¿Es el drawback el salvavidas de las exportaciones?

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Eduardo McBride profesor del MBA y de la Maestría en Administración de Agronegocios de ESAN señaló que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) cometió un error al intervenir el drawback en el momento más inoportuno: la caída de las exportaciones. Asimismo, consideró que resulta necesario tomar medidas estructurales de largo plazo para lograr un crecimiento sostenido en el futuro.

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Asimismo, mencionó que, para reactivar las exportaciones, las políticas deberían estar orientadas a ganar más eficiencia económica, reducir la informalidad y promover la inversión dentro de una estrategia de diversificación. En esta línea, añadió que el gobierno necesita tomar medidas concretas, decisiones precisas e inmediatas para contrarrestar la crisis, enfrentando las reformas de segunda generación, así como las reformas laborales y tributarias necesarias de manera inmediata.

Por su parte, Eduardo McBride profesor del MBA y de la Maestría en Administración de Agronegocios de ESAN, señaló que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) cometió un error al intervenir el drawback en el momento más inoportuno: la caída de las exportaciones. "Algunos académicos definen esta compensación (el drawback) como un subsidio, y pueden tener razón. Sin embargo, la mayoría de los países con quienes competimos lo tienen en cantidad y modalidad distinta, pero lo tienen".

En ese sentido, McBride, quien también fue presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX), señaló que hacer pasar el drawback de 5% a 4% y anunciar el 3% para el próximo año fue fatal en esta coyuntura, sobre todo porque dicha compensación irá desapareciendo mientras la apertura de la economía vaya creciendo. 

"En efecto, si el drawback es una compensación al pago de aranceles de importación de insumos de las empresas exportadoras, las partidas de los productos importados que tengan arancel cero, ya sea por disposición del Viceministerio de Economía o por los tratados comerciales suscritos, no pueden acogerse al drawback", explicó.

sumillas.jpgMcBride añadió que, en la estructura arancelaria actual, el 70.3% de las partidas de los productos importados tiene un arancel cero y el 20.68% que, en teoría paga 6%, está en su mayoría desgravado a cero por acuerdos comerciales con nuestros socios internacionales. "¿Nos vamos a preocupar por el 10%, especialmente cuando las exportaciones no tradicionales, están al borde del colapso? ¿Es momento de afectar a una industria textil, intensiva en mano de obra, que se encarece por el deterioro y el alto precio de su principal materia prima, el algodón peruano y, que se sostiene gracias al esfuerzo y el coraje de sus empresarios? Solo me queda pensar que en sus decisiones hubo una motivación ideológica y ninguna estratégica", cuestionó. 

Finalmente, tras referir que el drawback no es la panacea para estimular las exportaciones no tradicionales, manifestó que se debe considerar puesto que es una compensación a la ineficiencia de los organismos gubernamentales, las pataletas de gobiernos de los mercados proteccionistas y de los deficientes acuerdos internacionales que perjudican a nuestros exportadores.

¿Considera usted que el gobierno debe mantener el drawback en lugar de acelerar su desaparición?



Esta entrada contiene un comentario de:
Eduardo McBride Quiroz
Profesor del área de Mercadeo. Master of Education, University of Pittsburgh, Pennsylvania, USA. Bachiller en Zootecnia, Universidad Nacional Agraria La Molina, Perú. Profesor de la Maestría en Administración de Agronegocios y del MBA de ESAN.
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