El poder de las comunicaciones en la contienda electoral

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La campaña presidencial nos dejó un gran aprendizaje: nada está dicho hasta el último momento. En las campañas electorales la comunicación se convierte en un elemento muy importante para lograr el objetivo final; vale decir, la comunicación entendida como el mensaje que da el candidato con palabras, actos, miradas, y con su postura frente a las acciones de los contrincantes. En esta campaña electoral hemos visto que no necesariamente el que más ataca es el que gana, sino el que sabe esperar y dar la estocada final.

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La candidata Keiko Fujimori, quien había desarrollado una campaña comunicacional con mayor presencia y frecuencia mediática -además de sus numerosas visitas a las regiones del país-, no logró el objetivo que tenía propuesto. En la última semana se dieron una serie de hechos que lograron el triunfo de Pedro Pablo Kuczynski (PPK).

La comunicación electoral 

Uno de los hechos más importantes a nivel comunicacional fue el segundo y último debate presidencial que permitió evidenciar el poder la comunicación.

El candidato del partido Peruanos por el Kambio (PPK) se mostró más seguro -aunque al inicio estaba algo nervioso-, y presentó respuestas ya estudiadas. La candidata de Fuerza Popular (FP) se sintió más confiada debido a los resultados de las encuestas  y, en aquella ocasión, mostró un tono desafiante y ofensivo hacia su contrincante, puesto que respondía a sus preguntas con constantes ataques.

Sin duda, no sólo las propuestas sino también el lenguaje verbal y no verbal mesurado de PPK, permitieron que fuera el candidato ganador del debate con frases célebres que quedarán para la historia.

En definitiva, luego de esta contienda, podemos indicar que en el país está surgiendo un mayor interés por analizar un debate. Ante esto, podríamos preguntarnos lo siguiente: ¿un debate puede influir a que gane un candidato? La respuesta es que no del todo, pero ayuda a crear un ambiente de confianza entre los ciudadanos indecisos.

El poder de las redes sociales

La semana luego del debate parecía que el candidato PPK podría tener alguna oportunidad de remontar los resultados. Algo que sin duda contribuyó a su éxito fue el mensaje que la candidata del partido Frente Amplio (Verónica Mendoza) grabó y difundió a través de las redes sociales.

La candidata con quien PPK había tenido serias diferencias, elaboró un mensaje sencillo, directo y muy convincente. El objetivo era hacer una invocación a los electores para no votar por Keiko Fujimori.  Este mensaje también se grabó en quechua. Se podría decir que las palabras de Mendoza cambiaron el rumbo de las elecciones. El poder de las redes sociales también se evidenció claramente, puesto que a las pocas horas de publicado el vídeo ya había sido visto por más de medio millón de personas.

En este caso la mayor fuerza de difusión fue el boca a boca, sobre todo en las poblaciones del sur del país (Puno, Moquegua, Tacna, etc.), donde el acceso a internet y medios digitales no siempre es el más alto. Poco a poco, PPK iba remontando en los sondeos nacionales. 

Otra de las variables que contribuyó directamente en la comunicación de la campaña fueron los medios digitales oficiales de ambos candidatos: Facebook y Twitter, así como los medios alternativos (fanpages) que se crearon de los seguidores o adversarios de cada candidato.

El poder de las redes sociales es impresionante pues permiten a los ciudadanos expresarse, ser escuchados y debatir sobre un tema. Las redes sociales fueron invadidas de fotos, videos, memes y mensajes en favor de ambos candidatos. Asímismo, a través de las redes sociales también se realizó la convocatoria a la multitudinaria marcha en contra de Keiko Fujimori, No a Keiko.

El poder de las redes sociales ha sido valorado por ambos candidatos y ha jugado un partido paralelo en la contienda electoral.



El poder de las redes sociales ha sido valorado por ambos candidatos y ha jugado un partido paralelo en la contienda electoral.

Comunicación post elecciones

Finalmente, y luego de casi una semana de espera por los resultados finales, PPK logró ser elegido como el nuevo presidente del Perú. Él mostró desde inicio un tono bastante dialogante; una de sus primeras frases fue: "gobernaré para los que votaron y no votaron por mí".

En sus primeras horas como presidente ya había evidenciado su personalidad. El 29 de julio, en pleno desfile militar, se colocó un pañuelo en la cabeza para cubrirse del sol. Este hecho fue altamente criticado por algunos de sus adversarios, sin embargo, lo más importante de estos primeros días fueron los mensajes a sus ministros (como los 7 mandamientos):

  • Ser absolutamente incorruptible.
  • Ser modesto.
  • Recibir a la gente.
  • Conocer el Perú y viajar a sus regiones.
  • Ocuparse de sus propios ministerios y no de los otros.
  • En caso de dudas, consultar con la PCM o el presidente.
  • Tomar las cosas con calma, sonreír y rezar.

También tenemos un presidente dinámico, que realiza ejercicios con su Gabinete Ministerial antes de las reuniones y promoviendo la frase "cuerpo sano en mente sana". PKK, además, señaló que esta práctica no sólo será de un día, sino que será una rutina de todos los miércoles antes de comenzar la sesión.

Además, señaló que ninguno de sus ministros podrá usar sus smarphones durante las reuniones.

Las debilidades comunicacionales de PPK

Si bien estamos apreciando a un presidente que tiene buenas intenciones e inspira a los ciudadanos (prueba de ello es el más de 70% de aprobación que tiene hasta el momento, según encuesta de CPI), también sabemos que el uso del lenguaje -o de las palabras adecuadas para expresarse-, es una debilidad que aún posee.

Esto se evidencia cuando declaró que iba a "jalarse" a algunos parlamentarios fujimoristas, cuando en realidad quiso decir que quería "atraerlos" para que apoyen algunas de sus propuestas. También cuando dijo que algunos de ellos habían entrado en política para ganar "prebendas", en realidad quiso decir que "para obtener beneficios en favor de sus votantes".

Finalmente, podemos ver que nos encontramos en una nueva época de las campañas electorales, donde la comunicación está jugando un rol muy importante y casi siempre decisivo. No hay que olvidar que la comunicación no solo es la campaña comunicacional, sino también los mensajes en el lenguaje verbal y no verbal. Lo principal es que exista coherencia entre ambos. 

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