Los vaivenes de la industria minera

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Para todos es muy conocido que el precio del oro, uno de nuestros principales productos de exportación, ha comenzado una franca caída tras 12 años en alza. Durante este año ha perdido el 26% de su valor. De igual manera, la plata es el metal más golpeado pues su cotización cayó 35.6%, mientras el cobre ha retrocedido 14.7% en el primer semestre de este año.

vaivenes_mineria_oro.jpgEl oro siempre fue considerado como un arma secreta y refugio contra la inflación, que al parecer está controlada en las mayores economías del mundo. La incertidumbre de que China registre un menor dinamismo de lo esperado ha recortado los pronósticos de los precios de todos los metales que se acentuará en el 2014 y complicará los pronósticos hacia el periodo 2015 - 2020.

Todas las compañías mineras a nivel mundial han comenzado a controlar sus costos revisando contratos con proveedores, operación de maquinaria, dotaciones laborales, capacidad de gestión, adquisición y gestión de activos y mejoras tecnológicas. Estos recortes han alcanzado a sus máximos directivos y en todas y cada una de sus operaciones. Según Bloomberg, las mayores compañías mineras han reducido en un 23% en promedio el pago a sus máximos responsables y a otros niveles jerárquicos de menor nivel.

Durante los años del "boom" se hicieron costosas adquisiciones o ampliaciones inoportunas que los accionistas las han calificado como mal uso del capital, en adición a los problemas de coyuntura política y socioeconómica de cada país donde se encuentran sus operaciones; temas como los permisos medioambientales, estudios de impacto diverso, consultas populares y previas, entre otros elementos restrictivos.

Ante estos hechos, definitivamente la caída de los precios de los metales afectará a la economía peruana. En el Perú podemos tener un costo de energía de 6.6 centavos de dólar por kWh que es inferior a lo que se paga en Chile (12.1), pero superior a lo que se paga en Canadá (5.3 centavos de dólar por kWh). Sin embargo, es reconocido que nuestra complicada y precaria operación y gestión institucional que se traduce en una "permisología" (palabra muy empleada por nuestro actual mandatario) larga, engorrosa e impredecible junto con las tensiones internas harán más difícil el caminar minero este año y los próximos.

Por el lado de la oferta también han salido voces de alerta. Nick Holland, presidente de Goldfields, ha declarado que se necesita un precio para el oro de US$1,500 para mantener la industria de una forma razonable, pues US$1,200 es un precio insostenible.

John MacKenzie, presidente del área de cobre de Anglo American ha señalado que en el mediano plazo se observará una estrechez en la oferta producto de la antigüedad de las minas, un decaimiento en las leyes de los depósitos, las mayores distancias de transporte debido a la profundidad de las minas y los nuevos desafíos que deben enfrentar los proyectos nuevos en materia ambiental, social y técnica. A su parecer, entre 2013-2015 posiblemente habrá un superávit en los inventarios pero hay pocos proyectos de alta calidad y la mayoría enfrenta desafíos que podrían retrasarlos, por lo que no está claro de dónde vendrá el cobre necesario para cubrir eventuales alzas en la demanda.

La gran pregunta es cómo responderá el Perú a esta baja de ingresos fiscales y cierre temporal de muchas operaciones. El gobierno lanzó tarde tímidas medidas tratando de reducir los tiempos en el otorgamiento de permisos. Pero falta medidas más específicas, como dictar el nuevo reglamento de protección ambiental para la minería, que está desde enero siendo revisado por el MINAM, o uniformizar criterios de los evaluadores del MINEM para aprobar estudios de ingeniería y ambientales, para acabar así con insólitos requerimientos que no hacen sino, ahuyentar las inversiones y sus impactos colaterales.

Pensamos, a título personal, que las condiciones ya están complicando nuestro ya desgastado panorama de inversiones privadas, en especial en uno de los sectores clave para el desarrollo nacional, la minería. Entonces, no es nada extraño que uno de los proyectos mineros de gran escala, como Chucapaca de la Empresa Minera Goldfields (Canteras del Hallazgo - Perú), con una inversión proyectada de alrededor de US$ 3,200 millones, se haya -textualmente- "congelado"; otros como el proyecto Quellaveco patrocinado por Anglo American, con una nada despreciable inversión de alrededor de US$ 3,800 millones, y que para muchos entendidos del actual gobierno, proyecto bandera del cómo se articulan las nuevas prácticas gubernamentales en materia de "permisos" y coordinaciones con las diversas organizaciones que ahora filtran este tipo de inversiones, ahora también está en la "congeladora".

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Y si así seguimos, nos encontramos con proyectos en similares condiciones como el de Tía María de la Empresa Minera Southern (US$ 4,200 millones), Las Bambas de Xstrata (ahora Glencore) (US$ 3,800 millones), La Granja de Río Tinto (US$ 1,000 millones), Galeno de LuminaCopper (US$ 2,500 millones), Haquira de Antares Perú (US$ 2,800 millones), Pampa de Pongo de Jinzhao Mining (US$ 3,280 millones), el esperado proyecto Conga de Yanacocha (US$ 4,800 millones), otros tantos que suman algo de US$ 18,000 millones, y los proyectos en fase de exploración y estudios de factibilidad que se complican por este y otro tipo de restricciones.

Creemos que uno de los mecanismos a desplegar para aprovechar este cúmulo de inversiones paralizadas es el de enviar mensajes de confianza al empresario privado, agilizar todos estos procedimientos engorrosos que forman parte de esta "permisología" que el gobierno actual se empeña en aplicar, empoderar a los actores que participan de la toma de decisiones a nivel ejecutivo, generar mayores capacidades en los gobiernos regionales y locales para difundir y alinear las mejores prácticas de gestión de proyectos y de gestión de stakeholders, de tal forma de comprender y dejarse comprender por las inversiones mineras en cada uno de sus lugares de ejecución. Pensamos que estas pueden ser algunas de las medidas que rápidamente nos permitirán aprovechar de este momento único en nuestra historia. De nosotros depende.

¿Qué acciones deberá tomar el Estado para reducir el impacto de la caída de precios de los metales y de la producción de la industria minera?



Esta entrada contiene un artículo de:
Alfonso Núñez
Magíster en Administración UNMSM. Magíster en Liderazgo del Project Management Institute (Project Management Institute Leadership Master Class). Magíster en Gestión y Desarrollo ICTE, Certificación de Project Management Professional (PMP) por el Project Management Institute (PMI).
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