La visita de PPK a China y los desafíos logísticos

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El reciente viaje del presidente Pedro Pablo Kuczynski a la China, adonde llegó con una importante misión oficial y empresarial, debe hacernos reflexionar acerca de nuestra capacidad de responder a los desafíos que involucra un mayor intercambio comercial y turístico con el gigante asiático.

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Hace un tiempo estuve conversando con la excongresista Cenaida Uribe acerca de la problemática relacionada con el cumplimiento de los compromisos del Perú para los Juegos Panamericanos Lima 2019. Resulta preocupante, por decir lo menos, el hecho que nos encontremos entrampados en una maraña de licitaciones y de trámites engorrosos, que se convierten en trabas para hacer realidad la infraestructura requerida. El riesgo es que no estemos a la altura del desafío que nos propusimos como anfitriones de uno de los eventos deportivos más grandes e importantes del mundo en nuestro continente.

El lector se preguntará: ¿y esto qué tiene que ver con la logística de comercio exterior, con el viaje de la misión de la delegación oficial a China, encabezada por el presidente Pedro Pablo Kuczynski? Pues mucho, porque nos da una clarinada de alerta respecto de nuestra capacidad para cumplir con lo que nos proponemos hacer, lo cual involucra un componente logístico muy importante, que es fundamental para que las cosas funcionen.

Me explico: si con el viaje a China se concretan más negocios para los exportadores peruanos -como es la apertura para los arándanos y los langostinos, que se suman al ya anteriormente logrado permiso de ingreso de la palta Hass, y a los que se añadirán muchos otros productos- y en los siguientes años una mayor velocidad en el crecimiento del intercambio comercial y del turismo, es evidente que se requiere de una serie de inversiones en infraestructura, que permita garantizar que el traslado de personas y de mercancías de ida y vuelta, se efectúe sin complicaciones. Y lamentablemente el Estado constituye un ente burocrático que no contribuye a la agilización de dichas inversiones.

Los puertos peruanos no están capacitados para recibir grandes barcos. El Callao es el mayor puerto del país y tiene una ruta de acceso terrestre que constituye un cuello de botella. En el primer puerto hay algunas grúas pórtico, mientras el puerto de Shangai cuenta con varias decenas de esos grandes aparatos que hacen más eficiente la manipulación de contenedores. Hay desigualdades importantes.



Es evidente que se requiere de una serie de inversiones en infraestructura, que permita garantizar que el traslado de personas y de mercancías de ida y vuelta, se efectúe sin complicaciones.

Las autoridades están abriendo el camino a diversos productos, en su mayoría perecederos, de los sectores agroindustria y acuicultura. Si se quiere realmente aprovechar el mercado chino en todo su potencial, debemos considerar envíos en grandes cantidades. Para ello es necesario invertir en los aeropuertos regionales, en infraestructura de cadenas de frío para mantener los productos en óptimas condiciones, en reducir los costos de transporte, en mejorar la infraestructura portuaria, entre otros aspectos.

El presidente Kuczynski ha transmitido a las autoridades del gigante asiático sus reservas, tanto por su elevado costo como por su viabilidad, respecto a la propuesta del ferrocarril transoceánico que China quiere construir desde la costa atlántica del Brasil a la costa del Perú en el Pacífico. En lugar de ello, el primer mandatario ha puesto mayor énfasis en algo que me parece correcto, su interés por establecer vuelos directos con China para atraer turistas del gran país oriental. La idea es recibir al menos un 5% de los 120 millones de ciudadanos chinos que viajan al exterior.Con esa perspectiva Kuczynski se reunió con directivos de las aerolíneas chinas Air China y China Eastern, con quienes analizó la posibilidad de realizar esas conexiones.

Pero aquí entra nuevamente el factor logístico: hay que desarrollar infraestructura aeroportuaria, hotelera, de transporte, de aprovisionamiento, entre otras, para satisfacer esa demanda que no es pequeña. Estamos hablando de 2.4 millones de visitantes adicionales por año. El Estado debe marchar al ritmo de las exigencias; los trámites para otorgar permisos de construcción de hoteles, por mencionar solo un caso, deben agilizarse.

En el caso de los aeropuertos urge hacer mucho con los terminales de provincias,que carecen de la mínima infraestructura para el comercio internacional. Hace un tiempo fui testigo de cómo se hizo el transporte de una carga importante de Tumbes a Iquitos. El avión Antonov que llevaba la mercadería tenía capacidad para transportar 100 toneladas por viaje. Pero el problema que se presentó fue para aterrizar, pues las pistas son muy estrechas y dejan escaso margen de maniobra al piloto. El aterrizaje fue difícil. Solo esperemos que no ocurra lo mismo al aterrizar los proyectos de desarrollo de infraestructura que el país necesita.

¿Qué medidas debe tomar el gobierno en materia de desarrollo de infraestructura para marchar al compás de las exigencias de ampliación del comercio internacional y del turismo?

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