Las bondades del ahorro previsional

user-pic

Uno de los factores que se debe reconocer es la falta de educación financiera que existe en nuestro país, y que no permite proyectar un ahorro previsional que debería ser programado desde el inicio de la vida laboral y no cuando se está cercano a la jubilación. Este artículo analiza las bondades del ahorro provisional ante las últimas modificaciones del Sistema Privado de Pensiones.

ahorroprovisional_principal.jpg

Con las últimas modificaciones a la Ley del Sistema Privado de Pensiones, se inició una polémica que cuestionaba si los peruanos eran capaces de administrar y ahorrar el dinero de su jubilación, sin derrocharlo o morir en el intento.

Un escenario importante para el ahorro es el monto a percibir en la jubilación: si hablamos del Sistema Privado de Pensiones este no superará el 30% o 40% del sueldo recibido (del que tenía una persona laboralmente activa); mientras que para el Sistema Nacional de Pensiones el monto a recibir será de S/ 857.00 soles en el mejor de los casos.

Actualmente, según la SBS, la pensión promedio en la ONP es de poco más de 600 soles y en las AFP supera los 950 soles. Una radiografía significativa que, sin hacer muchos números, nos lleva a deducir que el jubilado no podrá mantenerse íntegramente con su pensión y menos llevar el mismo nivel de vida que tenía cuando trabajaba. Incluso, se encuentra obligado a continuar trabajando después de la edad de jubilación.

Las ventajas de cada pensión

Sabemos que al iniciar la vida laboral todo trabajador estará obligado a optar entre los dos sistemas de fondos de pensiones vigentes, ya sea las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) como sistema privado, o la Oficina de Normalización Previsional (ONP) del sector público.

Ambos sistemas coinciden en varios puntos, sin embargo, es importante analizar las principales diferencias:

Sin título.jpg



Adicionalmente, y antes de tomar una decisión sobre qué sistema es el que más nos conviene, es indispensable considerar:

Pensar en el monto de ingresos futuros y el tiempo de aportes:

Un punto recurrente que es una de las grandes omisiones, es la falta de proyección en el ingreso. Se debe ser consciente de que no necesariamente el monto con el que una persona inicia laboralmente, será el monto que mantendrá cuando alcance la adultez o termine antes de una jubilación.

Se debe analizar por qué sistema optar no solo por el sueldo actual que percibimos, sino por los años que esperamos aportar. Es decir, si inicio mi vida laboral formal a los veinte años, estaré aportando 45 años antes de jubilarme, con lo cual puedo tener una idea de mis futuros aportes a cualquiera de los dos sistemas.

Tipo de fondo

Si opto por el Sistema Privado de Pensiones, mi dinero será trabajado por la AFP en busca de generar rentabilidad del mismo. Sin embargo, también se pueden generar pérdidas dependiendo el tipo de fondo que se elija: el fondo 1, llamado el conservador, es el de menor riesgo; el fondo 2, denominado balanceado o mixto, busca minimizar el riesgo; y, el fondo 3, que es el de crecimiento, busca rentabilizar de manera más rápida nuestro dinero. Recordemos que a mayor rentabilidad mayor riesgo.

En la actualidad, se ha creado un fondo cero que no tiene riesgo, y es obligatorio para los afiliados que cumplen 65 años. Los demás aportantes también pueden estar en el a partir de los 60 años. 

Jubilación única, ingreso futuro

Lo importante en las finanzas personales es no depender de un solo ingreso, por lo que si empezamos a prever un ahorro previsional desde que somos jóvenes -a través de inversiones o de ahorros paralelos-, la pensión no será nuestro único ingreso a la hora de jubilarnos y podremos seguir manteniendo nuestra calidad de vida y la de nuestra familia.

Auspicios