Seducción tecnológica y desilusión empresarial

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Implementaciones millonarias de sistemas integrados que no aportaron grandes beneficios, proyectos de inteligencia de negocios que al final resultaron en simples generadores de reportes básicos, expectativas no cubiertas, usuarios desmotivados, gerentes frustrados. La tecnología puede llegar a seducirnos tanto, que terminamos desatendiendo lo más importante para nuestro negocio: el "business pain".

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La implementación de una nueva tecnología puede representar un arma de doble filo para muchas empresas. Desde una perspectiva visual, pueden resultar muy atractivas, pero desde un punto de vista funcional, pueden ser prácticamente nulas.

Hace un cuarto de siglo la tecnología para las empresas significaba principalmente "modelamiento de las reglas del negocio con sistemas integrados de gestión" y "acceso en línea para la toma de decisiones". Pero desde mediados de la década de los años 1990 hasta nuestros días, las grandes corporaciones tecnológicas, proveedoras de diversos sistemas de información, empezaron a acuñar términos rimbombantes como ERP, KM, BI, BSC, Big Data, etc., para camuflar, como parte de estrategia comercial, su principal objetivo: el negocio de la venta de licencias de software.

Muchas empresas, deslumbradas por estas demostraciones tecnológicas, fueron sucumbiendo a la tentación y, luego de inversiones millonarias, se dieron cuenta que, al cabo de un tiempo, seguían haciendo lo de antes -con los mismos vicios y malas prácticas-, sin que la nueva tecnología recién incorporada aportase algún valor a sus procesos internos.

sumillas_mcbride.jpgPor otro lado, tanto Internet como los dispositivos móviles -de gran aporte individual en los últimos tiempos-, solo se convirtieron en vehículos más ágiles de transmisión y acceso a la información, sin que necesariamente hubiesen resuelto los problemas de fondo como la estandarización y racionalización de sus procesos, la eficiencia en su gestión operacional y uso de recursos, y el modelamiento dimensional para identificar las variables de mayor impacto para la toma de decisiones.

Los procesos de una empresa que fabrica productos químicos deberán cubrir una serie de necesidades propias de este negocio como, por ejemplo, la identificación de sus insumos por número de lote, la activación de productos en stock fuera de cuarentena, el manejo de "co-products" y "by-products", etc. Para poder modelar los procesos de acuerdo a estas necesidades, no se requiere necesariamente que el sistema de gestión sobre el cual se sustentarán dichos procesos sea full-web, totalmente integrado y con tecnología móvil. Solo se requiere un buen análisis funcional de las exigencias del proceso y, como siguiente paso, ir en búsqueda de los proveedores del sistema de gestión que pueda atender dichas necesidades con el mayor alcance posible y con una visión integral de la empresa.

En esa búsqueda, las grandes corporaciones tecnológicas tratarán de seducirnos con lo "visualmente atractivo". Nosotros debemos descubrir y seleccionar lo "profundamente necesario". Para ello sólo se requiere un buen entendimiento de las reglas del negocio.

¿Tiene usted alguna experiencia de seducción tecnológica y desilusión empresarial como menciona el profesor Richard Moarri? ¿O tal vez una experiencia satisfactoria? Lo invitamos a compartir su experiencia.



Esta entrada contiene un artículo de:
Richard Moarri
MBA de ESAN.  Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima. Estudios de especialización en diversas áreas de Tecnologías de Información en Chile y EE.UU. Gerente General de Moarri Enterprises, empresa de implementación de soluciones de negocio basadas en Internet. Especialista en estrategias de inteligencia competitiva. Profesor del curso Inteligencia de Negocios (Business Intelligence) del PEE de ESAN
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