Inseguridad jurídica: el caso de las detracciones

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Mientras el Gobierno busca promover la inversión privada, el sistema tributario presenta dos grandes problemas que no han sido abordados: la inseguridad jurídica y los sobrecostos generados por mecanismos paralelos al pago de impuestos, puntualmente los sistemas de detracciones. Analicemos esta última problemática.

inseguridad.jpgLa actuación de la Sunat se divide en dos campos: la parte normativa y la parte operativa. En ambas, se vienen tomando una serie medidas que están atentando seriamente contra la seguridad jurídica de las empresas.

En el caso de la parte normativa, tal como se podía esperar por la experiencia de años anteriores, han continuado los cambios. A fines del 2013, las tasas en el sistema de detracciones aplicables a la mayoría de servicios se elevaron entre un 9% y 12% lo cual representa montos imposibles de asumir para empresas dedicadas a ciertos rubros como la minería. Sin embargo, para dar una "apariencia de apertura", a partir de julio de 2014, las operaciones han vuelto a bajar de 12% a 10%, creando un caos operativo.

Por el lado operativo, el principal problema ha sido el ingreso de nuevas formas de cobro, sobre todo el "ingreso en forma de recaudación", bajo el cual la Sunat puede confiscar las cuentas de los contribuyentes aún cuando no exista deuda tributaria.

En este punto es pertinente aclarar que el sistema de detracciones se planteó en un inicio como un mecanismo que permite separar cierta cantidad de dinero de cada facturación para asegurar el futuro pago de impuestos.

Pero en la realidad no ha sido así. El sistema de detracciones se ha convertido en un instrumento de acotaciones, reparos, multas, cuestionamientos de crédito fiscal, en donde la mayoría de veces no existe un sustento razonable. Desde el 2013, la administración tributaria ha utilizado este sistema y el famoso "ingreso en forma de recaudación" como instrumentos para paliar la caída en las recaudaciones, llevándole a tomar decenas o centenas de miles y, en algunos casos, hasta millones de soles de las cuentas de los contribuyentes, incluso ante una completa inexistencia de deuda tributaria o de indicio alguno de evasión.

inseguridad_juridica_sumillas.jpgPor ejemplo, un auditor puede acotar a un contribuyente una deuda de S/. 100,000, por absurda que pueda ser, y habilita a la Sunat a extraer de la cuenta de detracciones S/. 150,000, y no devolverlo mientras el contribuyente mantenga cualquier litigio o fraccionamiento. Además de ser abusiva y absurda, esta norma viola abiertamente el derecho de defensa, es decir, poder litigar sin pagar.

En líneas generales, el "ingreso en forma de recaudación" significa un endeudamiento hacia futuro con el contribuyente, bajo la premisa de que su deuda futura pueda consumir el dinero que está ingresando en forma de recaudación. Sin embargo, y tal como ha venido pasando, si en un futuro se aumenta la tasa de detracción, se puede pensar que van a aumentar las futuras detracciones y los posibles futuros ingresos en forma de recaudación. En otras palabras, el dinero que ya se tomó, lejos de poder utilizarse, va a seguir incrementándose conforme el paso del tiempo. Y mientras ello sucede, las empresas se preguntarán si es seguro seguir invirtiendo en nuestro país.

¿Considera usted que el actual sistema tributario desincentiva la inversión privada?



Esta entrada contiene un artículo de:
Jorge Picón Gonzáles
Abogado - Universidad de Lima. Magíster en Administración - ESAN. Doctorado en Derecho Empresarial - Universidad de Sevilla. Socio de Picon & Asociados, Asesores Tributarios. Se ha desempeñado como Intendente Nacional Jurídico y Gerente de Procedimientos Tributarios en la SUNAT. 
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