Carrera versus trayectoria profesional: la empleabilidad como nuevo concepto a tomar en cuenta

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El mercado laboral (caracterizado por la falta de estabilidad, el cambio permanente, la diversidad generacional y la globalización) demanda destrezas, habilidades y respuestas ágiles para el desarrollo profesional. En este contexto, la carrera, entendida como una progresión ascendente en el tiempo y caracterizada por una continuidad en industrias o empresas, ha perdido vigencia.

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La experiencia me ha demostrado que esta realidad presenta oportunidades y retos, los cuales sólo pueden asumirse exitosamente cuando se toman decisiones profesionales en el marco de una visión y un plan previamente definido, donde la línea recta no es necesariamente la mejor opción para llegar a destino.

Encuentro más eficiente y oportuno concebir la carrera como una secuencia continua de ocupaciones adaptadas a situaciones y circunstancias personales. Entenderla y gestionarla como una trayectoria imprime un dinamismo y movilidad a nuestra vida profesional, la cual nos compromete a desplegar un mayor esfuerzo de planificación y a mantenernos en estado de alerta permanente. Esta orientación encaja mejor en el actual contexto caracterizado por la demanda insatisfecha de talento.

Desarrollar una trayectoria profesional exitosa requiere de un esfuerzo constante y una evaluación objetiva en dos direcciones. Por un lado, necesita analizar nuestras motivaciones, valores y necesidades para identificar con la mayor precisión los movimientos que le agregan valor, manteniendo el equilibrio con nuestro plan personal. Por otro, es importante la adquisición de las competencias, conocimientos y red de contactos que determinan nuestra empleabilidad; esa que al hacernos apetecibles al mercado, nos permite decidir el curso de nuestra trayectoria. 

sumillas_carrera_profesional.jpgAnte la pregunta ¿qué es lo que nos hace más empleables? creo que la clave radica en el mercado objetivo al cual nos proyectamos. Si bien existen competencias generales que le aportan a nuestra empleabilidad de manera amplia, son las capacidades deseables para nuestro mercado laboral objetivo aquellas que debemos desarrollar de manera específica.

Para identificarlas resulta conveniente analizar el mercado laboral objetivo en tres perspectivas:

  1. Valoración. ¿Qué competencias valora el mercado de acuerdo al tipo de trabajo que desempeñamos o deseamos desempeñar?
  2. Demanda. ¿Son nuestras competencias las requeridas?, nuestro perfil puede ser valorado pero el mercado puede encontrarse saturado o experimentar altibajos.  
  3. Visibilidad. ¿Estamos al alcance de quienes toman las decisiones en el mercado?, puede que contemos con las competencias que el mercado requiere, pero si no somos visibles, nuestra empleabilidad sufrirá las consecuencias.

La empleabilidad es un factor vital en el desarrollo de trayectorias profesionales exitosas porque facilita la toma de decisiones de movilidad y cambio, reduce el riesgo, ofrece una mayor seguridad de continuidad profesional y orienta las acciones de desarrollo hacia perfiles de competencias.

¿Cuenta con un plan de Carrera? ¿Tiene idea de cuál será su próximo movimiento profesional?



Esta entrada contiene un artículo de:
Rosana Vargas Masías
Executive Master of Business Administration, Universidad San Ignacio de Loyola, Psicóloga, Universidad Femenina del Sagrado Corazón, Diplomado de Recursos Humanos, Pontificia Universidad Católica del Perú, PADE de Marketing, ESAN. Consultora en temas de organización y Recursos Humanos, Reclutamiento, Selección y desarrollo de carrera. Profesora del curso Administración de Carreras del PEE de ESAN.
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