Neurociencia y Toma de Decisiones Gerenciales (Parte I)

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La actividad más importante que desempeñan los gerentes en una empresa es la toma de decisiones, ya que su quehacer principal es llevar adelante a la organización a través de una correcta toma decisiones. Este artículo propone revisar el papel de la neurociencia en el campo de la gestión empresarial, para así aplicarlo a una correcta toma de decisiones.

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Diariamente, todo gerente debe percibir la realidad para detectar situaciones con posibilidades de crecimiento o descubrir posibles problemáticas. El gerente debe evaluar alternativas de solución para así elegirlas o modificarlas, todo en búsqueda del éxito de la empresa. Es la tarea diaria y, todo aquel que ha tenido a su cargo una empresa o un área de responsabilidad, sabe perfectamente de qué se trata. 

En un mundo tan competitivo, las decisiones gerenciales deben ser cada vez mejores y tener mayor precisión. Debe existir menos rango de error y una mayor velocidad, ya que los gerentes lidian con esa presión cada día. Es una realidad inevitable.

El rol de la neurociencia en las decisiones 

Hasta hace menos de treinta años, el cerebro era un gran desconocido, y se sabía nada o muy poco sobre cómo funcionaba. No obstante, los desarrollos neurocientíficos han conseguido escudriñar las neuronas y sus relaciones para entender un poco más sobre la actividad cerebral. Sin embargo, a pesar de ello, todavía podemos decir que falta mucho por conocer sobre el cerebro.

La neurociencia es un camino para entender más el cerebro. Si bien está en sus primeros años de desarrollo y aún se está alimentando de otras ciencias como la psicología, la biología, la neurología, la antropología, entre otras; a través de ellas se pretende describir y entender el cerebro humano -y el sistema nervioso-, para explicar y pronosticar los diferentes procesos cerebrales que conllevan a conductas (Palma, 2012).

Además, es una nueva ciencia que está aportando mucho al campo de la gestión de empresas, especialmente en los procesos de toma de decisiones gerenciales. La neurociencia ha estudiado abundantemente los mecanismos cerebrales que intervienen en la toma de decisiones de los individuos (Martinez-Selva, Sánchez-Navarro, Bechara, Román, 2006); incluso, el Informe sobre el Desarrollo Mundial del Banco Mundial (2015) llamado "Mente, Sociedad y Conducta", ha sido dedicado al proceso de toma de decisiones en las personas desde un enfoque neurocientífico.



La consecuencia de todo esto es que se dispone de poca información seria y fiable para estudiar la influencia de la neurociencia en la gestión de las empresas.

Todo esto generó un nuevo entorno, donde el prefijo "neuro" podía ser bien recibido por los diferentes públicos especializados. Esto a la vez se convirtió en un peligro para las investigaciones serias, ya que aparecieron diferentes publicaciones (serias y no serias) sobre temas novedosos en la gestión de empresas: neuromarketing, neuroeconomía, neuroliderazgo, neuromanagement, y muchos otros "neuros" vinculados a la administración. 

La consecuencia de todo esto es que se dispone de poca información fiable para estudiar la influencia de la neurociencia en la gestión de las empresas. Por ello, los gerentes y académicos conocen muy poco sobre los aportes de la neurociencia en la gestión empresarial y, específicamente, sobre los beneficios que pueden tener en la toma de decisiones gerenciales.

Aquí encontramos un gran vacío, ya que los gerentes urgen de metodologías, herramientas, estrategias y enfoques, que les permitan tomar mejores decisiones. Por otro lado, está el desconocimiento de la neurociencia, que es sumamente potencial para ayudar en los procesos de toma de decisiones gerenciales.

*En la segunda parte de este artículo, nos aproximaremos más a las bondades de la neurociencia en la toma de decisiones gerenciales.

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