Evaluación de proyectos: más allá de la valoración económica - financiera

user-pic

Normalmente cuando se habla de evaluación económica - financiera de proyectos de inversión, nos centramos en los aspectos técnicos u operativos: se discuten temas tales como la determinación correcta de los flujos de caja relevantes, la estimación de la tasa de descuento, el análisis de los resultados, etc. Pero esta valorización implica mucho más.

aguirrre.pngEventualmente nos ocupamos de analizar la estrategia y la posición competitiva, así como los valores diferenciales y el modelo de negocio de la empresa que ejecutará el proyecto. Esto implica evaluar cómo el mismo ayudará al logro de la estrategia de la empresa, y a la consolidación de las ventajas competitivas, y cómo encaja en el modelo de negocio de la empresa. 

Finalmente, nunca se analiza el control del proyecto post ejecución: evaluar si se han logrado los beneficios prometidos cuando fue presentado para su evaluación como incremento de productividad, reducción de costos, incremento de ingresos, reducción de capital de trabajo, etc.

Proyectos y estrategia

Dentro de las empresas se debe analizar el aspecto estratégico y el modelo de negocio en la evaluación de proyectos. Las compañías usualmente piden a sus diferentes áreas que presenten sus proyectos de inversión para el siguiente ejercicio. 

Un aspecto importante que deberían analizar los que presentan el proyecto como los que lo aprueban, es cómo éste contribuye a la estrategia de la empresa y a su ventaja competitiva. 

Por ejemplo, si el área de operaciones de una empresa minera propone un proyecto que reducirá los costos de producción y/o incrementará la recuperación de mineral, entonces estará dentro de la estrategia de la empresa: dado que el precio aceptante (determinado en los mercados internacionales) debe ser eficiente en costos. Lo mismo es válido para cualquier empresa que sea o esté buscando ser líder en costos. 

Las empresas suelen enfrentarse a restricciones de capital; es decir, tienen proyectos con VANs positivos que requieren una inversión de US$ 50MM y solo tienen disponible US$ 35MM de financiamiento. Por lo tanto, deben priorizar. Entre dos proyectos con VANs positivos y similares se debería elegir en principio el proyecto que consolide su posición competitiva: que contribuya a la estrategia de la empresa y a consolidar sus aspectos diferenciales.

Proyectos y control post aprobación

Existen incentivos perversos y riesgo moral al momento en que las áreas presentan sus proyectos a ser aprobados para el siguiente ejercicio. En realidad, los que presentan los proyectos no son las áreas sino las personas que la conforman, y ellos tienen sus propios intereses más allá de las intenciones  de las empresas y de sus accionistas. 

Las personas de las diferentes áreas compiten por los recursos escasos de las empresas. Obviamente ellos quieren que sus proyectos sean los "elegidos". En ese sentido, sabiendo que gran parte de las empresas aprueban el proyecto y luego lo "guardan o archivan" y no controlan su ejecución, tienen el incentivo a "obviar" algunos costos y "sobre valorar" ciertos beneficios.

La pregunta pertinente aquí es "¿los proyectos se aprueban porque tienen VAN positivo o porque tienen VAN positivo para que se aprueben?".

Cada proyecto aprobado debería tener sus drivers financieros y operativos: incremento de productividad, ahorros, cantidad vendida, ingresos, monto de inversión, etc. Estas variables deben ser evaluadas periódicamente a fin de determinar su consecución en la realidad y su verdadera rentabilidad. Este sistema de control desincentivará comportamientos de "modificar" cifras para presentar un proyecto más rentable de lo que realmente es.   

sumillas_aguirre.jpgDicho lo anterior, hay que evaluar qué medidas se deberían tomar ante estos comportamientos: penalidades y premios (desincentivos e incentivos). Esto es sumamente complejo.

Podría pasar el caso en que las personas de un área presenten cifras estimadas a conciencia, pero que finalmente no se lograron porque es imposible anticipar la realidad. Y lo contrario, alguien presenta beneficios "sobre estimados" que finalmente coinciden con la realidad porque todo, lo cual era poco probable, se dio a favor del proyecto. 

Otro problema es que si se penalizan estos supuestos "malos" comportamientos, es posible desincentivar la presentación de buenos proyectos por el temor a equivocarse; cosa que es muy probable porque nadie puede adivinar el futuro. 

Como se puede ver, el tema es muy complejo. Hablaremos y profundizaremos al respecto en un próximo artículo. Sin embargo, bien harías controlando los proyectos y haciéndoles saber a los que los presentan que estás monitoreando lo que han presentado.

¿Qué otros aspectos hay que considerar al momento de evaluar un proyecto de inversión? 



Esta entrada contiene un artículo de:
Carlos Aguirre
Profesor del área de Finanzas, Contabilidad y Economía. Maestría en Finanzas, ESAN. Economista. Programas de especialización en Finanzas, en Regulación Económica de las Telecomunicaciones y en Administración Bancaria.
Profesor de la Maestría en Finanzas de ESAN
Auspicios