos por la explotación de petróleo y el desarrollo de los países que poseen este recurso? ¿Qué debilidades están asociadas al uso constante de los recursos petroleros para políticas de corte asistencialista? Asdrubal Baptista, profesor de la XXVII Semana Internacional de ESAN, opina al respecto.

baptista_petroleo_1.jpg¿Existe una relación entre los ingresos por la venta de petróleo y el desarrollo de los países que poseen este recurso?

Los temas socioeconómicos tienen por necesidad un trasfondo histórico. Por lo tanto, si se quiere dar una respuesta satisfactoria, se tiene que contar con un amplio conocimiento histórico del país o países a analizar. Digo esto porque el caso de cada sociedad o país es distinto, siendo cada uno de ellos emblemático por las particularidades que presenta.

Dos grandes ejemplos son Noruega y Venezuela, países que poseen ingentes recursos petroleros. Si bien ambos han aprovechado enormemente las ventajas de la tenencia de petróleo, exhiben una gran diferencia. Y eso tiene mucho que ver con el marco general de desarrollo socioeconómico de estos países en el momento que se descubre la posesión de este recurso y empieza su explotación.

¿Podría decirse que también juega un papel la época en que se empieza a explotar el petróleo?

Ciertamente, sí. En el caso noruego, este recurso se empieza a vender en gran cantidad alrededor del año 1970 mientras que en Venezuela esto ya se había dado 50 años antes. Pero, más que la época en sí misma, lo que resulta importante son las grandes diferencias que existían entre ambos países en términos de desarrollo al momento del descubrimiento del recurso.

Llegada la década del 70, Noruega era un país con un desarrollo socioeconómico avanzado, el cual se expresaba en la calidad de sus relaciones sociales: un mercado de trabajo organizado, disciplina laboral, un grado de urbanización perfectamente establecido, instituciones políticas con larga historia, una sociedad civil de vieja data, etc. El petróleo, entonces, sirvió para favorecer y facilitar un desarrollo ya alcanzado con anterioridad por la sociedad.

Por el contrario, cuando empieza la explotación de este recurso en Venezuela, el nivel de desarrollo  de este país -medido en términos convencionales- era el más bajo de América Latina. Si en el caso de Noruega el petróleo sirvió para "apuntalar" el desarrollo, en el venezolano sirvió para "desarrollar" los fundamentos más rudimentarios para la construcción de una sociedad moderna. Como se puede ver, ambos son universos totalmente distintos y las consecuencias políticas, económicas y sociales, así como las prácticas distributivas, son completamente diferentes.

¿Qué debilidades están asociadas al uso constante de los recursos petroleros para políticas de corte asistencialista?

El petróleo o los minerales son recursos que para la sociedad en muchos sentidos son "gratuitos". Entonces, si el dueño originario de este recurso es el Estado, hace que el otro elemento del esquema, que son las relaciones políticas (entre la sociedad y el Estado) empiecen a construirse recién con base en el petróleo.

Es ahí precisamente donde empieza la debilidad del crecimiento basado en la tenencia de recursos minerales propiedad de los Estados, porque el equilibro que exhibe la historia económica del mundo en los casos "capitalistamente" más exitosos es la de un equilibrio entre la sociedad y el Estado, la recíproca necesidad que se tienen el uno del otro en términos económicos.

En el caso de una sociedad como la venezolana, donde los recursos son originariamente del Estado y por lo tanto la sociedad civil es dependiente de éste en un grado superior de dependencia a cualquiera otra sociedad normal, las debilidades del desarrollo sostenido basado en la tenencia estatal de recursos minerales se hacen patentes.

¿Existe una relación entre los países que poseen este recurso con una especie de motor de subdesarrollo por la dedicación exclusiva a exportar (depender de) materias primas?

El problema llevado a sus últimas consecuencias es bastante más complicado. En el caso de países muy atrasados y con una base productiva muy débil, el petróleo o los minerales aparecen como una posibilidad para sentar las bases iniciales del desarrollo, sin las cuales todo el desarrollo posterior sería imposible. Por ejemplo, en el caso de Venezuela, gracias al petróleo se facilitaron todos las etapas primarias del proceso de desarrollo económico como la urbanización de la sociedad, la organización del mercado de trabajo, la implementación de la disciplina laboral, etc.

sumillas_baptista_petroleo.jpgAhora viene la segunda parte de la respuesta, y ésta se refiere a que cuando hablamos de desarrollo suele añadirse que éste debe ser sostenido, porque el desarrollo es una tarea continua del Estado y la sociedad, y no un estado que se alcanza y ya; es decir, vencido el esfuerzo inicial y cumplidas las tareas principales, corresponde establecer un crecimiento sostenible en el largo plazo, al margen del recurso o con un apoyo cada vez menor de éste.

Y es precisamente ahí donde aparecen las dificultades mayúsculas, como se da en el caso de Venezuela, país que, como hemos dicho, consiguió un desarrollo sostenido absolutamente de primera calidad en el sentido cuantitativo de la palabra durante las cinco o seis primeras décadas de explotación de petróleo. Pero, una vez alcanzado ese grado de desarrollo, ha experimentado problemas para utilizar productivamente la renta o los ingresos de los recursos minerales.

¿Qué se necesita para llegar a comprender integralmente el problema y no quedarse en el resultado inmediato de los programas sociales?

Hay mucha gente que está en contra de estos programas, el cual no es mi caso. Me explico: en una sociedad pobre y con muchas necesidades por resolver, se necesita que la fuerza potencial laboral acceda al mercado de trabajo productivamente. Sin embargo, esa fuerza de trabajo carece de vivienda, educación, disciplina laboral, etc.

Entonces, ¿qué hacer? Muchos argumentos van en la línea de "yo no puedo dar a la gente cosas sin crearle un vicio y acostumbrarla a depender". La cosa no es tan simple, porque si se aplicara esta filosofía, entonces ¿cómo accederá esa gente al mercado de trabajo? ¿Con qué herramientas y qué práctica? ¿Con qué conocimiento, destreza y habilidades? Estas personas no cuentan con estas cosas, no las tienen, nunca las tuvieron ni nadie las formó para tenerlas.

Para ponerlo más dramático: si el lugar de la vivienda de esta gente carece de un techo seguro y se está situada en un lugar insalubre y peligroso, ¿cómo sale esa gente a trabajar productivamente si el punto de partida es tamaña condición?

Es decir, ahí se tiene un dilema sumamente complejo que el facilismo apresurado lo resuelve así: "no hay que darle a esa gente vivienda porque se van a malacostumbrar". En lugar de caer en esos facilismos prefiero abrir el espacio para pensar que puede haber necesidades que si no se resuelven básicamente van a truncar el desarrollo desde el comienzo.

Puestos sobre ese escenario, no soy partidario de dar "recetas" porque el argumento más simplista podría ser el siguiente: "Se le debe quitar los recursos al Estado para entregárselos a la sociedad civil"; es decir, un argumento comparado a que si una persona tiene el apéndice enfermo, la mejor solución es extirpárselo.

Lamentablemente, las cosas no son tan sencillas porque la sociedad no funciona así. Los problemas son históricamente mucho más complejos, y exigen grandes cantidades de comprensión política para lidiar constructiva e inteligentemente con ellos e idear formas para que la sociedad y el Estado puedan utilizar productivamente los recursos.

¿De qué manera puede un país petrolero aprovechar esa condición para desarrollar su economía mejorar sus niveles de vida?



Esta entrada contiene una entrevista a:
Asdrubal Baptista
Master de la Unversidad de Kent, abogado y economista. Profesor vitalicio del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Ha sido Presidente de la Academia Nacional de Ciencias Económicas en Venezuela.
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